miércoles, 31 de octubre de 2012

LA ASCENSIÓN (TIERRA DE MAGIA III). Amanda Hocking


Título: La ascensión (Tierra de magia III)
Autora: Amanda Hocking
Traductor: Alejandra Ramos Aragón
Editorial: Destino
Págs: 300
Precio: 14,95 € / 5,99 € (ebook)

En “La ascensión”, esta última entrega de la saga “Tierra de magia”, Elora, reina de Förening, ha caído gravemente enferma por usar sus poderes y tiene que dejar el mando y su reino en manos de Wendy, quién irá tomando las decisiones correctas para que su reino consiga por fin la paz; aunque a veces no gusten las consecuencias.
Cuando comencé a leer este pensé que nos mostraría como acabó el segundo, “La caída”; pero no, me equivoqué. Y sin embargo no fue una decepción, sino una nueva aventura.
Esta última parte sigue estando narrada en primera persona por Wendy. La forma de escribir sigue siendo amena y ligera, de tal forma que consigue que devores las páginas.
Los personajes principales han seguido todos en su línea: Loki, sigue siendo rebelde, arrogante y un poco malote, pero en el fondo amable y protector; y Finn, trata de proteger a la princesa y apartarla del lado de Loki. Solo veremos cambios en Elora, a la que encontramos más evolucionada, más sentimental hacía su hija; y Wendy, que ya no es tan inocente como en los dos otros libros y nos dará mucho juego en este. Los personajes secundarios también han seguido en su línea y han dado mucho juego.
En el asunto del amor, Wendy tendrá que elegir entre Loki y Finn, lo que dará lugar a situaciones muy divertidas.
El único pero que le pongo, es el final que parece demasiado rápido, tal vez la autora tendría que haber dado más detalles; pero por lo general me ha encantado leer todo lo que le pasa a Wendy. Ha estado genial y me he quedado con ganas de leer algo más tanto de ella como del resto de los personajes. 
El libro me ha gustado un poquito más que los dos primeros, en este libro habido más amor, más acción y más aventuras. He de decir también que lo que más me ha gustado de toda la saga, a parte de las novelas, han sido las portadas, todas con mucha pasión.
Ester Fernández García

GUÍA LITERARIA DE LONDRES. Varios Autores


Título: Guía literaria de Londres
Autores: Varios
Traducción: Joan Eloi Roca
Editorial: Ático de los Libros
Págs: 329
Precio: 18,90 €

Guía literaria de Londres no es una guía de viajes al uso. Es una espléndida guía constituida por  más de cuarenta relatos en forma de diarios, misivas, fragmentos de obras literarias y poemas. A través  de ellos podemos adentrarnos en la ciudad pero no en la actualidad, sino en el Londres de antaño.
Comienza con el prólogo del escritor que ha compilado todos los relatos, Joan Eloi Roca, y de manera magistral aunque, como dice él: “la selección es personal y muchos otros nombres podrían haberse sumado a ella”, y finaliza con un discurso del Príncipe de Gales. Hay que añadir que cada relato tiene una pequeña introducción hecha por Joan Eloi en el que nos explica quién es cada uno de los escritores de las narraciones y hace comentarios alusivos al texto. Son realmente muy interesantes y amenos.
Los  primeros relatos nos introducen en  la historia antigua de Londres y el resto nos hace una ruta no sólo por sus calles y monumentos, sino por hechos históricos que marcaron la ciudad, como por ejemplo  la peste bubónica que perduró dos años (1664-1666), Diario de una plaga de Samuel Pepys, o el gran incendio de 1666, El gran incendio de Londres, de John Evelyn.
Uno de mis preferidos es el de Washington Irving, La abadía de Westminster. Ya en esa época, 1819, Irving se quejaba de los destrozos provocados a las tumbas de los nobles:”No hay una sola tumba real que no sea prueba de lo falso y pasajero que es el homenaje de la humanidad (….) ¡Todas han sido en mayor o menor grado deshonradas!” (pág. 41). 
El relato más extenso  es el de Un español en el Londres del siglo XVIII de Antonio Ponz (1725-1792). Es quizás el relato que yo considero como una auténtica ruta turística y lo hace a través de  reflexiones en forma de carta a otra persona. No sólo habla sobre monumentos sino que reflexiona sobre cosas que le llaman la atención, como la cantidad de luz que hay en los escaparates, los deshollinadores, los lugares de ocio o las peleas callejeras. Es muy interesante.
Otros relatos hablan sobre curiosidades: Cafeterías, de John un Macky y César Saussure, las cuales se convirtieron en sede de tertulias y discusiones filosóficas. Un libertino en la ciudad, de James Boswell, Los clubs privados de Londres, de Joseph Hatton, Prostitutas en Haymarket, de Dostoyevski o Dorian Gray en un  fumadero de opio, de Oscar Wilde. De este mismo tema hay otro más En un fumadero de opio del este de Londres. Y no olvidemos la temporada de bailes en La temporada: la fiesta de Jane Austen, de Jaen Austen, o la Gran Exposición Universal  de 1851 vista por Charlotte Brontë.
Hay otros relatos que nos hablan de problemas en la ciudad, como por ejemplo El smog de Londres, de John Evelyn, en él nos cuenta el problema que ya existía con la contaminación, un problema que llega hasta nuestros días. 
Hay varios poemas, como por ejemplo La visión de Londres de lord Byron, de Lord Byron o Parliament Hill, de D.H.Lawrence
Relatos en los que Londres es vista por extranjeros: Edmundo de Amicis utiliza el rio Támesis para recorrer la ciudad. Será el rio Támesis uno de los temas, junto con la Abadia de Westminster, más utilizados. Para Natsume Soseki en La ciudad de las tentaciones, Londres fue la ciudad donde pasó los años menos gratos de su vida. ”Entre los ingleses viví en la miseria, como un perro pobre que se hubiera perdido entre una manada de lobos” (pág. 307).
La mayor parte de relatos van acompañados de unos espléndidos grabados y fotografías con anotaciones de Joan Eloi.
En el año en que Londres ha celebrado el jubileo de su reina y los Juegos Olímpicos, ésta es una guía de viajes distinta a la que podemos utilizar habitualmente para visitar una ciudad. A mí que me gusta hacer mi propia guía de las guías de viajes y en las que hago montones de anotaciones, éste será un estupendo manual para ampliar y comparar la ciudad en distintas épocas.
Pilar Ibáñez

