lunes, 7 de enero de 2013

GOODBYE BERLÍN. Wolfgang Herrndorf


Título: Goodbye Berlín
Autor: Wolfgang Herrndorf
Traducción: Rosa Pilar Blanco
Editorial: Alevosía
Págs: 243
Precio: 14,90 €

Goodbye Berlín es una de esas novelas que, a pesar de contar con unos adolescentes como protagonistas, es capaz de gustar a la inmensa mayoría de público lector. Jóvenes y adultos disfrutarán de una road story en ocasiones divertida, en ocasiones triste, muchas veces emocionante.
Maik se dispone a pasar las vacaciones de verano completamente solo, ya que su madre se encuentra, de nuevo, en una clínica de desintoxicación, y su padre está disfrutando del verano con su secretaria jovencísima, a pesar de asegurar que se va de viaje de negocios. Lo cierto es que Maik no tiene amigos porque es un chico bastante raro. Pero hay alguien todavía más extraño y ese es Andrei Tschichachov, uno de sus compañeros de clase. Y entonces, este compañero aparece en casa de Maik con un coche robado, dispuesto a cambiarle los planes de verano. En realidad no se parecen en nada, pero comparten el hecho de ser los marginados de clase. Maik decidirá a regañadientes marcharse con Andrei y poco a poco surgirá una bonita amistad en la carretera, mientras viven una aventura tras otra, a cada cual más hilarante.
He de decir que con tan solo estos dos personajes la novela ya podría funcionar perfectamente, y es que tienen una fuerza arrolladora, sobre todo Andrei. De origen ruso, es el típico chaval que todos hemos tenido en clase que no es capaz de integrarse, bebe, y se comporta fatal. Pero Goodbye Berlín nos enseña que no debemos dejarnos llevar por las apariencias, y que detrás de una persona así pueden existir muchísimos problemas que la llevan a comportarse de esta forma. Wolfgang Herrndorf nos hace reflexionar sobre el hecho de ver más allá, con los ojos inocentes, en este caso los de Maik, el cual al principio sí tiene algún recelo que otro, pero acaba convirtiéndose en el mejor amigo de Andrei. Esta amistad a prueba de balas llegará a su culmen al final de la historia, que no tiene ningún desperdicio.
Por otra parte, los personajes secundarios que van apareciendo a lo largo de su viaje son de lo más variopintos, pero no sobran para nada. Estos personajes son los encargados de hacerles ver a los protagonistas que fuera de su pueblo hay formas de vida diferentes a las suyas, pero no por eso peor. Además, descubren que no todo el mundo es malo tal y como se les ha dicho de pequeños, sino que toda la gente con la que se encuentran ofrecen lo mejor de sí mismos. Así pues, Herrndorf reivindica con esta novela la bondad innata del ser humano y convierte la novela en una historia maravillosa de amistad, completamente conmovedora.
Goodbye Berlín hará que los lectores se den cuenta de lo que es realmente importante en la vida. Muchas veces está delante de nosotros y nos empeñamos en buscarlo.
Elena Montagud

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