jueves, 11 de octubre de 2012

MARCEL PROUST: EN BUSCA DEL TIEMPO PERDIDO. A LA SOMBRA DE LAS MUCHACHAS EN FLOR (VOLUMEN II). Stéphane Heue


Título: Marcel Proust: En busca del tiempo perdido. A la sombra de las muchachas en flor (Volumen II)
Autores: Stéphane Heue
Editorial: Sexto Piso
Págs: 48
Precio: 18 €

Cuando se trata de acercar la cultura al pueblo, cualquier idea me perece factible, buena, respetable e incluso de halagar. Si además se trata de acercar la obra de Marcel Proust, con lo complicada que parece, la idea de Sexto Piso me parece digna de quitarse el sombrero.
Se trata de una novela gráfica que dio el pistoletazo de salida a un proyecto cultural en el año 2006, cuando se editaron Por el camino de Swann y A la sombra de las muchachas en flor, algunos años después. Dos de las siete partes de En busca del tiempo perdido de Proust.
No podemos olvidar que la obra de Marcel Proust se caracteriza por la libertad, por su aporte al desarrollo de la sensibilidad del lector, independientemente de la edad que tenga y sobre todo, porque en momentos como este, al que todo el mundo nombra como “de crisis”, que un libro clásico nos llene el espíritu no es para dejarlo pasar y por supuesto, digno de admiración.
Hay libros y autores que remueven conciencias, y Proust lo hace, sobre todo en cuestiones tan manidas y tan poco respetadas como son los derechos humanos, mostrando su rechazo más profundo a la esclavitud, al colonialismo, al racismo.
Son 17 tomos llenos de viñetas espectaculares, que han sido galardonados con el premio Marcel Proust, destinado a recompensar una creación cultural que abogue por la lectura y el cuidado de la obra del autor.
En busca del tiempo perdido ayuda a entender mejor la vida perra en la que vivimos, y este cómic me reconcilia con la infancia y con la necesidad de seguir leyendo literatura que emocione, ver libros que me alimenten por los ojos, de una belleza incalculable como éste, y que además, me recuerda muchísimo a los cómics de Hergé, por el trazo que el autor ha usado en toda la obra.
Pero sin lugar a dudas, mi “personaje” preferido, es la magdalena de Proust, que como a él, me trae el recuerdo de una necesidad que a veces olvido. Al igual que el protagonista recuerda personas y paisajes a raíz del sabor de tan preciado manjar. Yo con la lectura de este cómic he recordado la ilusión de abrir por primera vez un libro y que esa ilusión nunca desaparezca, ni abriendo ese mismo libro una y otra vez. La emoción de ver a las personas que llenan mi vida, la locura de saber que En busca del tiempo perdido nunca está en pasado. Que el tiempo que se ha perdido es aquel por el que nunca hemos luchado….
No sé cuándo tardarán en concluir este fabuloso proyecto que emociona. De momento, está siendo traducido a más de diez idiomas, y eso significa que millones de personas están recuperando la ilusión de seguir luchando por un tiempo mejor, porque no se pierda el que vivimos, porque todos podamos decir que al menos lo intentamos.
En busca del tiempo perdido fue escrito entre 1908 y 1922. Hoy estamos en el 2012, pero cuando abrimos el cómic, apenas notamos los años que han pasado.
Hay tiempos que merecen la pena ser vividos varias veces.
Elvira Ramos Rivera

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