jueves, 23 de mayo de 2013

CLAUDIA. Miriam Dubini


Título: Claudia
Autora: Miriam Dubini
Traducción: Daniel Montsech
Editorial: Monena
Págs: 208
Precio: 13,95 € / 9,95 €

Hay personas que parecen duras y antipáticas. Debajo de toda esa fachada, sin embargo, hay un corazón que late y sufre, como el que más. O mejor dicho: estas personas se protegen con una armadura de hostilidad precisamente porque sufren más que los demás, o al menos no saben llevarlo también como otros. Esto es muy común, sobre todo en la adolescencia, tal y como nos muestra, entre otras cosas, “Claudia”, la novela de Miriam Dubini de la que hoy hablaremos.
Claudia, la amante de las bicis, es una adolescente sin amigas que vive con una madre con la que tampoco se lleva bien. Un día, llega una alumna nueva a clase, Enma, que se empeña en que Lucía (otra compañera), Claudia y ella sean las mejores amigas del mundo. Para conseguirlo, no dudará en poner en marcha un ingenioso plan que llevará a las tres hasta la cicloficina, un taller de bicis donde pasan cosas muy extrañas. El problema es que en la cicloficina está Anselmo, el chico con el que hace unos días Claudia tuvo un choque de bicis, y a ella no le apetece nada volver a verlo. La que sí quiere verle es Lucía, pero, ¿quién será al final la chica que enamore al joven?
Antes de comenzar a leer este libro, debéis saber que su título original es “Aria 1. Un messaggio per me”, y el título de la protagonista no es Claudia en la versión italiana, sino Aria. “Aria” significa “aire” en español, lo que tiene mucho sentido si pensamos que gran parte de la novela no solo gira entorno a la protagonista, sino también al caprichoso viento de Roma. “Un messaggio per me” significa “Un mensaje para mí”, cosa que entenderéis cuando lleguéis al final del libro. ¿Por qué ha decidido la editorial no utilizar el nombre original de la chica y la traducción literal de la novela? Lo ignoro. Y creedme cuando os digo que me gustaría saberlo.
Claudia es la típica adolescente antipática que no encuentra su lugar en el mundo. No se lleva bien con su madre (la verdad es que no es de extrañar, una vez que se conoce como es su progenitora), no quiere tener amigas y su mundo es su bici. Pero entonces llega Enma, la chica nueva del colegio, y Claudia se ve forzada a cambiar. En este primer volumen de lo que se presume toda una saga de novelas juveniles, ya vemos algo de ese cambio, sobre todo al final. Yo espero, sin embargo, que en las siguientes aventuras Claudia siga manteniendo algo de su esencia. Al fin y al cabo, ¿por qué debería de pronto convertirse en toda una santa?
Enma es la culpable del cambio de Claudia. Ella es simpática, inteligente y lista, muy lista. La típica que consigue todo lo que quiere, desde luego. Y, para mí, el personaje más interesante de la obra. Espero que en las siguientes entregas dé mucho más de sí y sorprenda con sus ideas.
Lucía, por el contrario, es tan inocente y simple que parece tonta. Siento decirlo así, pero es que no hay otra manera de expresarlo. Sorprende pensar que hoy en día (pues la novela se ambienta en la era actual) pueda haber chicas de este estilo, con lo espabilada que está la juventud. ¿Qué si da juego? Eso desde luego. Así que, ¿por qué no dejarla ser tal cual?
Luego tenemos a Anselmo, un chico amante de las bicicletas con una misión muy importante que cumplir y que tanto intrigará a las chicas. Con él una de ellas descubrirá el amor, ¿imagináis quién?
Finalmente, tenemos al caprichoso viento de Roma, un personaje más, y muy importante, en esta historia. Este aire, a veces fastidioso, a veces prodigioso, nos dará a entender que la fantasía y la realidad pueden convivir en perfecto equilibrio, al menos en una novela como está. Lo único que falta es que los amantes de la literatura juvenil, sobre todo aquella destinadas al público femenino, os animéis a descubrir que sorpresas os depara este viento, esta Claudia y estos personajes tan bien definidos de Miriam Dubini. ¿Os apuntáis?
Cristina Monteoliva

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