UN DIÁLOGO SOBRE EL PODER Y OTRAS CONVERSACIONES. Michael Foucault


Título: Un diálogo sobre el poder y otras conversaciones
Autor: Michael Foucault
Traductor: Miguel Morey Farrré
Editorial: Alianza
Págs: 224
Precio: 9 €

Ojo, mucho ojo con tocar este libro con la mente sucia y las manos limpias. Un diálogo sobre el poder y otras conversaciones tiene muchos contextos, es una compilación de entrevistas realizadas al autor, así pues, todo lo que podemos ver en el libro es aplicable a muchos ámbitos, no direccionemos a Foucault solo al jardín que más no interesa, el de la polémica.
El primer texto que encontramos es el resultado de un maravilloso diálogo con Gilles Deleuze sobre política, el segundo se trata de una entrevista que concedió a la prensa, y el tercero es fruto de su encuentro con Alessandre Fontana en 1978. Por todo esto, nos acercamos a un Foucault bastante sencillo para lo que nos tiene acostumbrados, con ideas fundamentales y expuestas de forma muy precisa, que la verdad es que para el mundano lector, si es que un lector que se acerque a Foucault es mundano, es de agradecer.
Las ideas que están en la columna vertebral del libro reflejan la naturaleza del poder como algo esparcido por toda la vida social y no exclusivo de un estamento social o político y por ende las nociones reduccionistas de los puntos de concentración del poder y la identificación con éste.
Por otro lado, y de manera complementaria, la postura que le ofrece al intelectual como sujeto fundamental en la develación de estas relaciones  e imprescindible para un cambio radical en la sociedad. De esta idea extraemos la postura defendida por Foucault en torno a la figura del intelectual como rol activo en el imperioso cambio social que echamos en falta para que, por fin, la verdad sea parte constitutiva del mundo actual.
Me parece muy importante comprender la idea de Foucault de que los intelectuales forman parte del mecanismo del poder en tanto en cuanto, mientras ellos consideraban que las masas no requerían de ellos para saber, por otro lado se establecían como agentes de la “conciencia” y por tanto, del discurso creado en el sistema.
Con esta idea tendríamos la base para analizar el segundo postulado compartido con Deleuze: la necesidad de que el intelectual luche contra las formas de poder tanto en el orden del “saber” como en el concepto de “verdad”, de “conciencia” y de “discurso”, por descontado.
Llegados a este punto, Deleuze propone la teoría como la caja de herramientas para construir la nueva sociedad, deconstruir las relaciones de poder y así poder volver a conformarlas.
Para hablar del poder, Foucault pone como ejemplo la conmoción que crea en la sociedad cualquier circunstancia relacionada con la prisión, a la vista está tras los recientes sucesos que hemos vivido en España y el endurecimiento casi inmediato del sistema penal que, a mi juicio, no se ha hecho en base a una necesidad, sino de una opinión pública en plena ebullición por la dureza de los actos. Sin embargo, Foucault considera que no es sino una muestra de que su teoría es firme, puesto que el sistema penal es por él considerado como el poder que manifiesta con total desnudez la brutalidad de la tiranía y la dominación del orden sobre el desorden, estableciendo un paralelismo con la sobreposición del Bien sobre el Mal.
Se escapa esto de la idea expuesta como réplica por Deleuze, según el cual, habría sido el marxismo quien habría determinado el problema del “mal funcionamiento” del poder en términos de interés, pues no sería sino la fuerza de una clase dominante que tan solo rige sus movimientos y decisiones en su propio beneficio.
El interés y el objeto de deseo de cada uno de nosotros hacen aparición en este libro a continuación de esta idea, pues nos llevan a analizar las relaciones establecidas entre interés, poder y deseo que, como bien defiende, no son forzosamente los que ejercen el poder quienes tienen interés en ejercerlo; quienes tienen interés en ejércelo no lo ejercen, y el deseo del poder juega entre el poder y el interés un juego que todavía es singular ( pág 17).
Consiguen Deleuze y Foucault aportar luz sobre la diferencia entre reflexionar sobre una cuestión desde un punto de vista institucional o desde un punto de vista circunstancial, distinguir entre lo meramente residual en la sociedad y lo que aún está por definir pero ya da ciertas pistas de lo enraizado que intrínsecamente está en ella. De hecho, será este momento cuando aproveche para mostrar sus posturas más duras relacionadas con los conceptos de prohibición y castigo que son ejercidos únicamente a través de leyes.
Podemos afirmar que no existe tal poder absoluto si tenemos en cuenta la connivencia ante dos tipos de reducciones del  poder perfectamente definibles: el amor al amo y el deseo de las masas por el fascismo.
Como complemento perfecto a estas propuestas, el diálogo con Fontana en forma de retrospectiva histórica de las ideas de Foucault y la justificación de sus investigaciones, por ejemplo en su afamada Historia de la locura, cuyo leit motiv era analizar una de las ciencias del poder, realizando un perfil psiquiátrico sobre los modos  de ejercer el poder sobre los demás.
Entre Historia de la Locura y Las palabras y las cosas, Foucault establece un vínculo discursivo para todas sus publicaciones, siendo una de las características generales de su pensamiento.
En conclusión, no es este libro sino una manera sencilla de acercamiento a las posturas defendidas por Foucault y aplicables a día de hoy. Una nueva manera de utilizar la teoría como instrumento de comprensión y análisis social, imprescindible en los tiempos oscuros en los que la ignorancia nos hace aceptar lo impuesto sin discernir la “culpa” que nosotros podemos tener en el desarrollo de los acontecimientos.
Elvira Ramos Rivera

