lunes, 15 de abril de 2013

COLD COLD GROUND. Adrian McKinty


Título: Cold Cold Ground
Autor: Adrian McKinty
Traducción: F. G. Corugedo
Editorial: Alianza Editorial
Págs.: 472
Precio: 17 € / 11,99 € (epub)

Cold Cold Ground empieza con música de disturbios. No puede ser de otra manera en el Belfast de 1981, donde la violencia casi que forma parte de la vida de cada individuo hasta no llamar la atención. En medio de ese clima abrasivo, aparece el cadáver de un varón adulto dentro de un coche con una mano amputada. Por el modo de operar, todo indica que el muerto era un confidente paramilitar de bajo rango al que liquidaron sus compañeros después de comprobar que pasaba datos a la policía o a agentes británicos. Pero un examen forense, y la aparición de otro cadáver asesinado en circunstancias similares, revela que probablemente se encuentren frente al primer caso de un psicópata en serie actuando en Irlanda del Norte. Las sospechas se confirman y las proporciones del caso se multiplican tras conocer que ambas víctimas eran homosexuales y que el presunto asesino ha emprendido una caza contra ese colectivo.
El sargento Sean Duffy es el protagonista de esta novela y quien se encarga de investigar los asesinatos desde un principio; es quien da fuerza a la historia. Se trata de un personaje carismático al que le apasiona la música, viste camisetas de Ramones y calza Converse. Una imagen alejada al típico agente de policía irlandés de tripa gorda y rubicundo. Sean Duffy es un católico bajo el mando de un cuerpo policial de un Estado protestante, y un poli viviendo en un barrio de nacionalistas, donde es visto como un maldito traidor.
Cold Cold Ground está escrita en primera persona por Adrian McKinty. En un momento dado del inicio de la novela, el protagonista hace referencia a los bigotes de Serpico y, desde entonces, no puedes alejar de tu mente la imagen de Al Pacino ocupando el espíritu del personaje.
Siempre con un buen ritmo, el autor nos adentra a la situación de Irlanda del Norte justo cuando uno de los líderes del IRA muere en huelga de hambre. Este es uno de los atractivos principales del libro. De la mano del sargento Sean Duffy, conocemos un pedazo de la realidad de esta inhóspita tierra, así como el día a día de este policía, llevado por una rutina necesaria para poder sobrevivir.
Buena música acompaña a la lectura. Podemos decir que suena en cada página, ya que el personaje principal hace continuas referencias musicales. Aretha Franklin, The Police, Ray Charles, Joan Baez, Carole King, Bowie... Tanto es así que el título de la novela está tomado de una canción de Tom Waits: un acierto.
En todo caso, un libro recomendable. Una garantía de entretenimiento.
Fernando Roye

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