jueves, 30 de agosto de 2012

LA ESTRELLA DE BABILONIA. Barbara Wood


Título: La estrella de Babilonia
Autora: Barbara Wood
Traducción: Bettina Blanch Tyroller
Editorial: Grijalbo / De Bolsillo
Págs: 432
Precio: 19,90 € / 7,95 € (edición de bolsillo) / 5,99 € (epub)

En este libro se verá como un gran arqueólogo deja un misterio en su testamento que tanto su hijo policía como una ex alumna deberán descubrir. Juntos, viajan a varios lugares del mundo para buscar un objeto que no saben ni que es, ni para qué sirve. Solo saben que hay gente que mataría por ella y que se llama La estrella de Babilonia.
La estrella de Babilonia es un libro de acción, enigmas, sectas y secretos, donde cada uno de los personajes resalta por su historia personal. Es un libro que te mete en el pasado como en el presente rápidamente, haciendo que pilles interés por cada momento de la historia.
En este libro, encontrarás elementos de secretos sectarios, misterios religiosos y tecnología de punta que acompaña a los sujetos de la novela que no te aburrirán.
En cuanto a los personajes, tanto los principales como los secundarios tienen curiosas personalidades. Los primeros tienen personalidad algo tosca y con motivos para hacer o no hacer cosas. El malo, cuya identidad se revela nada más aparecer, tiene una obsesión que hace anticipar su personalidad.
La novela tiene toques románticos, con esa atracción instantánea entre la arqueóloga y el policía, que es tímido y con toques de autoprotección tanto para él como para ella.
La forma de la autora de recordar el pasado se hace  a veces confusa, pero es el hecho de que te da información en pequeñas dosis, con bastantes datos que hace que los protagonistas sigan investigando. Hay fragmentos históricos, tres o cuatro, son poco extensos, bien escritos y resumidos.
En conclusión, la novela tiene un pequeño misterio final, tiene misterio, acción, y dosis de romanticismo.
Ester Fernández García

LOS DIEZ CÁNTICOS ELEMENTALES. Salvador Gómez de Simón


Título: Los diez cánticos elementales
Autor: Salvador Gómez de Simón
Editorial: Cuadernos del Laberinto
Págs: 77
Precio: 10 €

“Llegado a una cierta edad de mi vida,
mis pasos, sin habérmelo propuesto,
me condujeron a una región desértica,
un lugar desolado para acogerme a la excusa,
-siempre en nuestra vida todo está lleno de pretextos-
de someterme al proceso catártico,
de dejar que mis heridas cicatricen,
-aquellas con las que la vida me había condecorado-” (“Los diez cánticos elementales”, Salvador Gómez de Simón)

Esta es la segunda entrega poética del autor Salvador Gómez de Simón. En abril de 2011 Cuadernos del Laberinto publicaba su primer poemario “Elogio de silencio”, y ocho meses después repiten con estos “Los diez cánticos elementales”, que no defraudan a los lectores del primero.
El primer canto empieza con el nombre de “Catarsis”, y lleva claramente implícita la marca del que, cansado del trato con  la desilusión cotidiana, busca en el camino algo más hermoso en lo que establecer su fé.
A partir de aquí el autor nos irá llevando poco a poco de nuevo por temas universales, esta vez con mucho más claro matiz espiritual, para acabar el trayecto en el décimo canto titulado “Canto a la naturaleza, al hombre y al Ángel”, una coda esperanzadora después de todo lo habido.
Con el lenguaje pulcro y directo que le caracteriza, Salvador Gómez desgrana con su voz tanto las cosas sencillas como las cosas divinas con igual vehemencia, es capaz de retratar el desasosiego que puede embargarnos al preguntarnos a veces por el sentido de las causas que enarbolamos, la irrealidad que puede derivarse de los intentos en vano o de la incomprensión del mundo, tan ajeno en ocasiones que podríamos llamarlo escenario:

“Solo sabemos que el escenario
no tiene límites aparentes,
para andar a gatas
con nuestros tiernos piececitos
y nuestras tiernas manitas
tras un muñeco de trapo”

Pero el alma que nos canta es un animal fuerte, un pequeño fénix que medita la mejor manera de volver al ataque, siempre con la vida o contra ella, sin ceder al embate, cultivando el esfuerzo. Y es al final del recorrido cuando nos damos cuenta de que todo, lo bueno y lo malo, ha tenido sentido para llegar hasta allí.
Nada sobra ni falta en este libro. Es una obra hermosa, llena de altibajos, confesiones y resurrecciones, tan necesarias para la vida como lo es la lectura para la memoria.
Quedémonos pues con esta moraleja, a modo de recuerdo de esperanza:

