sábado, 25 de mayo de 2013

LOS MITOS DEL MEDIO AMBIENTE. MENTIRAS, LUGARES COMUNES Y FALSAS VERDADES. Sergio Federovisky

Título: Los mitos del medio ambiente. Mentiras, lugares comunes y falsas verdades
Autor: Sergio Federovisky
Editorial: Clave Intelectual
Págs: 190
Precio: 14 €

Seguro que escuchas continuamente aquello de que con tu granito de arena conseguirás que el medio ambiente mejore. Pero, ¿hasta qué punto contribuye a la mejoría del planeta el que tú recicles o lleves una supuesta vida sana? ¿Te das cuenta de que en el planeta hay muchísima más gente que no tiene actitudes ambientalmente responsables? ¿Y que esas personas ni siquiera tienen algo para comer? ¿Qué clase de mentiras interiorizamos cada día sin darnos cuenta? Las respuestas a estas preguntas y muchas más las encontrarás en “Los mitos del medio ambiente. Mentiras, lugares comunes y falsas verdades”, el libro de Sergio Federovisky del que hoy os hablaré.
Imagino que, como muchos de mis compañeros de promoción, comencé mis estudios en Ciencias Ambientales con la ilusión del que se cree con el poder de cambiar el mundo algún día. Pronto, a los pocos días de comenzar las clases, me di cuenta de que los problemas ambientales eran algo mucho más grande de lo que yo a mis ingenuos diecisiete años podía siquiera imaginar. Se me abrieron los ojos y me llené de desesperanza: ni yo ni mis compañeros podíamos cambiar el mundo si las grandes potencias, los políticos, todos los poderosos, no decidían hacer algo al respecto.
El medio ambiente seguirá degradándose a pasos agigantados, hagamos lo que hagamos los ciudadanos de a pie, mientras que las naciones y los organismos supranacionales no decidan implantar políticas ambientales factibles. Esta es la primera verdad que nos muestra Federovisky en su libro. La segunda: el desarrollo sustentable o sostenible es una falacia, en tanto que “desarrollo sostenible”, por definición es un oxímeron (una contradicción). O dicho de otra forma: en un mundo en el que se nos invita a consumir sin control y los recursos naturales son esquilmados, ¿cómo se puede llegar a algo que de forma natural sea sostenible? Esto nos lleva a otro punto interesante del libro, unos cuantos capítulos más allá: eso que nos venden del equilibrio con la naturaleza es imposible, pues la naturaleza no está en equilibrio, sino que es dinámica, por mucho que nos neguemos a creerlo.
Siguiente mito: la conciencia ambiental. ¿Es posible que la tengamos? No lo creo. ¿Qué por qué nos lo venden como algo extraordinario? Porque mientras los de arriba hagan recaer sobre los de abajo el peso del deterioro del planeta, ellos podrán, con disimulo, hacer lo que les venga en gana.
Impacto ambiental: ¿por qué medimos algo que podríamos evitar, en la mayoría de los casos? ¿Cómo se puede creer que algo siempre negativo pueda ser positivo? ¿De verdad no existen otras vías para hacer las cosas? O, tal vez, lo lógico sería no hacerlas.
Otro tema del que se habla mucho es de la “crisis ecológica”, cuando en verdad quieren decir “crisis económica”. Personalmente creo que la naturaleza rara vez puede estar en crisis (ella, sabia como ninguna, siempre encuentra vías nuevas cuando las cosas se ponen difíciles). Somos nosotros, los humanos, los que así lo creemos.              
Hoy en día, todos pensamos, o hemos llegado a pensar en algún momento, que con el reciclaje, el uso de energías renovables y los hábitos de vida sana, ya contribuimos para solucionar los problemas ambientales. Siento deciros que, como Ferderovisky señala, los porcentajes de reciclaje y compostaje no son suficientes, las grandes empresas siempre se encargarán de encarecer las energías renovables para que no las usemos tanto y lo que se llama vida sana es una mentira inventada por las grandes marcas de comestibles para que consumamos productos enriquecidos bastante dudosos.
Sergio Federovisky es argentino. En su país se dan casos que tal vez en España no tengamos (o, al menos, no sean tan destacados) y en los que no hemos pensado. Me ha resultado, por ello, muy interesante leer los capítulos dedicados a la minería a cielo abierto (una aberración ambiental, lo mires por donde lo mires) y el cultivo de soja manipulada genéticamente. Dos ejemplos más de que las autoridades pertinentes intentarán siempre vender como algo bueno y apropiado a los ciudadanos de a pie, siempre que haya intereses de por medio.
Los mitos del medio ambiente. Mentiras, lugares comunes y falsas verdades, diré finalmente, es un libro bien documentado, ameno, irónico y a la vez reflexivo que pretende que muchas mentes se abran con respecto a los temas ambientales. Y quizá si muchas, muchas mentes conozcan de verdad los problemas, podamos entre todos presionar a los políticos para que cambien de actitud. Sí, puede que aún siga siendo esa niña ingenua que estudió Ciencias Ambientales. Pero, ¿acaso no merecería la pena intentarlo?
Cristina Monteoliva

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