jueves, 10 de enero de 2013

BLANCANIEVES. Jacob y Wilhelm Grimm


Título: Blancanieves
Autores: Jacob y Wilhelm Grimm (adaptación de Suzanne Kaboc)
Ilustraciones: Benjamin Labombe
Traducción: Elena Gallo Krahe
Editorial: Edelvives
Págs: 45
Precio: 20,90 €

Aunque se crean continuamente nuevas historias dirigidas al público infantil y juvenil, los cuentos clásicos nunca pasan de moda. Prueba de ello son las numerosas reediciones de todo tipo, incluso las adaptaciones al cine que de estas historias se hacen. Una de las más populares, sin duda, es Blancanieves, tan de moda en los últimos años (¿cuántas versiones para el cine se hicieron hace unos pocos años de este relato? Yo ya he perdido la cuenta). Hoy os voy a hablar de este cuento, que seguro que todos ya conocéis; pero no de una versión cualquiera, no: yo vengo hablaros de la adaptación que del cuento de los hermanos Grimm ha realizado Suzanne Kaboc y ha ilustrado el dibujante de culto Benjamin Lacombe.
Blancanieves nace como deseó su madre: con la piel blanca como la nieve, los labios rojos como la sangre y el pelo negro como el ébano. Lo que no esperaba su madre era morir en el parto, que su marido volviera a casarse al cabo de un año con una mujer bella pero malvada y que esta última odiara tanto a la pequeña Blancanieves por ser más hermosa que ella. La madrastra ordena a un cazador matar a la niña en el bosque, pero el hombre no se ve capaz de ello. Mientras que la niña huye para refugiarse en la casita de los enanitos mineros, el cazador le lleva a la madrastra el corazón y los pulmones de un jabalí. La reina es feliz hasta que descubre que Blancanieves sigue viva y feliz con los enanitos. Entonces planea matarla. Lo intenta, pero como ya sabéis, el príncipe llega y salva a la princesita.
He de decir que cuando comencé a leer este álbum ilustrado de Edelvives pensaba que me encontraría lo mismo que siempre me habían contado, y si bien es cierto que a grandes rasgos no me equivocaba, también creo que debéis saber que he encontrado ciertas variaciones en la historia la mar de interesantes, como, por ejemplo, que Blancanieves tenga siete años cuando huye de la madrastra, que la madrastra intente matarla (una vez ya con los enanitos) en varias y originales ocasiones y que el príncipe nunca llegue a besar a la chica, como muchas veces se nos ha contado.
Sé que habrá quién comprará este libro por la historia en sí, este cuento imperecedero con el que muchos nos fuimos a la cama de pequeños. También soy consciente de que muchos otros lo harán simplemente por las magníficas ilustraciones de Benjamin Lacombe, un artista que sin lugar a dudas está creando escuela, un genio que hace que nos interesemos (me incluyo, sí), por todo lo que él decide ilustrar. Y es que los libros con dibujos de Lacombe son otra cosa, tienen un valor añadido enorme. Texto e imagen de acoplan de manera perfecta para hacernos soñar con mundos mágicos, a veces trágicos, lugares a los que nos gustaría viajar de alguna manera. Creedme: merece, y mucho, la pena acercarse a su obra.
Blancanieves, el cuento de los hermanos Grimm adaptado por Suzanne Kaboc e ilustrado por Benjamin Lacombe, en conclusión, es un estupendo regalo para niños y mayores, una pequeña obra de arte que segurísimo que todos sabréis saborear cuando lo tengáis en las manos. ¡Y no tengáis miedo a dadle un mordisco, que esto no es una manzana envenenada, sino todo lo contrario! ¿Os atrevéis a comprobarlo?
Cristina Monteoliva

2 comentarios:

  1. Magnífica reseña de un libro muy interesante, me encantan los cuentos y el ilustrador Benjamin Lacombe es uno de mis preferidos.

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