“¡Oh primer día del universo en el que aún todo es posible,
pues viene grávido de promesas!
 ¡Ojalá no nos defraudes!”
Raquel Arévalo

EVERWILD. PÁRAMO SALVAJE Y ETERNO (EVERLOST LIBRO II). Neal Shusterman


Título: Everwild. Páramo salvaje y eterno (Everlost Libro II)
Autor: Neal Shusterman
Traducción: Adolfo Muñoz
Editorial: Anaya
Págs: 487
Precio: 15 €

Tenía tantas ganas de tenerlo entre mis manos que el tiempo no pasaba. Pero por fin llegó, lo descubrí en la página de la editorial y rápidamente tuve que hacerme con él. Es la segunda parte de Everlost: Everwild, Páramo salvaje y eterno. Este segundo libro continua con las aventuras del primero, en los momentos interesantes donde nos quedamos todos los lectores, ansiando el momento de saber si Mary y Nick continuarían siendo amigos, o si Allie y Mikey empezarían un romance, si Mary conseguiría llevar a cabo sus planes… Y, por fin, Neal Shusterman nos saca de dudas. Pero, eso sí, nos deja con ganas de más.
Everwild comienza in media res. Es decir, es la continuación del primer libro, pero ha pasado un tiempo y el autor nos va desvelando poco a poco qué es lo que ha sucedido. Ahora, Allie ya no es simplemente Allie, sino que es la Apartada debido a que, como ya sabemos, se enfrentó a Mary y no quiso acatar sus órdenes. Por su parte, Nick cada vez se convierte más en una figurilla de chocolate y Mary ha sembrado rumores horribles sobre él, como que es un ogro muy malo… Mikey, mientras tanto, acompaña a Allie en su aventura de viajar para descubrir si sus padres sobrevivieron al accidente de tráfico. Y Mary… Bueno, Mary sigue con sus planes: desea atraer a ella a más niños cada vez. A lo que ella considera sus niños, por supuesto. Pero en los planes de todos ellos habrá sobresaltos y obstáculos, porque resulta que Allie es una secuestrapieles y se encontrará con unos como ella, los cuales la enseñarán muchas cosas. Algunas buenas, otras no tanto. Parece que son sus amigos y, sin embargo, Mary, con su poder atrayente consigue que cambien de parecer… Nick, entonces, tratará de frenar los horribles planes de su antiguo amor.
Neal Shusterman tiene un don a la hora de relatar historias. Porque vale, escribe muy bien y todo lo que queráis, pero es la forma en la que lo cuenta lo que hace que todos los lectores estemos enganchados a esta trilogía. Creo que las evoluciones que sufren los personajes son totalmente brillantes, al igual que la tensión, que va en aumento desde el primer libro y que llega al clímax en este segundo. Además, esta ese aire de cuento de hadas oscuro y misterioso.
Creo que la combinación del argumento y los personajes es lo que consigue ese aura de mundo fantástico, el cual te puedes imaginar perfectamente. Hasta ahora —bueno, antes estaba Harry Potter, pero ya está— ninguna otra novela juvenil me había llamado así la atención. Y es que Neal Shusterman ha conseguido dar vida a sus personajes y causar sentimientos hacia ellos. Estoy segura de que los lectores odian y quieren a cada uno de ellos o que se sienten identificados. Si hay algo que me encanta es que el autor haya decidido mantener la personalidad de unos personajes que están muertos. Es una idea original y curiosa el pensar que, una vez morimos, continuamos aquello que queríamos en vida y seguimos siendo iguales.
A mi parecer, es de nuevo Mary el personaje más atrayente del libro: o la odias o la odias. No os voy a decir por qué, queridos lectores. Pero estoy segura de que en algún momento de Everwild sentiréis conmiseración por ella, pero, después, desearéis que se trague sus propias palabras y darle una patada en su trasero de niña remilgada. Hacía tiempo que no me encontraba con un personaje de niña repelente como este. Es fascinante, porque además, ella es una mala que piensa que lo que hace está bien y se lo cree, apartada de lo que puedan pensar los demás.
En cuanto a los demás personajes, todos ellos van a sufrir cambios y evoluciones en esta segunda parte. Y, es que, al fin y al cabo, todos cambiamos de parecer en nuestras vidas y, por qué no, en nuestras muertes. En esta segunda parte, Mikey va a adquirir más protagonismo y, esta vez, no como el McGill, algo que se agradece, porque los lectores tenemos ganas de saber mucho más sobre él. Además, sus sentimientos hacia Allie son de lo más sinceros y bellos. Por fin, Mikey quiere a alguien de forma desinteresada, cosa que, como sabemos por el anterior libro, le devuelve cada vez más su humanidad.
Respecto a la relación amor-odio de Nick y Mary, va a continuar en Everwild y se hace cada vez más patente. Neal ha sabido recrear los sentimientos de ambos personajes de una forma maravillosa. A veces, el amor es complicado porque los seres humanos lo hacemos complicado y porque anteponemos nuestros deseos a los de la otra persona y no sabemos comprenderla. Es eso lo que les sucede a Mary y Nick, que ni por un momento se detienen a pensar en cómo se sentirá el otro o por qué su postura es diferente.
Por supuesto, aparecerán otros personajes, pero prefiero que seáis vosotros los que los descubráis y decidáis vuestra opinión hacia ellos.
De nuevo, Neal Shusterman ha creado un mundo original —y, en este caso, no estoy usando esta palabra en vano y sí, es una muy buena cualidad—, un mundo hermoso pero, al mismo tiempo, que pueda resultar terrorífico y, sobre todo, muy misterioso. Estoy segura de que los lectores que disfrutaron con Everlost están deseando leer Everwild y, para aquellos que todavía no han leído la primera parte, debéis hacerlo. No es una orden, es un consejo de una lectora empedernida que ha leído mucho y que poco se sorprende ya. Sin embargo, Shusterman ha sabido cómo atraerme. Es una novela juvenil pero también es mucho más. Es la historia de unas almas que están perdidas y que quieren realizar sus sueños. Y no importa que sea en otro mundo, en aquel al que van los niños cuando mueren y no han alcanzado la luz.
Elena Montagud

