sábado, 1 de junio de 2013

ME SALVÓ UNA LÁGRIMA. Angèle Lieby y Hervè de Chalendar

Título: Me salvó una lágrima
Autores: Angèle Lieby y Hervè de Chalendar
Traducción: María Enguix
Editorial: Temas de Hoy
Págs: 192
Precio: 16,90 € / 11,99 € (epub)

“Me salvó una lágrima”, nada más cierto, más literal que eso, tan sencillo pero tan duro a la vez.
Angèle está trabajando cuando empieza a sentirse mal, un dolor de cabeza que va empeorando hasta que finalmente tiene que ser trasladada al hospital. Los médicos ante el desconocimiento que tienen de lo que le está pasando deciden inducirla al coma, en un principio durante 3 ó 4 días, tiempo suficiente, creen ellos, para averiguar qué le sucede, pero pasado este plazo Angèle no despierta.
Hasta ese momento Angèle nunca había tenido ningún problema de salud, se cuidaba bastante y hacía mucho deporte, era una persona muy activa con una vitalidad digna de admirar, así que no se explican qué es lo que la ha llevado a esa situación. Pero lo que el cuerpo médico no sospecha es que a pesar de que Angèle está postrada en una cama como si de un vegetal se tratase es consciente de lo que sucede a su alrededor, oye las conversaciones y sobre todo sufre.
El testimonio de nuestra protagonista es real, Angèle Lieby es una mujer de carne y hueso que nos explica cómo fue el calvario que tuvo que pasar, describe la angustiosa sensación de estar encerrada en un cuerpo y no poder expresar absolutamente nada, el tener la certeza de que cualquier día te van a desconectar del respirador y vas a morir, morir sin que tus familiares sepan que tu cerebro sigue vivo aunque no puedas abrir los ojos, respirar por ti misma, moverte, hablar…
Una historia muy dura pero de la cual se sacan conclusiones, en mi opinión, contradictorias, por un lado extraemos un mensaje positivo de fuerza, de valor, de aguante, de todo el coraje que uno tiene que tener para poder superar  una situación así, el que tuvo esta mujer y que le salvó la vida; pero por otro lado la historia te invita a reflexionar acerca de la humanidad o la falta de humanidad (afortunadamente de una minoría) de médicos y/o enfermeras; cada cual que saque sus propias conclusiones y que disfrute con esta aleccionadora historia.
Patricia Bafalluy

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