EL DESPERTAR. Elio Quiroga-Rodríguez


Título: El despertar
Autor: Elio Quiroga-Rodríguez
Editorial: Timun Mas
Págs: 256
Precio: 16 € / 11,99€ (epub)

“El despertar” nos traslada al futuro, a un futuro no muy lejano: solo un año nos separa de la historia que Elio Quiroga nos cuenta.  En diciembre de 2013 un meteorito cae en la tierra donde un granjero lo encuentra cerca de su casa, él será el primero, el primero que se contagie con el zombivirus.
Pero nuestra historia se produce 13 años después del primer contagio. Los zombis viven en sociedad, caminan, hablan, pero no tienen pulso. Amelia descubre que se ha muerto, pero aún sigue viva y tendrá que adaptarse a su nueva condición gracias al apuesto médico que la atiende, César, su kit de zombi y sus clases para adecuarse su nueva vida. Emilio, su marido, no es que esté muy contento con la nueva situación, más bien le asquea que su mujer sea un zombi, y si antes no la trataba demasiado bien, ahora no iba a ser diferente. Y a su hijo Emilio tampoco es que le importe si su madre es o no una zombi. Amelia es una ama de casa que romperá con su vida gracias a su nueva condición, aunque ese cambio, al principio parece bueno, la llevará a vivir una experiencia nada agradable y que nos hará conocer el por qué del zombivirus.
Elio Quiroga nos presenta una novela divertida y entretenida que se hará corta, que nada tiene que ver con las historias de zombis a la usanza, pero que tiene algo que la hace especial, diferente. Además, sin ánimo de realizar ningún spoiler, el inicio nos remueve la idea de que el zombivirus venga del espacio, otro ingrediente que hace más que interesante a esta novela. Estos zombis también tienen hambre, pero se controlan; también se pudren, pero existen miles de productos para prevenirlo (como si de arrugas se tratasen) y dan miedo; en algunos de sus aspectos, dan mucho miedo. En algunos momentos estos aspectos se ven resaltados por el lenguaje soez y sin pudor que usa su autor y que le da un toque de realismo a su novela.
En definitiva, una lectura amena, corta y especial para esta noche de Halloween. Cuidado, los zombies salen de sus tumbas y no son como esperamos, de hecho, quizás no sea a ellos a quien deberías temer.
Nidia Jiménez

SIEMPRE HEMOS VIVIDO EN EL CASTILLO. Shirkey Jackson


Título: Siempre hemos vivido en el castillo
Autora: Shirley Jackson
Traducción: Paula Kuffer
Editorial: Minúscula
Págs: 222
Precio: 18,50 €

