miércoles, 5 de septiembre de 2012

LAS MIL CARAS DEL MONSTRUO. Varios Autores


Título: Las mil caras del monstruo
Autores: Varios
Editorial: Bracket Cultura
Págs: 164
Precio: 17 € / 6 € (ebook)

Todos le tenemos miedo a algo. No hay que avergonzarse por ello. Al fin y al cabo, estamos programados para sentir temor y no morir a la primera acción temeraria que nos de por cometer. Ahora bien, ¿a qué le tenemos miedo? A un sinfín de cosas abstractas, aunque, admitámoslo, también a muchos seres tangibles (al menos, en nuestra imaginación) a los que denominamos “monstruos”. De todo esto y mucho más va “Las mil caras del monstruo”, la antología de relato breve publicada por Bracket Cultura de la que hoy os hablaré.
“Las mil caras del monstruo” es un libro compuesto por un total de doce relatos de extensión variable (algunos, como “Invasión, de Ismael Martínez Biurrum y “Los arácnidos”, de Félix J. Palma son casi novelas cortas) precedidos por un prólogo escrito por Ana Casas. Este proyecto que pretende, tal y como indica el título, mostrarnos monstruos desde los más variados puntos de vista, ha sido coordinado por el también escritor José Luis Espina.
Los cuentos contenidos en esta antología han sido escritos por Fernando Iwasaki, Manuel Moyano, Patricia Esteban Erlés, David Roas, Ángel Olgoso, Andrés Neuman, Félix J. Palma, Santiago Eximeno, Juan Jacinto Muñoz Rengel, Pablo Martín Sánchez, Raúl del Valle y Ismael Martínez Biurrum. Todos ellos, a excepción de “La familia y uno más”, de Raúl del Valle, han sido publicados anteriormente, de ahí que no sea raro que los lectores aficionados al género del relato breve se hayan topado anteriormente con alguno en sus libros de origen. Yo, en concreto, había leído anteriormente “Los arácnidos”, “Azul ruso” y “El precio del placer”. La relectura de estos relatos ahora, en este nuevo contexto, sin embargo, me ha dado mucho que pensar (en los monstruos, sobre todo).
Todos sabemos lo que es un monstruo, en esencia, aunque probablemente cada uno de nosotros lo definiríamos de una manera diferente. Porque el monstruo no solo es un ser biológicamente extraño, horrendo y terrorífico a nuestros ojos por distintos motivos, tal y como nos explica Ana Casas en su clarificador y concienzudo prólogo, sino también el ser humano que, pareciéndonos normal físicamente, es capaz de cometer los actos más atroces (ejemplos tenéis muchos en las noticias). En este libro vamos a encontrar monstruos de todos los tipos posibles. Comencemos hablando de los que tienen forma de animales exóticos que se convierten en terribles, como los que vemos en “Bestiario secreto en London Zoo”. Un paso más allá dan “Los otros” y “Azul ruso”, pues en ellos encontramos a seres humanos que, por circunstancias diversas (no quiero destripar las tramas tan estupendas de ambos) acaban convirtiéndose en animales, extraordinarios o no. Por otra parte, nos encontramos que en “Los arácnidos” es una persona la que tiene cualidades de animal sin serlo. Dejando aparte ya el tema de los animales, pero siguiendo con el de las “cualidades”, os diré que el monstruo también puede ser alguien con cualidades extraordinarias, del tipo que sean, como vemos en “El precio del placer” y “Flores atroces”. Aunque todo esto entra dentro del mundo de la imaginación, también hay personas en el mundo real a las que les atribuimos cualidades extraordinarias y terroríficas, como nos demuestra “Luego están los dentistas”. No podemos olvidarnos tampoco de que los monstruos no son siempre seres vivos, sino también objetos que se vuelven contra nosotros, como nos enseña “La familia y uno más”. Cambiando de nuevo de tema: creo que todo libro de monstruos que se precie ha de acudir, en su medida, a los clásicos de nuestros tiempos: los vampiros, los hombres lobo y los zombis. Los hombres lobos no son mencionados aquí, pero sí los vampiros, en “Querida Sharon” y los zombis, en “El ritual” y “La hora de la verdad”. He dejado para el final hablar de “Invasión”, un relato que bien podría haber sido una novela. Su estructura nos recuerda a la de las novelas de zombis. Pero aquí el tipo de peste es otra, mucha más original y temible por factible. Una que convierte a los infectados en monstruos apáticos. ¡Eso sí que da miedo!
“Las mil caras del monstruo”, en definitiva, es una antología de relato de ciencia ficción y terror de autores de hispanoparlantes diversa desde variados puntos de vista, completa en cuanto a temáticas y significativa por la calidad de la prosa que aquí nos vamos a encontrar. Este es un libro que los amantes del buen cuento no deberían perderse, tampoco de los que amamos la ciencia ficción y el terror. Incluso diría que al llegar al final te quedas con ganas de más, por lo que espero que pronto haya una segunda parte con más monstruos tan increíbles como estos. ¿Vas a perderte tú la lectura de este libro tan monstruosamente bueno?
Cristina Monteoliva

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