lunes, 24 de diciembre de 2012

TODOS LOS JÓVENES TRISTES Y LITERARIOS. Keith Gessen


Título: Todos los jóvenes tristes y literarios
Autor: Keith Gessen
Traducción: Ramón de España
Editorial: Alfaguara
Págs: 277
Precio: 19,50 €

En busca de un autor norteamericano del siglo XX, me topo con un escritor absolutamente desconocido para mí: Keith Gessen
Todos los jóvenes tristes y literarios es, sin lugar a duda, una novela absorbente e ingeniosa donde se relatan las preocupaciones personales, sociales y políticas de dos jóvenes atrapados entre sus sueños de adolescencia y las contradicciones de la sociedad occidental en su etapa de madurez. Gessen no dejará títere con cabeza: la universidad, la guerra, internet o el amor, serán objeto de crítica y reflexión a lo largo de toda la obra.
Mark es un estudiante de posgrado a punto de presentar su tesis sobre los mencheviques y la revolución rusa; Sam, un judío no practicante obsesionado con el sionismo y la política de Israel. Los dos viven en Nueva York y están a punto de cumplir los treinta. La narración en primera persona, alternando la historia de ambos en cada capítulo de la novela, nos permite entender mejor sus constantes desencuentros con la realidad neoyorquina de la posmodernidad, estableciéndose así, una relación directa entre el lector y las entretenidas ocurrencias de estos paradigmáticos personajes. Sin reservas de ningún tipo, aparecen retratadas las dos facetas del sistema capitalista y el sueño americano: por un lado, todo lo que uno puede (y cree) llegar a ser, y por otro, el infinito vacío existencial que se apodera del individuo cuando no consigue cumplir sus metas.
Entre la risa y el llanto desfilan mujeres de todo tipo: desde la hija del candidato socialdemócrata a la más atractiva de las estudiantes del departamento de Historia.
Las críticas sociales y políticas se entremezclan con escenas cotidianas que a veces rozan el surrealismo, haciendo aún más amena la novela.
En todos y cada uno de los capítulos entrevemos la huella de los personajes de Salinger y Fitzegard, conformándose así, un lugar común entre los clásicos y nuestro presente literario, magistralmente distribuido en las estanterías de estos, siempre tristes, jóvenes literarios.
Ínsaf Larrud

2 comentarios:

  1. Tampoco yo lo conocía. El título llama la atención. Lo tendré en cuenta, gracias por la reseña. Saludos y feliz año nuevo!

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  2. ¡ Feliz año nuevo Jesús !( terminé hace poco Franny y Zooey...me encantó )Nos vemos cuando estés por aquí.

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