¿Se puede llevar una vida más o menos apacible tras la muerte fortuita de casi todos los miembros de una familia? ¿Qué consecuencias tendría este hecho para los miembros de la familia que quedan, tanto a nivel interno (dentro del hogar) como fuera de ella (en el entorno más cercano)? ¿Hasta qué punto es necesario construir una nueva rutina para seguir adelante? Estas y otras muchas preguntas, casi todas la mar de siniestras, tienen su correspondiente respuesta en “Siempre hemos vivido en el castillo”, la genial novela de Shirley Jackson de la que hoy os hablaré.
Mary Katherine Blackwood es una chica de dieciocho años que vive en un gran caserón a las afueras de un pueblo americano junto a su querida hermana mayor, Constance, su tío inválido, Julian, y su gato Jonas. La vida transcurre de forma apacible y rutinaria dentro de la casa. Los problemas surgen cuando Mary Katherine debe ir al pueblo a comprar. Allí todos odian a las hermanas Blackwood, especialmente desde que hace seis años murieran los otros miembros de la familia envenenados durante la cena. Las cosas se complican aún más cuando un misterioso y avaricioso primo llega a la casa de las chicas con la intención ya no solo de robar todo el dinero, sino de convencer a Constance de que salga de nuevo de casa y cambie de vida. Menos mal que ahí está Mary Katherine para velar por los intereses de las dos hermanas y mucho más.
He leído un sinfín de buenas novelas en mi vida. Pocas, sin embargo, me han parecido fascinantes tanto por el desarrollo de su trama, la psicología de los personajes, los diálogos y la atmósfera creada por el autor o autora. “Siempre hemos vivido en el castillo”, esta novela gótica de mediados del siglo pasado, sin lugar a dudas, es una de ellas. Ahora bien: como siempre me sucede con un libro que tanto me ha gustado, me temo que no sabré escribir una reseña perfecta. Si no quedáis satisfechos con lo que hoy escrito, os insto a leer el maravilloso posfacio que Joyce Carol Oates le dedica a este libro (lo encontraréis en las páginas finales).
La sospecha siempre sobrevuela las cabezas de los miembros vivos que quedan de una familia cuyos miembros, en su mayoría, han muerto asesinados de una u otra manera. Por mucho que estos miembros vivos intenten llevar una vida normal, siempre serán vistos con miedo por los demás. Esto sucede en parte con las hermanas Blackwood en “Siempre hemos vivido en el castillo”. Lo sorprendente es que, hasta cierta parte del libro, también haya burla por parte de sus vecinos. Una burla atroz. Por eso la pequeña Merricat teme tanto ir al pueblo a comprar provisiones.
Los vecinos son el enemigo, “los otros” hostiles. Nunca han soportado a las Blackwood, menos ahora que han absuelto a Constance de los cargos presentados y el crimen ha quedado sin castigo. Pero, ¿es que no tiene la chica suficiente con el encierro voluntario en el que vive?
Los amigos de las Blackwood son pocos, y nunca se sabe con qué intenciones llegan. Muchos, desde luego, están asustados. ¿Quién les dice que no volverá Constance a envenenar el té? Al fin y al cabo, ni siquiera se sabe qué la llevó a hacerlo en el pasado.
Pero sí, claro que hay una razón para todo esto. Las claves las encontraremos en Mary Katherine, esa protagonista y narradora tan rica en matices, esa chica oscura tan atrayente para el lector. Mary Katherine es muy inteligente, aunque se comporta como una niña en muchas ocasiones. Siempre se dice que tiene que portarse mejor con su tío Julian, aunque este ni siquiera sepa que existe. Sus pensamientos hacia los que no viven en la mansión son siniestros, aunque hacia su hermana mayor sienta un amor desmesurado. Es hábil en unas situaciones, torpe en otras tantas.
Os daré una pista: Mary Katherine y Constance no tienen una relación corriente entre hermanas, sin llegar a ser algo incestuoso. En realidad, todo es muy ambiguo, aunque también muy claro: Mary Katherine es la niña pequeña; Constance, la madre. Mary Katherine no tiene permiso para hacer algunas cosas, de ellas ha de encargarse Constance. Mary Katherine haría cualquier cosa por echar al primo Charles de casa y por que el amor de Constance fuera solo para ella. Y hasta ahí puedo leer.
O mejor digo algo más: el final de esta novela os resultará tan sorprendente como malévolamente encantador. ¿No os dan ganas de descubrirlo?
“Siempre hemos vivido en el castillo”, en definitiva, es una maravillosa novela gótica ambientada en una América profunda y discriminatoria con unas hermanas tan dulces como lúgubres y siniestras como protagonistas. Entra ahora en la casa de las Blackwood y descubre la importancia de la rutina, los escondrijos de Mary Katherine, todos esos secretos que los demás desconocen y que tan al descubierto quedan para los que sabemos atar bien los cabos. Estoy segura de que al principio las temerás, pero que poco a poco les irás cogiendo cariño hasta el punto de querer vivir tú también para siempre en el maravilloso y siniestro castillo de las Blackwood.
Cristina Monteoliva

lunes, 29 de octubre de 2012

LA LLAVE DEL DESTINO. Glenn Cooper


Título: La llave del destino
Autor: Glenn Cooper
Traductor: Roberto Falcó Miramontes
Editorial: Grijalbo
Páginas: 392
Precio: 20,90 € / 12,99 € (ebook)

Un incendio, una abadía, un misterioso libro: así comienza este maravilloso libro.
Todo comienza en realidad en una gruta prehistórica que oculta un secreto, dentro de un pueblo siniestro donde nadie es lo que parece.
Cuando comencé La llave del destino, pensé es de los de misterio de toda la vida, un misterio, un protagonista y mucha aventura, y no me equivocaba: nunca he leído nada de este escritor, pero este libro resultó muy entretenido.
Me ha gustado bastante este libro, el autor creador de “La biblioteca de los muertos” y “El libro de las almas” nos mete de lleno en acción, misterio, thriller, drama, y un sinfín de momentos que hará que no despeguemos la cara del libro.
Está narrado en tres periodos distintos de la historia, que se van alternando a lo largo del libro. Esto a veces da velocidad a la novela, pero otras veces me siento frustrada al ver que se interrumpe una historia, que normalmente comienza con otra más interesante aún.
Los periodos de la historia son la actualidad, de la mano de los personajes que os comentaré, y dos momentos diferentes del pasado: uno la edad media, donde nos encontramos caballeros de la orden del temple y se ve una historia de amor, y el otro momento del libro, es la prehistoria.
Con una investigación a fondo, bien detallada nos introduce desde el hombre prehistórico hasta nuestros días. Esta novela nos trae arqueología, y un thriller, en el cual la trama engancha y explica muchas cosas y con detalle.
Los personajes, el protagonista, Luc es un arqueólogo ligón cuarentón que tiene un aire a Indiana Jones. También está el abad que encuentra el libro, y muchos secundarios, de los cuales es mejor leerse el libro para ir conociéndolos.
El escritor Glenn Cooper, nos atrapa en este libro, haciéndonos pensar que haríamos si descubriésemos el secreto más buscado: la eterna juventud.
Este libro, aparte de tener una historia de peso, como arqueología, tiene también mucha fantasía y sobretodo momentos paranormales, importantes para la trama.
En definitiva, La llave del destino ha sido una lectura muy agradable y entretenida, sobre todo una buena forma de conocer a este gran autor. Suspense, thriller histórico y una buena historia. ¿A qué esperas a leerlo?
Ester Fernández García

TRES ROSAS AMARILLAS. Raymond Carver


Título: Tres rosas amarillas
Autor: Raymond Carver
Traductor: Jesús Zulaika
Editorial: Anagrama
Págs: 160
Precio: 7,90 €

