lunes, 19 de noviembre de 2012

EL LADO OCULTO DE LA NOCHE. Norberto Luis Romero y Pobreartista


Título: El lado oculto de la noche
Autores: Norberto Luis Romero (texto) y Pobreartista (ilustraciones)
Editorial: Traspiés
Págs: 64
Precio: 10 €

Es probable que pienses que las fábulas y los cuentos fantásticos, siempre tienen un final feliz; que por muchas cosas malas que en ellos pueda pasar, siempre acaba llegando lo bueno. Puede que esto se deba a nuestra necesidad de imaginar mundos mejores que el nuestro, o que estemos demasiado influenciados por el cine y la televisión. El caso es que también existen cuentos y fábulas sombríos de principio a fin, historias que sin duda dan mucho que pensar. Como “El lado oscuro de la noche”, la obra escrita por Norberto Luis Romero  e ilustrada por Pobreartista.
El protagonista de esta historia es un muchacho que vive en compañía de su madre y su abuela en una ciudad dominada por un hombre gordo y malvado. El muchacho es bastardo, lo que no solo le supone un problema familiar, sino también a nivel institucional, ya que en este mundo sombrío superar los mil quinientos cincuenta y siete bastardos por ciudad está prohibido. El muchacho deberá marcharse, tal vez vaya a la guerra en la que las armas son lagartos y gatos, tal vez a un lugar lejano. Mientras decide qué hacer, nos cuenta su vida, la del hombre gordo, la de los guantes de distintos colores, la de su madre, la de toda la ciudad, para que comprendamos lo duro que es vivir en un mundo como el suyo.
Lo fantástico también puede ser terrible, me digo después de leer “El lado oscuro de la noche”, este intenso cuento largo o novela corta que nos narra en primera persona la vida en la ciudad dominada por el hombre gordo por boca de un muchacho bueno del que no sabemos su nombre, pero sí muchos datos interesantes. El primero de ellos: el muchacho, como decía antes, es bastardo. Su madre fue violada por un guante negro (en esta historia hay guantes de colores para todo lo que podamos imaginar) mientras el que debería haber sido su padre moría en una guerra eterna (¿contra quién? No se sabe. Aunque, ¿importa eso mucho?). Su condición de hijo ilegítimo no solo supone un problema continuo a nivel familiar (como si él hubiera podido evitar algo así), sino también a nivel ciudadano, como también os señalaba antes, pues el número de bastardos por ciudad, curiosamente, está limitado.
Otro dato a tener en cuenta: el muchacho colecciona esferas transparentes, al igual que su abuela colecciona trapos y el hombre gordo, lágrimas. En este mundo oscuro todo el mundo colecciona algo. El mero hecho de almacenar cosas parece producir consuelo.
La guerra en esta historia, lejana pero eterna, es un murmullo de fondo constante. Como pasa con todas las guerras, el motivo que hizo que comenzara se desdibuja en el tiempo. Los de uno y otro bando mueren de forma absurda. Y, sin embargo, nuestro protagonista se plantea ir a ella como salida a su situación personal.
Mención aparte merece el trabajo realizado por el ilustrador de esta obra. Creo que Pobreartista ha sabido captar a la perfección la oscuridad del mundo de Norberto Luis Romero con sus ilustraciones en blanco y negro, la tristeza del muchacho, la maldad del hombre gordo, etc, de tal manera que cuesta imaginarse esta historia sin estas ilustraciones.
“El lado oculto de la noche”, en definitiva, es una historia ilustrada cargada de tristeza y lirismo en la que texto y dibujo combinan a la perfección. Adéntrate ahora en sus páginas para descubrir los orígenes del muchacho protagonista, la crueldad del hombre gordo, los perjuicios de una sociedad siempre en guerra, las distintas funciones de los distintos guantes, las curiosas armas usadas en la batalla, y descubre, finalmente, que el mundo que contiene este pequeño libro no se diferencia tanto del nuestro. Pensarás entonces en todos los paralelismos que hay entre un mundo y otro, llegando a plantearte qué es lo que está pasando con todos nosotros, queriendo descubrir a los hombres gordos y tal vez luego, como el muchacho de esta obra, llegando a tomar tu propia decisión sobre lo que hacer en el futuro. En todo caso, disfruta de este cuento-fábula diferente y comprende que a veces no todos los cuentos fantásticos o fábulas tienen un final feliz, pero que no por ello dejan de ser extraordinariamente buenos y necesarios.
Cristina Monteoliva

2 comentarios:

  1. Un millón de gracias, Cristina, por tu hermosa reseña.Me ayuda a comprendr mi propia obra, todo aquello que escribo de forma intuitiva y que tú y otros críticos ordenen y desentrañan para una completa comprensión.
    Un gran abrazo,
    borberto

    ResponderEliminar