jueves, 16 de agosto de 2012

LA SINFONÍA DEL TIEMPO BREVE. Mattia Signorini


Título: La sinfonía del tiempo breve
Autor: Mattia Signorini
Traducción: Guadalupe Ramírez
Editorial: Seix Barral
Págs: 192
Precio: 5,95 € / 11,95 € (epub)

No recuerdo cuando fue la última vez que un libro me gustó tanto como para  estar triste y contento a la vez cuando llegué a la última página. Desde el primer momento en el que lo tuve entre manos, tuve  la certeza de que iba a ser una buena elección. Todo comienza con un titular muy acertado que invita a comenzar la lectura. La ilustración de la portada fue  otro elemento que hizo que me decantara por él.
La sinfonía del tiempo breve trata de un viaje. Es más: es el viaje que cualquiera de nosotros podría y debería hacer. En él se habla del viaje de Green Talbot, un hombre que vive en un pueblo demasiado aislado y decide salir a conocer el mundo, de su familia y sobre todo de los amigos que lo acompañan. La historia transcurre a través de Inglaterra, Estados Unidos, Francia e Italia, así que el lector podrá viajar gracias a su imaginación sin moverse de su sitio. Y conocerá a los amigos más extraños, locos y disparatados ¿Cómo definir sino a una gaviota que habla y a Jimmy del Viento?, por ejemplo. Y como todas las historia llegan a su fin, pero no antes de habernos transmitido un mensaje. ¿Cuál? Lee este libro y verás…
Comencé la lectura y en cada página tenía la sensación de que Green Talbot se haría realidad para contarme el mismo su historia. Porque creo que el secreto de este libro está en narrar la vida de un persona y del mundo que le rodea dejando al descubierto sus sentimientos, pero de una forma humana y delicada.
Durante la lectura he pasado a través de dos guerras, he sentido los miedos y la rabia de quienes han participado, han sido heridos, han ayudados y han muerto. Y pese a ello, en ningún momento la esperanza ha desaparecido. Más bien al revés, los personajes buscan un mundo mejor, quieren que sea mejor. Y es por eso que en ningún momento Green Talbot permanecerá parado, siempre habrá una fuerza que lo empujará hacía delante, porque siempre hay algo más que nos espera.
Los personajes viven y nos trasmiten sus emociones, en algunos momentos me pareció estar sentado y hablar con ellos, o embarcarme en una desenfrenada carrera a toda velocidad con Jerry Spears o experimentar un poco de tristeza por el último viaje en globo de Jimmy del Viento.
Los diálogos no cansan en ningún momento y las páginas vuelan una tras otra alimentando el deseo  de que no se acabe nunca, porque en cada página que se aprende una nueva lección que nos llevará a la más importante: lo que importa no es ni el comienzo ni el final sino lo que está en el medio. Y que cada uno será libre de interpretar como quiera.
He dejado el libro en una estantería, pero cada vez que paso delante se abre un paréntesis de serenidad en mi vida diaria. Porque como dijo Green Talbot, lo más triste que hay es morir en una cama de hospital, así que antes de abrir la puerta de cada día prepárate a vivir.
Giuseppe Favale

No hay comentarios:

Publicar un comentario