Decir que Carver es un maestro del relato corto no es ninguna novedad, pero tampoco está de más recordarlo. Su muerte prematura a los cincuenta años, a causa de un cáncer de pulmón, deja su producción en un número de libros muy inferior al que nos habría gustado leer. Se dijo que era el escritor que América no se podía permitir perder. A pesar de su relativamente escasa producción (cuatro libros de relatos publicados en vida, además de Si me necesitas, llámame, que vio la luz de forma póstuma), se le considera uno de los grandes del siglo XX y se le llega a comparar con Chéjov.
Tres rosas amarillas, aparecido en 1988, fue su último libro de relatos publicado en vida. Diez años después, consolidada de forma sobrada la fama de Carver, surge la polémica acerca de las correcciones que su editor, Gordon Lish, hizo de los dos primeros libros de Carver. A raíz de estudios de gente como Alessandro Baricco (véase su artículo “El hombre que reescribía a Carver”), que tuvo oportunidad de acceder a los textos originales del autor, sabemos que Lish aplicaba una gélida tijera a los relatos, reduciéndolos en extensión y cambiando numerosos finales e incluso algún título. Su segundo libro, por ejemplo, pasó de llamarse Principiantes a De qué hablamos cuando hablamos de amor. Anagrama publicó precisamente hace unos años el libro tal y como lo concibió Carver, y con su título original.
Como sabéis los asiduos del autor, se incluye a Carver en la nómina de autores del realismo sucio. Suelen habitar sus historias alcohólicos, divorciados, desempleados a la deriva, matrimonios en crisis. Es lo que encontramos en Tres rosas amarillas, donde Carver vuelve a dar muestras de su grandeza. El séptimo y último relato de la colección, que da título al libro, es el único que se sale de lo normal, ya que retrata los últimos días de Ánton Chéjov. En los otros seis encontramos historias de parejas, madres quejosas, alcohólicos rehabilitados que se despiertan y se fuman un cigarrillo de madrugada mirando el vacío…
Como Bolaño (otro que murió con cincuenta años), Carver es sentimental. En sus relatos la gente se abraza, se coge de la mano, rompe a llorar. Sus personajes nos resultan extrañamente reales, de carne y hueso. El de Carver parece un mundo cercano y auténtico, como el aire que respiramos. “Redención” es otra de las palabras clave.
Llevaba unos años sin leer nada suyo y el reencuentro ha sido una delicia. No cabe duda de que es de esos autores que tienen un sello propio.
Jesús Artacho Reyes

DE LA SIMPLE EXISTENCIA. Wallace Stevens


Título: De la simple existencia (antología poética)
Autor: Wallace Stevens
Traducción: Andrés Sánchez Robayna
Editorial: Círculo de Lectores/Galaxia Gutenberg
Págs: 269
Precio: 19,50 €

Wallace Stevens es una figura crucial en ese otro modernismo literario anglófono, europeo, que no tiene nada que ver con nuestro familiar modernismo hispanoamericano, acaudillado por Rubén Darío, entre otros. Como en T.S. Eliot, paisano suyo (incluso como en el británico Ted Hughes), encontramos cierta tendencia a sacrificar el fondo por la forma. Expliquémoslo mejor: una absoluta falta de complejos a la hora de romper el ritmo o la musicalidad a favor del pensamiento o de la verdadera expresión. Si pensamos que Stevens escribía a principios del siglo XX, cuando en nuestro suelo patrio aún estábamos con sonetos y romances (y aún se redundaba en cierto preciosismo juanramoniano), veremos que se trata de un poeta muy adelantado para su tiempo, con una poesía arriesgada en que el único emperador es el emperador de las ideas. Por otra parte, su alucinatorio lenguaje poético es capaz de crear uno de los más originales mundos poéticos que podemos encontrar en la literatura contemporánea.
Podría decirse que la poesía es de por sí un lenguaje propio con que se hace referencia de manera indirecta a una (por no decir a la) realidad. Esto no parece ser del todo así en Stevens. En su breve pero muy acertado prólogo, Andrés Sánchez Robayna nos habla de una verdadera teogonía entre realidad e imaginación en la poesía de Stevens. “El mundo real visto por un hombre imaginativo puede muy bien parecerse a una construcción imaginativa...“, nos dirá el propio autor. El juego metapoético es también evidentísimo: la poesía sólo sirve para hablar de la poesía; aunque el autor lo expresa aún mejor: “La poesía es el tema del poema. De aquí el poema nace...”. Con esta frase, Stevens revela lo que a Baudelaire debe en cuanto a estética. Sólo en cuanto a estética, aun cuando el Simbolismo sea el alma mater del modernismo anglosajón.
En cuanto a la vida de Stevens, es habitual que haya un abismo entre poesía y poetas. La imaginativa poesía de Stevens, en este caso concreto, parece estar en confrontación con su propio creador, que luchó a brazo partido contra la romantización de la figura del escritor; para ser más preciso contra la hagiografía literaria. “Evíteme, por favor, contar los datos biográficos. Soy abogado y vivo en Hartford. Estos hechos no son divertidos ni reveladores.” Con estas palabras el autor se dirigía al director de la revista The Dial. La vida de este gran poeta norteamericano no tiene, aparentemente, correspondencia con su creación; el hecho de su tardía aparición en el panorama literario parece tener, incluso, cierto significado. En su poesía apenas hay concesiones a lo personal, a lo íntimo; salvo muy raras excepciones, como la siguiente: “La brillantez extrema de este temprano sol / me recuerda lo oscuro que me he vuelto...”
A la mencionada desromantización del poeta se une otro de sus propósitos a muerte: el de alejar a la poesía de la inteligencia. Entiéndase así: la poesía no debe ser sometida a análisis literario o intelectual. “Deshazte de las luces, de las definiciones”, según palabras del propio poeta. Pero dejemos a la postre tanta ética y estética para hablar un poco de esta antología. De ella podemos decir sin empacho que tiene visos de definitiva, por no decir de clásica, y que reúne piezas imprescindibles como “El emperador de los helados”, “Mañanas de domingo” y “Trece maneras de mirar un mirlo”, curiosa serie de versos que rayan casi en una trascendentalización-simbolización de la naturaleza propia del genio del romanticismo inglés, John Keats. El libro termina por recoger algunos versos de los magistrales poemarios “Las auroras de otoño” o “La roca”. Ambos son la arribada final de un viaje a la suavidad, donde forma (imagen de la idea) y fondo (idea en sí) se unen por fin –a nuestro juicio- en una absoluta y envidiable armonía. Cuestión aparte es la “Adagia”, broche final de la antología, colección de meteóricos aforismos que recogen la Poética del autor pero que, a simple vista, puede resultar algo inútil ya que tanto ésta como su Pensamiento ya están fielmente reflejados en su propia poesía. Pero sigue siendo solamente nuestra opinión.
                                                                                              José Leandro Ayllón

