lunes, 28 de enero de 2013

LA SAGA DEL SAGÚ DE SLATTERY. Flann O´Brien


Título: La saga del sagú de Slattery
Autor: Flann O´Brien
Traducción: Antonio Rivero Taravillo
Editorial: Nórdica Libros
Págs: 96
Precio: 12,50 €

Nadie conoce la fecha exacta de su muerte. Me pregunto qué pasaría en caso contrario. ¿Seríamos mejores personas con los demás? ¿Lucharíamos contra nuestro destino? ¿Acabaríamos todo lo que hubiéramos empezado previamente? Precisamente de obras inconclusas os quiero hablar hoy. En concreto, de “La saga del sagú de Slattery”, la novela póstuma de Flann O´Brien publicada por Nórdica Libros.
Tim Hartigan tiene una vida la mar de tranquila en Poguemahone Hall (Irlanda) desde que su padre adoptivo, Ned Hooligan, decidiera mudarse a Texas,  Estados Unidos. Un día, sin embargo, se presenta en la mansión tardonormanda una mujer que dice ser la esposa de Ned. Y eso no es todo: la mujer, de nombre Crawford McPherson, ha venido con una misión: la de hacer que los irlandeses cambien las patatas en su dieta por el sagú. ¿Sobrevivirá el pobre Tim a tan temible fémina?
El escritor irlandés Flann O´Brien (seudónimo de Brian O´Nolan), autor comprometido con su tiempo, escribió, además de otros textos, varias novelas a lo largo de su vida: El tercer policía, Crónica de Dalkey, La vida dura, La boca pobre y En Nadar –dos-pájaros. La muerte, sin embargo, no le dejó terminar “La saga del sagú de Slattery”, una descacharrante sátira sobre los irlandeses que viven en América, los irlandeses que nunca se irán de su isla, las costumbres inamovibles, el protestantismo, el catolicismo, los cultivos milagrosos y el progreso en general.
Todo comienza con la llegada a Poguemahone Hall de Crawford McPherson, una protestante de armas tomar con una misión clara en la vida: cambiar la alimentación de los irlandeses con el fin de que la hambruna de la patata no se vuelva a repetir y, por ende, los habitantes de la isla no marchen a Estados Unidos, lugar en el que más tarde propagarían todo tipo de conductas inapropiadas. Y es que para Crawford los irlandeses que vive en Estados Unidos son de lo peor que hay. Aunque, para ella, los irlandeses que aún están en la isla (y puede que jamás se marchen), no es que sean mucho mejor: una panda de paletos vagos de costumbres anticuadas e inamovibles. La cuestión es: ¿cómo conseguirá la dama hacer que cambien las patatas por el Sagú, más teniendo en cuenta que Ned Hooligan ya lo intentó hace tiempo con sus plantas mejoradas de patata?
El protagonista de esta historia inconclusa es Tim Hartigan, un hombre un tanto distraído y con pocas preocupaciones. Parte de esta obra se la pasa alucinando a causa de la sorprendente visita; la otra, leyendo las interesantes cartas que su padre adoptivo le hace llegar desde Texas. Estas misivas no solo le dan consejo al joven, sino que le informan de lo bien que le van las cosas con sus pozos petrolíferos. El sueño americano se ha cumplido.
Aparte de los ya mencionados, existen en tan pocas páginas una buena cantidad de personajes la mar de pintorescos: el doctor Eustace Baggeley, que piensa montar un casino en su castillo para atraer a los turistas; su hijo adoptivo, y amigo de Tim, Sarsfield Slattery, y Billy Collum, el manitas cuya extraña desaparición dará lugar a una de las situaciones más divertidas de la novela.
Me topo muchas veces con obras precedidas por prólogos que poco aportan a la lectura posterior de la novela, ensayo, etc, en sí. Aconsejo, no obstante, que no os saltéis en esta ocasión el breve pero clarificador escrito para esta novela por el traductor de la misma, Antonio Rivero Taravillo. Rivero Taravillo, buen conocedor de la literatura de O´Brien, no solo os indicará las claves para interpretar correctamente esta novela inconclusa, sino que os pondrá al tanto de los divertidos juegos de palabras que aquí encontraremos.
“La saga del sagú de Slattery”, en definitiva, es una obra inacabada que, sin embargo, da buena cuenta de la forma de pensar de su autor, Flann O´Brien, así como del gran sentido del humor con el que quería mostrarnos todos los temas que para él eran relevantes. Una pena que a su autor no le diera tiempo de terminar esta singular comedia. En tu mano está ahora, no obstante, conocer hasta dónde llegó e imaginar, tal vez, cómo habría continuado. Tanto si has leído antes a este escritor como si no, pero te interesan las obras divertidas y a la vez comprometidas, este es tu libro. Atrévete a comprobarlo.
Cristina Monteoliva      

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