EL SUEÑO DE ROMA. Xulio Ricardo Trigo


Título: El sueño de Roma
Autor: Xulio Ricardo Trigo
Editorial: Temas de Hoy
Págs: 384
Precio: 19,95 € / 13,99 € (epub)

La historia se desarrolla en Hispania, concretamente en la ciudad de Tarraco en el año 26 a.C; mientras los romanos luchan contra cántabros y astures Tarraco ejerce de base de operaciones de estas campañas, el gran Octavio Augusto era por aquel entonces el emperador y residía en la ciudad acompañado de su esposa Livia Drusila, la cual juega un papel muy importante en la trama.
Un asesinato en las calles de Tarraco y la desgraciada casualidad van a desencadenar una serie de hechos en los que se van a ver involucradas un grupo de personas relacionadas con Sula y Adriana, en torno a ambos gira la trama principal. Sula es un joven hijo de un comerciante hispano que está a las órdenes de Roma y Adriana es la hija de un importante gobernador de la ciudad. Conocido es el clima que se respiraba entre las altas esferas romanas que aspiraban a obtener un importante cargo, esta particularidad de los romanos ha sido y será protagonista de muchas historias, sabemos que para conseguir ascender en esa sociedad tan cerrada y sumamente despiadada en ocasiones eran capaces de llevar a cabo los más deleznables actos, traiciones, asesinatos e intrigas están a la orden del día en esta historia con un ritmo incesante, en la que además tienen su papel personas tan conocidas de la cultura romana como el maestro Apolodoro.
Con una perfecta ambientación y un ritmo que en ningún momento pierde intensidad Xulio Ricardo Trigo consigue sumergirnos en una Tarraco peligrosa pero en la que también caben las historias de amor. El sueño de Roma nos da a conocer cómo era la vida en la ciudad de Tarraco en aquella época en la que  estaba gobernada por el hombre que un día le plantó cara a Marco Antonio y Cleopatra, Octavio Augusto.
Patricia Bafalluy

PRISIONEROS DE ZENDA. Fernando Marías y Javier Olivares


Título: Prisioneros de Zenda
Texto: Fernando Marías
Ilustraciones: Javier Olivares
Editorial: SM
Págs: 216
Precio: 12,95 €

