jueves, 8 de noviembre de 2012

EL METRO UNIVERSAL. Luis Benítez


Título: El metro universal
Autor: Luis Benítez
Editorial: Pluma y Papel Ediciones
Págs: 214
Precio: 12 € / 3,29 € (ebook)

Según la definición formulada en 1983, un metro es la distancia que recorre la luz en el vacío durante un intervalo de 1/299 792 458 de segundo. Es evidente que una definición así solo podría adoptarse en el siglo XX. Pero el metro, como unidad universal de medida, ya existía . ¿Cómo se las apañaron para definir este concepto antes? Y, lo que es más importante, ¿hasta qué punto eran precisos aquellos metros más antiguos? Si tú también te lo preguntas, tienes que leer “El metro universal”, la novela de Luis Benítez de la que hoy os vengo a hablar.
París, segunda mitad del siglo XIX. Charles Baudelaire intenta sobreponerse a la traición de Jeanne, su gran amor, mientras su vecino, el profesor Honoré Raveil sueña con cambiar la concepción que del mundo se tenía hasta entonces. En otra parte de la ciudad, en el palacio real, un misterioso representante de la Confederación Argentina pugna por conseguir cierta ayuda económica ante la indiferencia del rey, demasiado ocupado consigo mismo, y de la reina, bastante preocupada por la nueva ordenación de la ciudad. Todos estos personajes y muchos otros acaban relacionándose entre sí en esta original novela. Todos ellos tendrán mucho que decir a lo largo de las páginas. Todos y cada uno de los mismos giran entorno a esa unidad de medida universal que llamamos metro.  
El metro, el kilo y el litro: ¿qué haríamos sin ellos? Nos apañaríamos con otras unidades de medida, me diréis. Pero, ¿y si estas unidades de medida no fueran universales? Todo, sin duda, sería mucho más complicado. Pero de esto no nos damos cuenta. Vivimos cómodos sin plantearnos cómo serían las cosas antes de que estas medidas fueran claramente definidas, tampoco pensamos en cómo llegaron a definirse. Luis Benítez sí ha pensado en ello. A la definición del metro en el siglo XIX le dedica esta novela, aunque no de una forma pesada, sino todo lo contrario. El metro como unidad de medida es el elemento que une muy sutilmente las vidas de una serie de personajes muy distintos con unas vidas totalmente dispares. Tal es así, que el lector puede pensar en un principio que se encuentra ante una novela fragmentaria. Conforme se avanza en la lectura, sin embargo, nos vamos dando cuenta de que estos personajes están más relacionados los unos con los otros de lo que creíamos. Al final todo encajará. Pero mejor no adelanto más sobre este asunto. Es algo que tenéis que comprobar por vosotros mismos.
La mayor parte de la historia la conoceremos a través de un narrador omnisciente de carácter alegre y, ciertamente, divertido. Este ser, todo un personaje en sí, nos presenta una historia donde cualquier cosa trágica puede convertirse en una ironía o una sátira. La narración en primera persona la encontramos en forma de largas cartas llenas de datos interesantes para el lector. Especialmente relevante será la última. Pero ya me diréis vosotros cuando leáis este libro.
Como decía antes, esta es una novela de personajes dispares. Diría también que de numerosos personajes. Ninguno de ellos despunta como protagonista, lo que hace la lectura más interesante. Entre estos personajes nos encontramos a Charles Baudelaire, el famoso escritor incapaz de aceptar que Jeanne no era la mujer que él pensaba, tampoco de ganar lo suficiente como para dejar una vida de miseria; al profesor Honoré Raveil, el pobre viudo que sueña con cambiar el mundo con sus descubrimientos científicos; Luis Bonaparte III, el rey distraído; su primo, el duque Rémy, un personaje de lo más influyente en la corte; Eugenia de Montijo, la reina preocupada por la correcta ordenación de las calles de París; Pablo Eduardo Domínguez de la Hijuela, el embajador de la Conferencia Argentina en Francia, un personaje de lo más peculiar que ansía conseguir un importante dinero para su país… Otros actores interesantes y famosos que encontraréis aquí son Teophile Gautier y Luis Pasteur, ambos perfectamente situados en la trama.
“El metro universal”, en definitiva, es una novela histórica coral muy original en la que el hilo conductor se presenta de forma sutil. Adéntrate ahora en las calles de París para acompañar a sus personajes, ricos y pobres, a lo largo de una trama llena de matices y de buen sentido del humor y descubre, finalmente, que todo en esta vida puede ser relativo. ¿Te atreves a comprobarlo?
Cristina Monteoliva

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