DE ORO Y DE FUEGO. Alfredo Rodríguez


Título: De oro y de  fuego
Autor: Alfredo Rodríguez
Editorial: Los Papeles del Sitio
Págs: 78
Precio: 10 €

Nunca me habría esperado encontrarme una poesía como la que escribe Alfredo Rodríguez en De oro y de fuego, imperturbable en el tiempo y el espacio de la hoja en blanco.
Está muy claro el momento en el que escribió estos versos, un retrato intimista de la supervivencia como regla de vida, la elegía de vivir más allá del dolor que cause.
Sí, las matemáticas también están en la poesía, sobre todo en algunos de los versos perfectamente encajados entre ellos. Unas matemáticas líricas que Alfredo Rodríguez ha visto como material perfecto  para su libro. Una palabra exacta ensortijada en una observación mágica de lo que pasa a su alrededor.
Profundamente coherente con el tiempo en el que vivimos, una cordura que nos lleva a tener que aceptar sin más remedio propuestas como  esta: Que tu júbilo no conozca límites/ nada esperes ganar de la concordia/ y sí todo del miedo y el desorden.
Por otra parte, la figura de Alfredo Rodríguez se transforma en un espejismo del poeta, en un espejo donde se puede ver un personal mundo estético en el que ilusiones, deseo y esperanza se mezclan con cierto abatimiento a la hora de enfrentarnos a los miedos más terrenales, que suelen ser, de vez en cuando, profundos.
Se trata de un poemario escrito desde la sencillez, desde la convicción pública y privada de que el mundo necesita poesía, que el secreto está en aceptar que las cosas pueden no ser como habíamos planeado.
Es muy probable que si de repente alguien a quien queremos nos dice que ha estado a punto de  dejarnos, o somos nosotros mismos los que hemos estado más cerca del cielo que nunca, comprendamos, con este libro en las manos, que el privilegio es estar, ser , compartir y  aprender a vivir con ello.
Elvira Ramos

VIENE LA NOCHE. Óscar Esquivias


Título: Viene la noche
Autor: Óscar Esquivias
Editorial: Ediciones del Viento
Págs: 296
Precio: 19 €

Seguro que te ha pasado más de una vez: las cosas parecían ir la mar de bien, cuando de pronto sucedió algo malo, luego otra cosa, luego otra más, de tal forma que de pronto la vida que conocías cambió radicalmente. Es como cuando vuelcas una pieza en una de esas elaboradas figuras de dominó: nunca se sabe cuando ni donde se detendrá la caída de las piezas, ¿verdad? Pues de esto y otras muchas cosas va “Viene la noche”, la tercera novela de la trilogía de Óscar Esquivias de la que hoy os hablaré.
Benjamín Tobes es un burgalés jubilado de más de ochenta años que ha vivido casi toda su vida en Madrid. Benjamín está casado y tiene un hijo del que se enorgullece, a pesar de todo. La literatura, las visitas a su amiga Clarita y sus fuertes opiniones sobre cualquier cosa, llenan una vida que hasta las Navidades del 2006 era más o menos apacible. Es a partir de estas fechas festivas cuando todo empieza a tambalearse en la vida de Benjamín, sobre todo a causa de la muerte de su hermano mayor, Aurelio; la extraña confesión de su hijo y su nuera en Nochevieja; el deterioro en la salud de su mujer, los cambios en su Burgos natal y hasta la lectura de los libros de un tal Óscar Esquivias. Benjamín parece vivir un infierno en vida del que puede no llegue a salir. Aunque, ¿quién sabe?
He de reconocer que no esperaba que Óscar Esquivias escribiera un libro como este para finalizar la que muchos denominan su “trilogía burgalesa” o “trilogía en homenaje a “La divina comedia” de Dante”. Esto no quiere decir que el libro no me haya parecido bueno desde el punto de vista estilístico y el de la historia en sí, sino todo lo contrario.
Pero mejor me explico para que lo entendáis: si bien “Inquietud en el paraíso” y “La ciudad del gran rey”, aún siendo novelas de corte muy distinto, tenían una continuidad en el tiempo y en cuanto a los personajes que la protagonizaban, “Viene la noche” es una obra que rompe con todo lo anterior en el sentido de que la historia transcurre en un tiempo y en un plano de la realidad bien distinto. También hay que señalar que esta novela se puede leer sin tener ni idea de qué van las otras dos, mientras que las dos primeras eran prácticamente como hermanas siamesas: hay que leer la primera para entender la segunda, y viceversa.
¿Qué por qué entonces este volumen forma parte de la trilogía? En primero lugar, por el homenaje a Dante que el autor hace, significando este volumen el paso por el Infierno (“Inquietud en el paraíso” se supone que es el paso por el Cielo y “La ciudad del gran rey”, por el Purgatorio); en segundo lugar, porque los libros anteriores son mencionados, de forma totalmente original y grata, en esta última obra, haciendo así que el círculo se complete.
¿Qué es lo que vais a encontrar en “Viene la noche”? Básicamente la historia de Benjamín, un hombre mayor de fuertes convicciones (sus gustos literarios y las opiniones que muchos libros le merecen no tienen desperdicio, por poner un ejemplo) que tiene que asumir en muy poco tiempo una serie de cambios drásticos en su vida.
Aunque Benjamín destaque sobre todos los demás, no hay que desmerecer el papel que juegan en esta historia compleja llena de matices ni su hijo Jaime, un muchacho apocado con pocas aspiraciones en la vida; ni su nuera Sara, una matrona cuyo trabajo le da mucho en que pesar; ni Clarita, la risueña amante de Benjamín; ni Acacio, el consuegro que tanto desprecia Benjamín, pero que tanto se parece en el fondo a él mismo; ni Teresa, la mujer de Benjamín, una mujer solitaria que vive en su mundo de fantasía; ni Aurelio, el hermano con un pie en la tumba con un pasado un tanto oscuro; ni Cebrianitos, el amigo fiel que escapa una y otra vez de la muerte.
“Viene la noche”, en definitiva, es una novela muy actual, aunque no nos hable de la crisis económica, sino de la existencial de sus personajes, especialmente de Benjamín Tobes. Muchos son los temas tratados, de una forma más profunda o más sutil en esta novela entrañable (el refinado sentido del humor de Óscar Esquivias siempre está presente) aunque agridulce de personajes bien perfilados: la religión, la homosexualidad, las consecuencias de los atentados terroristas en Madrid, la maternidad, la disfuncionalidad que existe en ciertas parejas (mayores y no tanto), la soledad... Temas que estoy segura de que te interesan y que te darán mucho que pensar cuando te decidas por fin por este libro. ¿Te atreves a comprobarlo?
Cristina Monteoliva

