jueves, 27 de septiembre de 2012

Conversando en diferido con JOSÉ MANUEL GARCÍA MARÍN


Comenzamos esta nueva actualización otoñal de La Biblioteca Imaginaria con una entrevista vía email, en concreto, la que tan amablemente nos ha concedido el escritor de novela histórica José Manuel García Marín.
Como ya es costumbre, hablamos con el autor sobre temas diversos, pero también sobre su última obra publicada. En el caso de García Marín, la obra es “La reina de las dos lunas”, una novela basada en hechos reales que sin duda hará las delicias de los aficionados a este género (os recuerdo que la reseña la encontraréis tras este artículo, no tiene pérdida).
Pero no os entretengo más, amig@s. Aquí os dejo por fin con las palabras de García Marín:

¿Dónde suele encontrar la inspiración José Manuel García Marín?
Si hay algún punto común, en particular me inspira la belleza de algunos monumentos arquitectónicos; pero, también, determinados pasajes de nuestra historia, y me refiero a al-Ándalus, por la sabiduría y el refinamiento de que gozaron. 

¿Siempre sabes hacia donde te llevará la narración cuando te pones a escribir?
Sé cómo va a ir el esqueleto, pero dejo que los personajes respiren, de manera que a menudo surgen situaciones que no había previsto y que me veo obligado a solucionar. Eso, creo, muscula el relato; con lo que si tenemos esqueleto y musculatura, la narración adquiere un cuerpo muy definido.

¿Empezaste a escribir antes o después de interesarte por la novela histórica?
Antes. Escribí un ensayo, “al-Hamrá”, sobre la visita a la Alhambra desde un punto distinto: la simbología mística inscrita en sus formas y en sus muros. De todos modos, ya era un lector de novela histórica.


Pero, ¿por qué escribir novela histórica?
Escogí este género porque me parece el vehículo más conveniente para divulgar, entreteniendo, la cultura andalusí, de la que me siento muy orgulloso.

“La reina de las dos lunas”, sorprendentemente, está basada, en cierta medida, en hechos reales. ¿Qué hay de cierto y qué de ficticio en tu novela?
“La reina de las dos lunas”, en efecto, se basa en un hecho real extraordinario: una sultana escapó de Fez, en 1520, en compañía de un esclavo cristiano, del que se enamoró, y se vinieron a vivir a Mijas. El nombre de él es auténtico; el de ella, en árabe, se desconoce (yo la llamé Yumana), pero fue bautizada por Carlos V y Germana de Foix con el nombre cristiano de Doña Juana de Carlos. Hasta aquí está documentado en los Archivos de Málaga, y de ello me informa el historiador Carlos Gozalbes. Cómo pudieron conocerse cuando él, no siendo un eunuco, no podía entrar en el harén, ni ella salir; qué le enamoró a ella del cristiano, con la enorme diferencia social, a la que hay que agregar la religiosa, y cómo consiguieron escapar de la guardia del sultán, pertenece a la ficción. No obstante, ha de componerse una ficción verosímil, y eso es un verdadero problema, porque el caso es que sucedió.


Los protagonistas de esta novela son Estevan, un joven cristiano llevado como esclavo a Fez y Yumana, una sultana que se siente prisionera. ¿Cuál de los dos te ha dado más trabajo a la hora de perfilarlos en el papel?
Ella, sin duda, porque es una mujer adelantada a su realidad histórica y social. Hay que tener en cuenta que era muy joven, dieciséis o diecisiete años, con la fuerza de voluntad de una adulta indomable, capaz de enfrentarse al sultán y desafiar a las otras esposas del harén; que sabe desplegar una enorme astucia; pero, igualmente, poseedora de la mayor de las dulzuras cuando se enamora. Es tierna y dura, a la vez. Alguien que se rebela contra su sino y que persigue la libertad aun a costa de poner en serio peligro su vida. Todo esto, reunido en una sola persona, es difícil de perfilar, sobre todo si no queremos que se desvirtúe la verdadera historia, porque a mi juicio esta es una historia de libertad y, después, de amor.

¿Cuánto tiempo has empleado en la documentación para esta obra?
La documentación se limita a los hechos que dije anteriormente. Por tanto, esa parte me ocupó muy poco, pero sí viajé a Fez con el fin de impregnarme. Soy un convencido de que hay que visitar los escenarios donde transcurre el relato y de que eso se transmite el lector. Así puede encontrarse rodeado del ruido, los gritos, las risas, el tumulto de las calles, del olor de los perfumes y de las especias, del tacto de las maderas de cedro, de los sabores y del colorido de los azulejos, sedas y ropajes.


¿Te hubiera gustado vivir en la época en la que está ambientada esta novela?
Sería más de mi gusto el momento histórico que reúne a Maimónides, Averroes e Ibn al-Arabí. La época califal, cuando Córdoba era la ciudad más culta y populosa de Europa.

Si fueras un personaje de esta historia, ¿cuál serías?
Ella es el personaje principal, el más atractivo; pero, por ser varón, elegiría a Estevan, que también es alguien que “crece” en la narración, que lucha por su libertad y por vengar a su padre y que sabe introducirla a ella en el mundo de la fantasía, con una mirada diferente, seductora, de las cosas.

¿Te gustaría que “La reina de las dos lunas” se llevara al cine?
Desde luego que me gustaría, y no sólo por haber escrito yo la novela, sino porque el suceso lo merece. Esta es una de las ocasiones en que la realidad supera a la ficción de forma tan palmaria que nos induce a pensar, irremediablemente, que la vida de estos dos personajes tuvieron una vida de novela o de película.

¿Qué esperas que encuentren los lectores en “La reina de las dos lunas”?
Espero que encuentren, además de unos escenarios bellísimos, el significado de la lucha por la libertad, que saboreen la sensualidad de un lugar y de una época y la apuesta, siempre, por la valentía y la esperanza.

¿Qué nuevos proyectos literarios tienes en marcha?
Ahora estoy documentándome sobre los maestros rejeros que actuaron en Andalucía. Quiero escribir una novela sobre ellos, del mismo modo que se ha escrito sobre canteros y alarifes y situar la acción en dos poblaciones: Vélez-Málaga, el centro de la Axarquía malagueña, como punto de partida y Úbeda como población del Renacimiento.

Muchas gracias, José Manuel, por tu tiempo, tus palabras y tus fotos personales. Esperamos ver pronto publicada esa nueva novela de la que nos hablas mientras tus anteriores, sobre todo “La reina de las dos lunas”, llega cada vez a más gente.
Y a vosotros, amig@s lectores, gracias por estar una vez más al otro lado.

Cristina Monteoliva

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