lunes, 4 de marzo de 2013

BILLIE RUTH. Edmundo Paz Soldán


Título: Billie Ruth
Autor: Edmundo Paz Soldán
Editorial: Páginas de Espuma
Págs: 152
Precio: 15 €

Hay amores imposibles por muchos motivos: la distancia (física o psíquica), las circunstancias, las diferencias irreconciliables… Pasado el tiempo, a pesar de todo lo sucedido, los recuerdos de aquella historia siguen muy presentes. El nombre del amor perdido vuelve periódicamente a los labios del amante. Un nombre como el de Billie Ruth, la protagonista de uno de los relatos de Edmundo Paz Soldán. El nombre también de su último libro de cuentos publicado por Páginas de Espuma.
Billie Ruth es una chica conflictiva que juega con los sentimientos de un muchacho bolivariano que, gracias a una beca, estudia a la Universidad de Huntsville (Alabama, USA). El muchacho lo sabe, y aun así no puede dejar de pensar en ella. Se trata de una relación complicada, tanto como todas las que vamos a encontrar en este libro compuesto por un total de quince relatos de extensión variable donde predominan las voces narrativas en primera persona.
El libro arranca con “El acantilado”, un relato impactante que nos pone de manifiesto lo crueles que pueden ser los padres divorciados a la hora de vengarse del que una vez fue su esposa o su esposo. En este cuento vemos, además, la relación del niño con un padre al que no puede ver siempre.
El tema de los hijos de padres divorciados es recurrente en los cuentos de Paz Soldán, ya que lo vemos también en “Díler” (donde queda patente la traición del hijo cuando el padre no tiene una conducta apropiada) y “Ravenwood” (cuento en el que la separación de los padres es muy reciente).
Pero a Paz Soldán no solo le interesan las relaciones de los hijos cuando los padres están divorciados, sino también las relaciones de los hijos con sus padres, en general. Cuentos que nos dan fe de ello son “Bernhard en el cementerio” (donde el protagonista siente el impacto de la muerte de su madre cuando la suya propia está cercana), “Los otros” (divertida historia en la que el niño protagonista piensa que han cambiado a su padre), “El croata” (narración donde, entre otras cosas, el enfermero protagonista tiene una relación tensa con su madre) y “El ladrón de Navidad” (cuento en el que un pícaro ladronzuelo descubre que a veces es cierto eso de que “de tal palo, tal astilla”).
He dicho antes que “Berhard en el cementerio” es una historia de enfermedad y muerte. Otras historias donde la muerte, no siempre a causa de la enfermedad aunque sí a veces, están muy presentes son “Volvo”, Como la vida misma”, “El croata” y “Azurduy”
No hay nada más nuestro que el hogar. La profanación del mismo, tal y como nos enseñan los cuentos “Casa tomada” (una historia de fantasmas enternecedora) y “Extraños en la noche” (cuento que nos habla de un robo con final inesperado) puede suponer casi la profanación de nosotros mismos.
Hablando de profanaciones y otros hechos deleznables que las personas cometen en contra de sus semejantes, llegamos a “Roby” (cuento en el que un niño descubre de la peor forma lo que son las malas amistades), “Volvo” (historia en la que un alegre viaje de estudios acaba en violación y, más tarde, en muerte), “Como la vida misma” (relato coral en el que los personajes nos cuentan cómo vivieron un homicidio en un campo de fútbol) y “Srebrenica” (aunque no sea el tema central de la historia, gran importancia tiene lo que sucediera durante la guerra de Bosnia).
Muchos de estos cuentos van también de personas que se descubren a sí mismas estando en el extranjero, como “Billie Ruth”, “Srebrenica” (historia donde una de las protagonistas descubre que es lesbiana), “Azurduy” (cuento en el que el protagonista se hace amigo de un rudo minero) o “Volvo” (relato en el que el protagonista, después del viaje de estudios, no podrá pensar igual de los que un día fueron sus amigos).
“Billie Ruth”, en definitiva, es un libro de relatos que nos ofrece historias fluidas a la vez que profundas, narradas desde distintos e interesantes puntos de vista, incluso desde la fantasía y el humor. Sumérgete ahora, amig@ de los buenos relatos, en las historias de Edmundo Paz Soldán, a menudo desgarradoras e impactantes, pero que tanto te darán que pensar. Estoy segura que será una experiencia, que como la del protagonista del cuento que da nombre al libro, no podrás olvidar.
Cristina Monteoliva

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