jueves, 9 de agosto de 2012

LA LUZ EN CASA DE LOS DEMÁS. Chiara Gamberale


Título: La luz en casa de los demás
Autora: Chiara Gamberale
Traducción: Isabel González-Gallarza
Editorial: Seix Barral
Págs: 480
Precio: 20 € / 13,99 € (epub)

Entender a los padres, llevarse bien con ellos, a veces no es tan fácil. Son muchos los conflictos que, además, pueden surgir a lo largo de años de convivencia con ellos. Pero, ¿y si en vez de un padre y una madre, como todo el mundo, tuvieras, digamos, cinco padres y cinco madres? Este es uno de los puntos de partida de La luz en casa de los demás, la novela de Chiara Gamberale de la que hoy os hablaré.
Tras la repentina muerte de María, su estrambótica madre, Mandorla, una niña de seis años de edad, se queda sin pariente alguno en el mundo. O casi, pues según María deja escrito en una carta para su hija, su verdadero padre es uno de los vecinos del 315 de Grotta Perfetta (Roma), el edificio donde madre e hija vivían. Ninguno de los vecinos, sin embargo, quiere hacerse la prueba de paternidad, y durante una reunión de la comunidad decidirán criar a la niña como si fuera hija de todos y cada uno de ellos. ¿Llegará este extraño experimento a buen puerto?, os preguntaréis. Y yo os contesto que solo puedo daros unas cuantas pistas a continuación. El resto lo tendréis que averiguar decidiéndoos por la lectura de este libro.
Mandorla, “almendra” en español, era aún una niña pequeña cuando su madre murió. La muerte de su madre fue algo difícil de entender, como también lo fue el que de pronto sus vecinos se interesaran por ella de la forma en que empezaron a hacerlo. Con el tiempo, la pequeña tímida y un tanto inadaptada en el colegio crecería y comprendería muchas cosas, tal vez más de las necesarias. O tal vez las justas para saber tomar su camino en la vida.
Mandorla tendrá a lo largo de este libro, y conforme va subiendo pisos en el bloque de la calle Grotta perfetta, todos los tipos de familia posibles: primero, la suya con su díscola madre (tan imprescindible para unos como odiosa para otros); después, la que formaría con Tina Polidoro, la señora jubilada de un único amigo (un encantador tartamudo) que espanta la soledad hablando con amigos imaginarios durante sus largas noches; más tarde, vendría la que le proporcionarían a la niña Cate, la abogada, Samuele, un cineasta incomprendido, y su pequeño hijo Lars; después, otra planta más arriba, la que Mandorla formaría con Paolo y Michelangelo, una pareja gay de gustos tan dispares, que es difícil entender a simple vista cómo llegaron a juntarse; en el cuarto, la formada por la pareja de hecho de Lorenzo y Lidia, dos personas tan pasionales como autodestructivas (cada uno, a su manera) ; y, finalmente, en la última planta, la que le darían los Barilla, la típica familia perfectísima de cara a la galería pero que de puertas para adentro no lo es tanto.
La luz en casa de los demás es una original propuesta nada superficial, a pesar de la idea que la gente pueda hacerse al conocer su título, ver su portada y leer una breve sinopsis de la obra. Y es que esta es una novela a veces divertida, sí, pero también dramática y profunda. A través de sus páginas todos y cada uno de los lectores viajaremos con Mandorla a lo largo del tiempo y las distintas casas de este bloque tan singular para descubrir verdades como que no hay dos parejas iguales, que todo el mundo en su relación tiene distintos problemas, que criar a un hijo es sin duda una tarea complicada y que, sea como sea, no hace falta saber si tienes lazos de sangre con una persona o no para quererla para siempre.  Y eso no es todo, pues La luz en casa de los demás también nos invita a reflexionar sobre otra parte tan humana como despreciable, en ciertas ocasiones: el egoísmo. Porque en Grotta Perfetta todos tienen mucho amor que darle a Mandorla, pero, por su propio interés, nadie le cuenta lo que de verdad tendría que saber. ¿Se puede crecer adecuadamente de esa manera? ¿Qué parte de culpa tendrán los vecinos en los problemas que la adolescente Mandorla tendrá más tarde? ¿Hasta cuándo podrá la chica soportar tanta incertidumbre? Insisto: lee este libro y sal de dudas.
No es fácil a veces llevarse bien con la familia, ¡imagina cómo sería si tuvieras cinco! Interesante, sí; aunque a veces también un poco… No, no te lo voy a contar. Si quieres saber a lo que me refiero, tendrás que leer La luz en casa de los demás, una novela diferente que, desde luego, te dará sobre lo que pensar.
Cristina Monteoliva

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