jueves, 25 de octubre de 2012

CREPÚSCULO. Stephanie Meyer


Título: Crepúsculo (Crepúsculo I)
Autora: Stephanie Meyer
Traductor: Jose Miguel Pallarés
Editorial: Alfaguara/Punto de lectura
Págs: 512
Precio: 8,50€ / 5,95€ / 11,99€ / 6€ / 6,99€ (ebook)

En el primer libro de la saga Crepúsculo, titulado igual, conocemos a Bella, una muchacha de 17 años, tímida y un poco torpe, que regresa a Forks, un pequeño pueblo donde vive su padre, Charlie, que es el jefe de policía local. Bella ha tomado esa decisión tras el segundo matrimonio de su madre, para dejarla que pueda vivir su vida. A ella le cuesta un poco adaptarse al cambio, al ser una chica reservada e introvertida, pero pronto se hace amigos en sus compañeros de instituto. Aparte, entrará en su vida el misterioso Edward Cullen, y poco a poco también otros personajes como Jacob Black.
Así comienza este libro que me encantó. Primero decir que yo vi la película pensando que era la típica película de vampiros románticos, pero después de verla decidí comprarme el libro, y ahí empezó mi gusto por estos vampiros.
Con estos ingredientes presenta Stephanie Meyer su historia, elementos de de fantasía, una protagonista dulce y frágil que no puede evitar su historia de amor con un chico peligroso. Sin duda, es un buen ingrediente para que triunfe tanto entre el público adolescente como adulto, alguno de estos ingredientes se irá disipando a lo largo de la saga, pero en este libro se aprecia la frescura.
El primer libro, está escrito en primera persona, todo contado por la protagonista Isabella Swan. En ciertos aspectos es bueno, ya que permite identificarse con ella y entrar como si nada en su mundo e historia.
Tenemos ante nosotros una historia entretenida y conmovedora, con las dosis justas de todo lo que ha de tener una saga que engancha desde el principio.
La obra nos transmite una historia de amor entre dos seres de naturaleza diferente, una humana y un vampiro. Nos demostrará que el amor prevalece ante las dificultades.
En la película, el final resulta demasiado precipitado, pero en el libro se nota que va pausado, poco a poco.
Para concluir, este libro merece la pena. Aunque no te gusten los libros que traten sobre historias de amor, creo que te llegaría a enganchar. Lo recomiendo y espero que os cause la misma sensación que a mí.
Ester Fernández García

CAÍDA Y AUGE DE REGINALD PERRIN. David Nobbs


Título: Caída y auge de Reginald Perrin
Autor: David Nobbs
Traducción: Julia Osuna Aguilar
Editorial: Impedimenta
Págs: 368
Precio: 22,75 €

Reginald Iolanthe Perrin: ejecutivo de ventas en un empresa de postres. Un tipo gris, apocado, mediocre. Cuarenta y seis años. Casado y con dos hijos emancipados. Uno ochenta. Espaldas cargadas. Pies valgos. Actor aficionado. Sus iniciales están grabadas en su maletín de cuero negro. Sus iniciales están bordadas en sus pañuelos. Sus iniciales están impresas en su cepillo del pelo...
«R.I.P.» 
Reginald Iolanthe Perrin carga con su nombre como si fuera una losa.
Caída: Reggie está cansado de la vida que lleva. Empieza a renegar sordamente del orden establecido. Empieza a aborrecer el consumismo idiota. Su carácter se amarga. Su libido se relaja. Su equilibrio se quebranta. Estalla en un conflicto interno: ¡¡¡Boooom!!! La onda expansiva sacude a familia y a allegados.
Auge: Reggie traza un plan. Marca con tiza notas mentales. «Desaparecer». «Suicidio». «Nueva vida». RIP se convence poco a poco de su idea. Lo mejor es desaparecer, no dejar rastro, simular su propio suicidio, adoptar una segunda identidad y comenzar una nueva vida.
David Nobbs (1935) alcanza el éxito en el '75 con esta novela, Caída y auge de Reginald Perrin. Mordaz, inteligente, aguda, bestial... son solo algunos de los adjetivos que la definen. Humor made in Britain.
Gracias a este libro viajamos, sin los peligros de Ryanair, al Londres de Reginald Iolanthe Perrin. A saber: barras recubiertas de vinilos rojo vivo, suelo de moqueta naranja, paredes forradas de papel aterciopelado color ocre, archivadores verdes, cuartitos color mostaza, telas de cuadro escocés, pubs, pintas, té, sándwiches de pavo ahumado...
David Nobbs escribió, años después, cuatro secuelas más protagonizadas por el mismo personaje. Incluso el bueno y soñador de Reggie se materializó. Leonard Rossiter interpretó a RIP para la pequeña pantalla en una exitosa serie de los setenta emitida por la BBC. Pueden encontrar algunos vídeos por YouTube. 
God save the Queen and Reggie!
Fernando Roye