Existen historias que nunca, jamás de los jamases, pasarán de moda. “El prisionero de Zenda”, la obra escrita por Anthony Hope en 1890 es una de ellas. Esta novela de aventuras, luchas con espada, conspiraciones y amor, además de ser reeditada a lo largo de los años, ha sido llevada al cine repetidas veces a lo largo del siglo XX, marcando e inspirando a un sinfín de mentes creativas, como las de Fernando Marías (escritor) y Javier Olivares (ilustrador). Estos últimos se han aliado para realizar “Prisioneros de Zenda”, el libro que paso a comentaros.
“Prisioneros de Zenda” es un volumen de cuentos gráficos (ilustrados) compuesto por un total de cuatro piezas: “La redención del pirata Perrosangre”, “El ángel de las noches muertas”, “El preso de la cárcel del olvido” y “Xekt y las sombras”.
He dicho que este libro es obra de Fernando Marías y Javier Olivares. Pues bien: eso no es del todo cierto, ya que existe un prólogo, de título “El club de los prisioneros de Zenda” escrito por un tercer autor: Rupert de Henzau, uno de los personajes menos populares de la originaria “Prisioneros de Zenda” debido a su naturaleza malvada. Gracias a él y a su prólogo sabremos que a veces el mal también tiene una cara bondadosa, también que a veces no es todo tan sencillo como pensar que algún personaje es malo porque sí, que lo ha sido siempre y siempre lo será. Pero si no te convencen sus palabras (no es fácil fiarse de un villano, ya lo sé), echa un vistazo a las historias que te ofrece este libro, historias que te harán conocer a un pirata que se convirtió en tal por odio y a una mujer empeñada en capturarlo, también por odio (“La redención del pirata Perrosangre”); a un mutante del futuro que persiguiendo a unos humanos descubre que también él es aún un poco hombre (“El ángel de las noches muertas”); a un preso que buscando su indulto descubre la historia de otro preso tan desgraciado como él (“El preso de la cárcel del olvido”) y a un temible hombre de las nieves que resulta ser mucho menos temible cuando se le conoce (“Xekt y las sombras”).
Podría decirse que existen dos temas principales que hacen de este volumen un libro compacto: “la redención del malvado (tanto del real como del supuesto)” (curiosamente, en tres de estos cuentos, prácticamente antes de la muerte) es el tema que sirve de enlace entre estas cuatro historias. Se trata de una redención que llega sin que se busque previamente, en la mayoría de los casos, lo que hace que todo sea aún más intenso.
El otro tema que une sólidamente estas historias entre sí es la condición de prisionero (físico o psicológico, pues son muchos los asuntos del pasado que pueden hacer que así se sientan) de sus protagonistas.
Otras cosas que tienen en común estas historias es el estar ambientadas todas en épocas que no son la nuestra (tres de ellas en el pasado; una, en un futuro distópico. No os doy más pistas: averiguadlo vosotros leyendo este libro), la narración en primera persona en la mayoría de ellas (lo que aporta una mayor cercanía), la acción (no serían cuentos de aventuras si no la tuvieran a raudales, claro) y el contener una historia secundaria dentro (no sucede en todos estos cuentos, y es precisamente un recurso que Fernando Marías domina a la perfección).
Mención aparte merecen las ilustraciones de Javier Olivares, aunque por desgracia yo no soy una experta en la materia. Lo que sí os sé decir es que cada historia tiene su propio color preponderante y que las ilustraciones van en perfecta sintonía con lo que los textos nos cuentan. Imposible imaginar estos relatos sin estas ilustraciones una vez leído el libro.
“Prisioneros de Zenda”, en definitiva, es un libro de relatos ilustrados que rinde homenaje ya no solo al libro “El prisionero de Zenda”, sino a todos los clásicos de la literatura y el cine de aventuras, y muy especialmente a los grandes olvidados de estas historias: los villanos. Adéntrate en sus páginas ahora para vivir situaciones al límite, conocer las desgraciadas historias de sus protagonistas, saber porqué los malos o supuestos malos son lo que son y mucho más. Estoy segura de que ésta será una lectura que disfrutarás de principio a fin así que, ¿a qué esperas para hacerte con un ejemplar de este libro?
Los clásicos de aventuras nunca pasaran de moda. Inspiraron en el pasado, lo hacen en el futuro y lo harán en el futuro. Gracias a ellos, autores de hoy en día nos ofrecen versiones que a la vez son del todo originales. Compruébalo gracias a la lectura de “Prisioneros de Zenda”, un libro de cuentos ilustrados que te sorprenderá.
Cristina Monteoliva

lunes, 27 de agosto de 2012

EL ZOO TRÁGICO. Lidia Zinovieva-Annibal


Título: El zoo trágico
Autora: Lidia Zinovieva-Annibal
Traducción: Vladímir Aly
Editorial: Nevsky Prospects
Págs: 271
Precio: 19 €

