jueves, 23 de agosto de 2012

LA CONJETURA DE PERELMÁN. Juan Soto Ivars


Título: La conjetura de Perelmán
Autor: Juan Soto Ivars
Editorial: Ediciones B
Págs: 400
Precio: 18 €

¿Te imaginas que alguien descubriera una fórmula matemática que al resolverla hiciera que parte del mundo, tal y como lo conocemos se desmoronara? ¿Qué sería capaz alguien poderoso por conseguir algo que le diera tanto poder? ¿Y qué harían los detractores de esta fórmula por evitarlo? Todas estas preguntas y muchas encuentran sus respectivas respuestas en “La conjetura de Perelmán”, la novela de Juan Soto Ivars de la que hoy os hablaré.
Grigori Perelmán es un genio de las matemáticas al que se le ha encargado la búsqueda de una complicada fórmula cuya resolución revolucionaría el mundo financiero actual. Conforme el trabajo avanza, Grigori se vuelve más huraño y silencioso, de tal forma que la convivencia con él se vuelve prácticamente imposible. Mientras tanto, aquellos que quieren impedir que Perelmán tenga éxito se acercan peligrosamente, tanto, que  habrá que huir. Pero, ¿de quién realmente? ¿Y hacia dónde es la huida? ¿Quiénes son los buenos y los malos en esta historia de conspiraciones ambientada en la Rusia actual?
Hay novelas que enseguida tienes claro en qué género encuadrarlas y otras que, después de terminar de leerlas, no sabes siquiera si existe un género para ellas. “La conjetura de Perelmán” es sin duda una de estas últimas. Así, habrá quien diga que esta es una novela negra, o un thriller, pues elementos para ello no le falta (asesinatos, conspiraciones, huidas trepidantes, acción a raudales, secuestros, secretos y mentiras que ponen en peligro a los actores de la historia continuamente…). Sin embargo, existen otros elementos que a muchos les harían afirmar que la de Juan Soto Ivars es una novela de crítica social, o de ciencia ficción con ciertos toques de fantasía, romántica, ¡o incluso de viajes!
Dejando a un lado el engorroso tema de las clasificaciones, lo cierto es que “La conjetura de Perelmán” hay, entre muchas otras cosas, acción, aventuras, enigmas, amor y, en su medida, humor (magnífica es la caricatura que hace de cierto presidente de la Rusia actual) donde los personajes, perfectamente perfilados, tienen mucho más peso que ese gran desafío matemático que Perelmán tiene por delante.
Grigori Perelmán, el gran matemático de carácter imposible, sin ser en realidad el protagonista de esta novela coral, es el sol alrededor del cual orbitan el resto de personajes. El primero que debemos mencionar es el de Ludmila, la madre del monstruo de las matemáticas, la mujer que dejó un día su prometedora carrera también como matemática para fundar una familia que con el tiempo se reveló un fracaso total. Tras el abandono de su marido, Ludmila se aferra a la figura del hijo como el hombre de la casa y único familiar que le queda en realidad. Pero a veces el querer que las cosas funcionen no es suficiente. ¿Qué hará esta madre por un hijo tan ingrato? ¿Llegará a darse cuenta Ludmila de que la vida sigue a pesar de su hijo?
Mary Parsons, por su parte, es una americana extravertida y exuberante, una mujer inteligente de personalidad arrolladora que se encapricha un día del matemático con pinta de vagabundo y al siguiente no sabe como echarlo de su casa. La relación de ella con Perelmán será cada vez más difícil conforme pasen los días y Mary descubra que no tiene remedio, también a causa de las terribles circunstancias. Pero Mary es mucho más que una cara bonita. Si queréis saber como sobrevive a todo y a todos, no tenéis más que leer este libro.
Nombraré finalmente (aunque existan muchos más personajes en esta novela, muchos de ellos interesantes), a Kurmónov, el viejo matemático gay adicto al vodka que consigue meter en tantos líos a Perelmán y a su entorno con su dichoso encargo. Él conoce muchas claves, pero no tiene en cuenta otras. Salir vivo de este embrollo también le costará. Mientras lo consigue o no, no os perdáis las escenas tan variopintas que nos regala el ruso.
No puedo acabar esta reseña sin hacer alusión a las cuidadas descripciones que encontraréis en esta novela, la magnífica prosa (lírica, en muchos momentos) que nos regala su autor y lo bien que está dibujada la trama, en general. Por todo ello, esta es una novela que te gana página a página, una de aquellas que te da pena que se acaben cuando por fin llegas al inesperado final.
“La conjetura de Perelmán”, en definitiva, es una excelente novela que gustará tanto a los amantes de la acción y el género negro como a los que simplemente buscan historias originales con personajes sólidos, una buena dosis de crítica social y una prosa de calidad. ¡Ah! Y tranquilos, que no hace falta saber matemáticas para disfrutar de esta obra. Así que, ¿a qué esperas para hacerte ya con un ejemplar?
Cristina Monteoliva

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