AUGUSTUS CARP. Henry Howarth Bashford


Título: Augustus Carp
Autor: Henry Howarth Bashford
Traducción: Claudia Casanova
Editorial: Ático de los libros
Págs: 240
Precio: 17,50 €

Siempre he escuchado que el humor británico es un poco difícil de entender o, incluso, que es un tanto absurdo. A mi parecer, en ocasiones el humor absurdo es el que ofrece mayores posibilidades de crítica y sátira hacia determinados aspectos. Es esto lo que podemos encontrar en Augustus Carp, de Henry Howarth Bashford. No obstante, no estoy diciendo con esto que el libro sea absurdo, más bien al contrario. Conseguir ese humor delirante que desprende cada página del libro es tarea difícil y fruto de una mente brillante. Además, recordemos que esta novela fue escrita en 1924, por lo que debemos tener en cuenta el mérito del autor al enfrentarse a determinados temas un tanto farragosos en esa época. El humor ha permitido en diferentes épocas de la historia que algunos libros viesen la luz. No obstante, Sir Howarth no firmó su escrito y no fue hasta más tarde cuando se descubrió quién su autor.
En la novela encontramos un personaje protagonista llamado Augustus Carp. Lo vamos a conocer desde su nacimiento y seguiremos sus andaduras en la niñez, adolescencia, madurez…  Consigue ser administrador de una parroquia, presidente de la Liga de la pureza, etc. Y, mientras tanto, intenta inculcar a los demás un poquito de caridad y espíritu cristiano. No obstante, Carp se va dando cuenta de que la historia es cíclica, de que su vida es semejante a la de su padre. Por ello, se decide a escribir a la edad de 47 años unas memorias, esas que el lector tiene entre sus manos.
Tras leer este resumen del argumento, puede que al lector se le antoje algo aburrido. Ni mucho menos, porque debajo de la superficie se encuentra toda una historia mordaz y satírica sobre la hipocresía del ser humano.  La cuestión es que Augustus comete las mismas faltas que su padre, tiene los mismos defectos, pero no se da cuenta de ello. Y no solo eso: es que él mismo se toma muy en serio y está seguro de que todo lo que hace es correcto. Claro está, todo ello provocará situaciones hilarantes que provocarán risas y más risas en el lector. Y es que tanto Augustus como su padre son machistas, clasistas y pedantes; no les importa pisotear a los demás para salirse con la suya, llevando siempre por delante la supuesta bandera religiosa, claro está…  Como consecuencia de todo ello, Augustus es una persona incapaz de relacionarse de un modo correcto, no es capaz de integrarse socialmente. Ya en el colegio tiene problemas serios (es un chivato y un pelotilla redomado pero piensa que son los demás los malos compañeros), también durante su adolescencia  y poco a poco, durante su madurez. Se mete en líos, en embrollos de los que intenta salir a través de farragosos juicios (tal y como hacía su padre…) y, cuando no consigue salirse con la suya, es incapaz de reflexionar y ser autocrítico, con lo que llega a la conclusión de que todo el mundo está en contra de él.
Otra de las claves de Henry Howarth es haber utilizado un personaje en primera persona y un escrito en forma de memorias, así como ese lenguaje pulcro y en ocasiones pedante que luce Augustus una y otra vez. Algunos de los monólogos del personaje son desternillantes, en los que se tratan desde temas sociales hasta lingüísticos. Y es por ello que también consigue situaciones hilarantes cuando Augustus habla con otras personas y les expone sus pareceres con esas palabras. Es graciosísimo leer cómo un niño de unos doce años habla de esta forma a su profesor: “No era esa mi intención primordial, aunque debo confesarle que me siento herido por el tono de su voz. También deseaba informarle de que es usted objeto de una continuada indignidad, con la que personalmente disiento sobremanera”. 
Asimismo, la novela está dividida en capítulos en los que aparece un breve título supuestamente escrito por Augustus Carp para resumir el contenido de dicho capítulo: “Capítulo I. Ninguna disculpa por haber escrito este libro. Un deber imperativo en las actuales circunstancias. Descripción de mis padres y de su apariencia personal…”.
También podemos encontrar en esta edición lanzada por Ático de los Libros las ilustraciones originales realizadas por “Robin”, cuyo nombre verdadero era Marjorie Blood.
Terminar diciendo que Sir Henry Howarth consiguió crear uno de los personajes más excéntricos, divertidos e interesantes del siglo XX. Augustus Carp es uno de los mejores ejemplos de humor inglés. Una sátira ingeniosa contra la hipocresía de aquellos que intentan imponer su moral a toda costa. ¿A qué estás esperando para tener ya esta novela en tus manos y reír a carcajada limpia en tu sofá preferido?
Elena Montagud