jueves, 15 de noviembre de 2012

COSAS TRANSPARENTES. Vladimir Nabokov


Título: Cosas transparentes
Autor: Vladimir Nabokov
Traducción: Jordi Fibla
Editorial: Anagrama
Págs: 168
Precio: 16,90 €

Cosas transparentes es la historia de Hugh Person. La de Hugh Person es una historia transparente. Transparente no significa simple. Transparente es la ausencia de opacidad, un déficit de vestidos; todo es accesible a las percepciones, el pensamiento está al alcance. Si uno mira atentamente, observa el tic tac del engranaje, el palpitar de los mecanismos más ocultos, el ulular de correas. La historia funciona como la trastienda de un reloj suizo: con precisión, con eficacia.
Suiza es la pila de este particular reloj. La acción fluye alrededor de los muchos viajes que Hugh Person realiza en territorio helvético a lo largo de los años. Sin Suiza no habría historia, igual que sin Hugh Person seguiría habiendo Suiza.
Hugh Person es joven. Hugh Person es viejo. Va creciendo y menguando indistintamente en el devenir del relato. Si bien el tiempo de esta historia es inconstante, no lo es Person.
Hugh Person no logra las cosas (transparentes o no) por poseer un talento especial para conseguirlas, sino por su firme insistencia, la misma que le empujará una y otra vez a visitar Suiza, como si al finalizar cada uno de esos viajes dejara en ella parte de su alma; como si al término de estas incursiones se obligara a acudir a recuperarlas.
Person tendrá tiempo de ver morir a un padre, de enamorarse, de casarse, de asesinar...
Nabokov construye esta obra maestra al abrigo de un genio indiscutible. Empaña las cosas más ordinarias de poesía. Hace de la transparencia un desnudo sugestivo, lleno de matices complejos y fascinantes.
Nabokov nos agarra del cuello, nos atrae hacia él; no nos permite relajarnos, utiliza múltiples voces narrativas para medir nuestro nivel de atención.
Un libro con un sentido del humor siniestro. Un prodigio de la literatura.
Fernando Roye

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