domingo, 16 de septiembre de 2012

LAS LÁGRIMAS AZULES. Juliette Morillot


Título: Las lágrimas azules
Autora: Juliette Morillot
Traducción: Mercedes Corral Corral
Editorial: Grijalbo
Págs: 272
Precio: 18,90 € / 14,99 € (epub)

Tememos a muchas enfermedades. Otras no nos asustan porque pensamos que forman parte del pasado, que es imposible contagiarse de ellas hoy en día. Una de estas enfermedades es la lepra. Ya no se habla apenas de ella en los medios de comunicación, como de otras tantas cosas que ocurren en el tercer mundo y no nos interesan a los habitantes acomodados de los países más ricos; pero ahí está, como viene a recordarnos “Las lágrimas azules”, la novela de Juliette Morillot de la que hoy os hablaré.
Seungia, una chica surcoreana de mediados del siglo XX, es la hija de una leprosa y, como tal, ha de vivir en la isla de Sorokto aunque no tenga la enfermedad. Conforme pasan los años, la isla se vuelve cada vez más pequeña para la joven. Ayudada por el profesor Cho, un anciano leproso, Seungia huye a nado. No sabe la muchacha que lo que le espera en el continente puede que sea igual de terrible que lo que deja en la isla prisión que ha sido hasta entonces su hogar. ¿Conseguirá sobrevivir a pesar de todo?
Ha de ser terrible que te separen de tus padres y te condenen a vivir como una huérfana en un lugar que, aunque no se llame así, es una cárcel. Esto es lo que le sucede a Seungia, la protagonista y narradora de esta historia que nos hace adentrarnos ya no solo en la realidad del mundo de los leprosos a mediados del siglo XX en un país como Corea del Sur, sino también en el de los carniceros de perros y la alta sociedad de dicho país en aquella época, entre otras muchas cosas.
Como decía antes, Seungia es una muchacha inquieta e inteligente que ve como su mundo en la isla de Sorokto se hace cada vez más pequeño y opresivo. Sus amigos son pocos, y a su madre apenas la puede ver durante un rato una vez cada tres semanas. Conforme pasa el tiempo crece en ella la necesidad de huir en busca de nuevos horizontes, de un futuro viable. Que lo llegue a encontrar más allá del mar: esa es la cuestión.
Esta es la historia de Seungia, pero también la del sinfín de personajes que se cruzan en su camino de una manera u otra: la profesora Lee, que vio como su familia moría a causa del Napalm y aún así encontró la manera de seguir viviendo; el profesor Cho, todo un abuelo para Seungia; Junho, el chico extranjero al que separaron de sus padres por ser ellos leprosos, además del amigo de infancia de Seungia; Maneulchok, el mendigo que salva a la chica de una muerte segura en la costa; el señor Chung, el carnicero de perros que le enseña un oficio a nuestra protagonista; Tongil, el hijo del carnicero, el que quiere ser monje budista; Mirim, la chica del autobús; la señora Shim, la dueña del salón de té; Jaehee, la estudiante que hace que nuestra chica se interese por el saber y por el pensamiento crítico en general y los padrastros de Seungia, un matrimonio de conveniencia que le enseña a la chica que en ciertos círculos las apariencias son más importante que la felicidad de las personas.
A lo largo de la trama encontraréis temas que sin duda llamarán vuestra atención y os harán reflexionar largo y tendido: el maltrato al que se sometía en Sorokto a los leprosos; la marginación que sufrían en aquella época los carniceros de perros, a pesar de que la ingesta de carne de perro tanto en aquella época como en nuestros días fuera y es algo normal para los surcoreanos; la práctica de la adopción, incluso de personas adultas, como forma de sustituir a un familiar enfermo o alguien que provocara vergüenza social… Por todo esto y mucho más es por lo que os recomiendo que leáis “Las lágrimas azules”, una novela intensa con el tema de la lepra siempre de fondo, una terrible enfermedad que aún no ha sido erradicada del todo. Emprende ahora con Seungia este apasionante viaje a lo largo del país de Corea del Sur, conoce sus gentes, crece junto a esta chica tan falta de cariño que huye de un pasado que la persigue en cada esquina, a cada paso, con cada respiración. Créeme: ni tú ni ella llegaréis indemnes al final de este libro. Y, sin embargo, ¿no habrá merecido la pena?
El siglo XX nos ha dejado episodios terribles con la lepra como protagonista, aunque no se hable mucho de ellos, ni de los casos de lepra que aún quedan en el mundo. Descúbrelo ahora gracias a “Las lágrimas azules”, una novela que te impactará.
Cristina Monteoliva

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