jueves, 4 de octubre de 2012

DOMINIOS. James Herbert


Título: Dominios
Autor: James Herbert
Traducción: Jesús de la Torre
Editorial: Plaza & Janés
Págs: 424
Precio: variable (a la venta en establecimientos de segunda mano)

Aunque de vez en cuando algún país es noticia por sus manipulaciones de elementos radiactivos, el mundo parece libre de la amenaza de la bomba atómica. Pero, ¿qué sucedería si alguno de estos países hubiera estado realizando progresos atómicos en secreto y se dispusiera a sembrar el terror en el resto del mundo? ¿Qué pasaría con los supervivientes de la barbarie? ¿A qué peligros se enfrentarían estos? Tal vez a uno muy grande, afirmo después de releer Dominios, el clásico de ciencia ficción y terror de la década de los ochenta del siglo pasado del escritor James Herbert.
Nada hacía sospechar que varias bombas atómicas caerían a la vez sobre la cosmopolita ciudad de Londres. La destrucción de la ciudad es total, poca gente consigue sobrevivir a las terribles explosiones. Dos de estos supervivientes son Alex Dealey y Steve Culver. Dealey es un hombre del gobierno en busca de un refugio seguro cuando se topa con Culver, quien le salva la vida. De camino al refugio, ya juntos, los dos hombres se encuentran con un par de cosas que no esperaban: una joven asustada y unas extrañas ratas con instinto asesino. Ninguno imagina en estos momentos que los tres permanecerán unidos hasta el final de su trepidante aventura, tampoco que aquellos seres peludos de los túneles fueran a resultarles tan peligrosos.
La primera vez que leí Dominios, esta genial novela de James Herbert tanto por su prosa como por lo bien trazada que está toda la historia, debía de tener unos trece años. Recuerdo que cuando comencé la lectura, no tenía ni idea de lo que me iba a encontrar entre las páginas de aquel volumen de páginas amarillentas y letra pequeña con una amenazante rata en su portada. Y lo cierto es que enseguida quedé atrapada entre aquellas páginas. La historia tenía mucho gancho, emoción y, sobre todo, momentos realmente espeluznantes. Tal vez ahora, tantos años después, no haya pasado miedo con la relectura (al fin y al cabo, recordaba el final), aunque la emoción y el ansia por seguir leyendo han sido tan grandes como entonces. Y es que Dominios es una gran novela de ciencia ficción con tintes la mar de terroríficos con una cualidad muy importante: a pesar de los años pasados desde que Herbert la escribiera, su trama está hoy en día, más que nunca, de plena actualidad. Y si no, pensadlo por un momento: ¿no estamos acaso siempre expuestos al peligro nuclear? ¿Qué nos hace pensar que en los túneles de las grandes ciudades no vivan monstruos productos de la manipulación genética esperando su momento para hacerse con el poder? Y, por último, ¿no es todo esto mucho más factible que una invasión zombi?  
Otro punto a favor de esta novela son sus personajes, muy bien perfilados psicológicamente, tanto los secundarios como los principales, lo que sin duda hace que fácilmente nos metamos en la historia. De los principales os diré que Steve Culver es el típico héroe que en realidad carga con grandes dosis de culpa sobre sus espaldas y no tiene miedo a llorar si la situación lo requiere; Alex Dealey es el burócrata fiel al sistema, el tipo al que todo el mundo culpa de todo y que mantiene la compostura pase lo que pase; y Kate es la chica dulce y amable, pero valiente y dispuesta a salir adelante.
Llegados a este punto, y antes de que se me acabe el tiempo, he de decir que también las ratas están muy bien dibujadas a lo largo y ancho de la narración. Vaya, que no podrás ver a los roedores con los mismos ojos cuando acabes de leerte este libro, ¡te lo aseguro!
Dominios, en definitiva, es un clásico de ciencia ficción y terror totalmente atemporal que va a seguir gustando a los amantes del género y las historias bien escritas pasen los años que pasen. Atrévete ahora a adentrarte en este Londres de pesadilla, conoce las historias de los que vivieron y los que murieron, acompaña a los supervivientes en su camino, horrorízate con lo que algunos pueden hacer en momentos terribles y asústate cuando veas aparecer a las ratas pues enseguida sabrás que si te cogen, estás perdido. Sé que te va a costar hacerte hoy en día con un ejemplar de esta novela, pero créeme cuando te digo que no te vas a arrepentir ni por un momento de los esfuerzos que emplees en esta empresa.
Cristina Monteoliva

1 comentario:

  1. Buenos días lo acabo de comprar en un mercadillo de segunda mano por 2€,a ver que tal!!

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