Algunos libros tienen ese poder para embaucar a pesar del dolor que te transmiten. Y este Zoo Trágico, utiliza la belleza y el abrumador lenguaje para que vayas perdiendo la consciencia y te vayas transportando a ese estado de conciencia del que hablaban los derviches, muy próximos en lugar y tiempo a la autora, en el cual, tu cuerpo sigue el ritmo físico predispuesto por la música, en este caso, tú sigues leyendo como manda la prosa, poética en muchas ocasiones, de la absolutamente fascinante Lidia Zinovieva.
El ganar y perder en la vida adquiere otra dimensión en esta novela, la pequeña protagonista deberá  mirar de frente atravesando zonas oscuras de la vida, incapaz de comprender cómo la amargura y la soledad pasean de la mano de aquellas personas a las que más quiere, como los animales que va perdiendo y que, de alguna manera, han sido los que le han transmitido todo lo que sabe.
La luz con la que las emociones más horribles son tratadas, no es más que retazos de la sombra con la que al final del libro se quedará el lector.
Como en una ocasión citó Madame de Stäel, el dolor te enseña todo lo que sabe, y así nos enseña este libro, todo el dolor del mundo en los ojos de una pequeña buscadora que va abandonando su infancia como quien deja de ponerse unos zapatos y se da cuenta de ello muchos meses más tarde.
La infancia se va, y además, ya no vuelve, como no vuelven a nosotros las capacidades reparadoras que teníamos en los ojos cuando llorábamos de manera agonizante por una nimiedad, y a los dos segundos el sol de nuevo había salido y toda la luz del mundo volvía a nuestros ojos.
La lírica destructora de la infancia, un dolor que no puede abarcarse con los brazos, la naturaleza salvaje del mundo animal y la selección natural a la que todos estamos sometidos, se entrecruzan con la soledad infantil, (soledad que se lleva toda la vida, cada uno como mejor puede), ese sentimiento que todos los niños tienen ante la incomprensión  de los mayores, será el hilo conductor de la novela.
 Y la que llevará a Vera a pasar de la espiritualidad más serena a la necesidad y el poder de dañar, solo por el hecho de poder hacerlo, para devolver parte de la medicina probada, para que si ella sufre, que por lo menos, otros sepan lo que es.
Y todo ello con frases cortas, no necesita más: He cogido una piedra. La presiono sobre la horrible cabeza con sus zarpas y sus ojos. La presiono. Cruje.
Porque esta es una narración infantil en la forma pero no en el contenido, Una forma original de hacernos recuperar el lenguaje de aquella época, tan cruel y sincero, tan limpio, pues es real, no tiene connotaciones política y socialmente correctas, no está sometida al qué dirán, y por eso duele tanto.
La autora es poco conocida, pero si el boca a boca de este libro lo consigue, será de las más leídas, sobre todo porque tiene una voz libre de mácula, juiciosa con el machismo imperante, por los siglos de los siglos, en nuestra sociedad y sobre todo porque no basta con tener talento para escribir una novela como esta, es imprescindible una sensibilidad extrema, para lo bueno y para lo malo, saber de lo que se habla.  
Todos hemos arrancado alguna vez las patas a un murgaño, metido una mosca en un vaso cerrado para ver cómo su desesperación aumentaba, y aplastado una cucaracha con el pié para oír crujir su caparazón. Lo que nos recuerda esta novela, es que todos estos actos, se van transformando cuando nos hacemos adultos, y ahora tenemos otras maneras de aplastar con una piedra, observar el sufrimiento, incomprender la crueldad.
Les ruego que no me exijan que las ponga nombre. He tenido suficiente con recordar el zoo que nos rodea cada día. Si no tienen una librería a mano, bastará con que pongan la televisión.  Pero luego, compren el libro.
Elvira Ramos Rivera

LA DAMA DEL ARCÁNGEL. (EL GREMIO DE LOS CAZADORES III). Nanili Singh


Título: La dama del arcángel (El gremio de los cazadores III)
Autor: Nalini Singh
Traducción: Concepción Rodríguez González
Editorial: De Bolsillo
Págs: 411
Precio: 9,95€ / 6,99€ (epub)

