jueves, 9 de agosto de 2012

ALEMÁN SIN CENSURA.


Título: Alemán sin censura
Editorial: Langenscheidt
Págs: 112
Precio: 8,50 €

Alemán sin censura es un libro que podría clasificarse como una mezcla entre diccionario callejero y libro de viajes para desenvolverte por Alemania durante tus vacaciones, pero hay algo que lo distingue de cualquier otra guía o diccionario que nos encontremos en cualquier librería o almacén, y es que el vocabulario y las expresiones utilizadas no tratan el alemán “oficial” tal y como se enseña en las Escuelas de idiomas o en los Institutos alemanes que certifican tu conocimiento del idioma, y tampoco se trata de un lenguaje adaptado a un sector profesional en concreto como pudiera ser la hostelería, el turismo, los negocios, etc; sino que te da las claves para poder hablar de forma coloquial y hasta soez, para entender insultos (en caso de que te los digan) o para que tu puedas hacerlos. 
El libro se encuentra dividido en 14 secciones donde te acerca al argot más moderno y de uso más coloquial e informal para: saludos básicos, amor y sexo, deportes, moda, tecnología, el cuerpo, comida, cotilleos, vida nocturna, entretenimiento, y gestos entre otros. Además de todo ello, incluye una larga lista de insultos de todo tipo que ayudarán a mejorar tu nivel de conocimiento del idioma y, en según que ocasiones (y tal y como en el libro se nos indica), a tener agradables y afectuosas conversaciones en el calabozo de la comisaria alemana de turno, pues el nivel de agravio al que se puede llegar es lo bastante alto como para que incluso puedas pasar una temporada en un hospital alemán y conocer las bondades del sistema sanitario teutón. En definitiva, si no tienes cuidado y dependiendo de a quien te dirijas te pueden partir la cara y puede que algo más…
En un país como el nuestro, donde el desarrollo del lenguaje y la literatura vino de la mano del ingenio y la astucia que se demuestran en la capacidad de ofender al contrario con la palabra - tal como ya hacían Quevedo y Manrique en el siglo de oro, aumentando la riqueza y expresión del idioma – , siempre es recomendable ser capaz de desenvolverse de alguna manera en otras lenguas y así poder tener cierta idea de lo que nos están diciendo sin que nos quedemos con esa expresión sonriente de mirada vacilante para acabar contentando: “los tuyos también, por si acaso”
Es un libro de lectura rápida, ágil y fácil de comprender, sobre todo si ya tienes conocimientos básicos de alemán, como el propio libro recomienda. La pega, por sacarle alguna al libro, es que, tal y como también se nos advierte en el libro, este no tiene en cuenta las diferencias con otros países germano-parlantes como Austria o Suiza, y por otro lado habrá que estar al día con las diferentes revisiones que se realicen,  al tratar con un vocabulario tan moderno y callejero cuya capacidad de metamorfismo es tan ágil y rápida, que en poco tiempo puede perder frescura y espontaneidad. Pero en el fondo, cualquier alumno o alumna de alemán al que desde el comienzo de sus estudios le han introducido en el mundo de los casos nominativo, acusativo, dativo y genitivo, de las declinaciones fuerte y débil, del uso de las preposiciones, de la colocación del verbo en la frase, la formación de subordinadas, relativos, etc; siempre ha querido saber, aunque solo sea por curiosidad, como insultar a alguien en alemán y este libro te permite hacerlo añadiendo explicaciones para saber el como y el cuando. Porque hasta para insultar (o sobretodo para ello) hay que ser precisos y certeros.
María del Carmen Palacios Espinosa

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