lunes, 17 de diciembre de 2012

EL MUNDO DE ALICE. Caroline Stoessinger


Título: El mundo de Alice
Autor: Caroline Stoessinger
Traductor: Fernando Martín García
Editorial: Zenith
Págs: 256
Precio: 16 €

El mundo de Alice, escrito por Caroline Stoessinger y editado por Zenith Editorial, es una historia de la Historia: la vida de Alice Herz-Sommer, una pianista de ciento ocho años, checa, que sobrevivió, entre otras cosas, a Theresienstadt, el campo de concentración nazi, contada por Caroline Stoessinger, otra pianista que la entrevistó para un programa de televisión donde trabaja como guionista y que quiso contar su historia.
A Alice no le gusta comentar sus experiencias en el campo de concentración; no quiere que nadie le tenga compasión. Su historia es algo más que haber sido una superviviente, y el libro da buena cuenta de ello.
Su vida empezó en la Checoslovaquia de 1903, la de Kafka, Mahler, Rilke, Zweig, la Checoslovaquia culta, donde la música, el teatro y las reuniones eran lo más importante. Ella conoció de cerca a todos y cada uno de los antes nombrados. El ambiente era el propicio para haber vivido una vida plena, rodeada de belleza. Su carrera como pianista despuntaba, tenía talento, se casó con un buen hombre, tuvo un hijo que luego fue chelista internacional: su vida tenía que haber ido en esa dirección. Pero no lo hizo. Los nazis se encargaron de que no fuese así.
Ella y su familia eran judíos, se les llevó a Theresienstadt. De 156.000 judíos, se salvaron 17.500, entre ellos, Alice; de quince mil niños, se salvaron noventa y tres, entre ellos, su hijo Rafi. Caroline nos cuenta la historia de ese campo, el elegido por la propaganda nazi para vender al resto del mundo que ellos no hacían daño a los judíos; lo mostraban como un balneario donde la música y el teatro evolucionaba y dejaban que la sociedad judía viviera en paz. Se hizo un documental para enseñarlo al mundo, lo que le costó la vida no solo al autor, Gerron, sino a los participantes (unos dos mil judíos) para que nadie pudiera comentar lo que era de verdad: un engaño absoluto. En 1944 la Cruz Roja, molesta por los rumores sobre los campos que matan judíos, se presentó en dicho campo, que de nuevo, fue apañado para crear la ilusión de normalidad. Los delegados suizos se la creyeron; los daneses. no, y pidieron sacar fuera a los judíos daneses de ahí, salvando a  490.
Alice cree que sobrevivió porque uno de los que gobernaban el campo la reconoció mientras tocaba el piano y le dijo que jamás sería deportada a Auschwitz, que es donde iban todos al tiempo. Y lo cumplió: ni ella ni su hijo fueron trasladados jamás, su marido sí; murió en la cámara de gas.
Pero ella no lo cuenta, sobrevivió, se exilió a Jerusalén, como muchos judíos, en el nuevo Estado de Israel, recuperó su fama, dando clases y conciertos, su hijo se fue a Londres. Y más tarde ella también.
Su vida está llena de encuentros, de alumnos que han triunfado y que la recuerdan con el cariño que se le tiene a un gran maestro. Conoció a grandes figuras y todas coinciden en su gran ánimo y arte. Jamás dejó de tocar, excepto cuando murió su hijo. Ella lo ha sobrevivido. Es una mujer que ha aprendido a resurgir de las cenizas gracias a su intuición, alegría, curiosidad y ganas de vivir más allá del odio. La música es el vínculo que le ayuda a aferrarse a lo hermoso.
Hija de su tiempo, para lo bueno y lo malo, Alice, nos cuenta a través de las palabras de Caroline, la esencia de esos ciento ocho años de vida, de música, de esperanza ante la desesperanza y de fuerza de voluntad; la que le ayuda a querer despertarse cada día porque algo hermoso tendrá.
Eva Monzón Jerez

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