jueves, 16 de agosto de 2012

EXPERIMENTOS SOBRE EL VACÍO. Nieves Vázquez Recio


Título: Experimentos sobre el vacío
Autora: Nieves Vázquez Recio
Editorial: Paréntesis
Págs: 318
Precio: 16 €

Si alguien podía tener la osadía de escribir un libro caótico como éste, es sin duda, Nieves Vázquez, y de hecho, ya lo avisó en el 2011 con el absolutamente fascinante Premio Tiflos de Cuentos, La velocidad literaria. La perfección en la escritura de aquel libro anunciaba que no se conformaría con eso, que encontraría la manera y el tema adecuado para  terminar de mostrar al mundo lo fabuloso de su prosa, la desfachatez con la que exige al lector tal nivel de atención que no todos podemos llegar a alcanzar.
He de reconocer que me considero gran lectora, tanto por la cantidad como la cantidad y la exigencia en mis lecturas, la necesidad de comprender que me invade al abrir un libro, y la imperiosa necesidad de tener a mi alcance todos los elementos intelectuales que me permitan ser cada día más sensible y consciente del mundo subterráneo de la literatura. Y a pesar de todo ello, de que me preocupo por seguir una formación literaria, la lectura inicial de Experimentos sobre el vacío no me hacía pensar, en absoluto, que lo estuviera consiguiendo.
Comprendo que Nieves Vázquez pida a sus  lectores una formación suficientemente amplia como para seguir su trabajo, lo acepto además porque entiendo el por qué de su exigencia en este libro. No se trata de un ensayo sobre Emily Dickinson y su poesía, ni la historia de una mujer en busca de su origen familiar, tampoco es una novela sobre una profesora que se enamora de un alumno, su alma gemela pero con 20 años menos. Este libro es un conjunto de microhistorias, la perfecta conexión entre un sinfín de autores, Cortázar, Poe, Kipling, Borges, las Brontë, Colette, Woolf, McCullers, etc, cuyas relaciones conforman una figura poliédrica que introduce en un oscuro mundo de casualidades, coincidencias y extravagancias literarias compartidas, perfectamente ensambladas por Nieves Vázquez.
Pero no es una lectura fácil, requiere una atención muy especial desde el principio del libro, desde el inicio de cada una de las historias que nos muestra, porque todas son imprescindibles para aceptar el mensaje final del libro.
Por otro lado, el simple Placer de la lectura al que recurriría  Barthes bastaría como motivo suficiente para mantener la fidelidad a esta escritora  que no tiene nada de novel pero que muestra la osadía escritora del novato, manteniendo la misma intención de asombrar al lector, traspasando los límites de la propia lectura y transformando ésta en una absoluta ruleta rusa; no se sabe lo que va a pasar, no se sabe quien aparecerá en el siguiente vértice de la poliédrica figura, no se puede saber cómo terminará uno al concluir el libro.
La carta que sí pone Nieves Vázquez sobre la mesa es la literatura, el juego de las letras, la inteligencia del lector como tarjeta de embarque para este libro. No importa si Experimentos sobre el vacío cumple tus expectativas, no necesita la autora parabienes por mail o en su perfil de Facebook. Lo que creo que busca, como buscaría yo si tuviera su talento y hubiese escrito semejante obra caótica de arte, es la estética de la literatura por encima de todo lo demás, la perfección matemática del alfabeto, la eclosión de las palabras y el lenguaje como única manera de seguir vivo en este mundo de la matemática literatura.
Pero claro, todo esto puede comprenderse en tanto en cuanto la poesía de Emily Dickinson es igual de inconclusa, aparentemente, sobre el papel. Este libro, como su poesía, requiere de un proceso de decodificación, un cierre unitario del lenguaje, el acercamiento sin miedo a todas las sensaciones, voces, sentimientos e imágenes diferentes que lo conforman.
Todos los lectores tendemos a buscar en los libros que nos ocupan la más mínima conexión con aquel otro que leímos no recordamos cuándo, y ahora que nos lo dan mascado, osamos pedir explicaciones del por qué tan alta exigencia hacia nosotros.
La cobardía que puede vencernos mientras leamos Experimentos sobre el vacío puede llevarnos al final del túnel corriendo, sin prestar atención a los detalles que son los que nos irán dando las imprescindibles pistas para entender por fin, una de las múltiples acepciones de la palabra LITERATURA. Y después de todo, gracias Pascal porque tu vacío, ya empieza a ser el nuestro.
Elvira Ramos Rivera

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