En  “La dama del arcángel”, tercer libro de la saga “El gremio de los cazadores”, retomamos las aventuras donde las dejamos en el libro anterior: más o menos Elena es un ángel; ella vuelve a la ciudad del arcángel, y tiene que buscar un lugar. Sus pesadillas la siguen persiguiendo. Pronto tendrá que dejar de pensar, ya que la paz de los arcángeles ha acabado y una mayor amenaza está a punto de despertar.
La trama da un giro de tuerca manteniendo al lector completamente pegado a la historia, la escritora sigue enganchándonos de manera grata.
En estos tres libros, hemos comprobado que ninguno de los dos, tanto Rafael como Elena han cambiado: él sigue siendo posesivo, engreído y acostumbrado al “sí amo” y ella sigue siendo testaruda y luchadora. Pero su relación avanza más y más y es imposible no suspirar y sonreír al mismo tiempo.
Los personajes secundarios son tanto los amigos de Elena como el grupo de los siete que nos siguen salpicando de sus historias y sus acciones.
En cuanto a la historia, vuelve aparecer un monstruo que aterra a los monstruos, que está a punto de despertar y todo Nueva York se vuelve caótico.
El ritmo del libro es trepidante, con escasas pausas que son muy bien utilizadas, tiene acción en todo el libro que hará que pases las horas leyendo sin darte cuenta. La prosa de Nalini Singh es adictiva  y nada aburrida.
En conclusión, el tercer libro sigue en la línea de los anteriores, con amor, misterio, pasión, secretos, venganzas, poder y luchas. Si no has leído los anteriores, no se a que estás esperando: una vez que entras en éste mundo, no querrás salir. 
Ester Fernández García

WESTWOOD. Stella Gibbons


Título: Westwood
Autora: Stella Gibbons
Traducción: Laura Naranjo y Carmen Torres García
Editorial: Impedimenta
Págs: 460
Precio: 27,95  €

Stella Gibbons (1902-1989) nació en Londres en el seno de una familia de clase media. Su padre era médico en los suburbios de Londres, muy aficionado al láudano y a la bebida, y con una fuerte tendencia a odiar y menospreciar a las mujeres. Esta situación familiar marcó bastante a la autora en su carrera literaria que incluso llegó a utilizar esta experiencia como material para sus novelas. Fue periodista, escribió numerosas novelas, relatos, poesía, pero es reconocida especialmente por la novela  La hija se Robert Poste (1932) y su secuela Flora Poste y los artistas (1949). Publicó Westwood en 1946.
Westwood nos narra la historia de Margaret Streggles: una mujer romántica, soñadora, con inquietudes culturales y poco agraciada. Es el personaje tipo de la novela victoriana. Su propia madre hace alusión a su aspecto: “… pareces una auténtica institutriz victoriana, sólo te faltan las gafas de concha…” (pág. 33).  Vive casi siempre en las nubes y busca casa en Londres, ciudad devastada por los bombardeos de los alemanes en la II Guerra Mundial.
Margaret vive con su familia. La madre ahoga sus frustraciones  obsesionada por el orden y la limpieza. No soporta el aspecto desarrapado de su hija ni los escarceos amorosos de  su marido, periodista de profesión que huye de casa siempre que puede  para lanzarse a los brazos de otras mujeres. Mientras, su hermano, lucha en el frente contra los alemanes.
Margaret tiene una buena amiga, Hilda, que es completamente distinta a ella: exuberante, divertida, alocada, siempre flirteando con hombres y nunca dejándose arrastrar por ellos.
En uno de los paseos que realiza por Londres, Margaret encuentra una cartilla de racionamiento y, cuando la entrega a su propietario, descubre que pertenece a un pintor, Alex Niland, casado con  Hebe, hija de una familia adinerada londinense. El hecho de conocer a esta familia provoca que su mundo cambie por completo. A partir de ese momento les profesa auténtica adoración, sobre todo a  Gerard Challis, padre de Hebe, dramaturgo de éxito, aburrido y mujeriego, por el que siente auténtica veneración. Hará lo posible por estar el máximo tiempo posible en Westwood, mansión en la que vive esta familia y que está situada muy cerca de su vivienda.
En Westwood, Stella Gibbons nos ofrece una visión muy negativa de la alta sociedad de la época: A Gerard Challis sólo le interesan las aventuras con jovencitas. Su esposa es absolutamente superficial y hace ojos ciegos a todo. Su hija antepone su propia diversión a la maternidad dejando siempre a sus tres hijos a cargo de alguien y su yerno, el pintor, da más importancia a su carrera artística que a su propia familia a la que abandona largas temporadas. En diversas ocasiones utilizan a Margaret como niñera. Cada vez pasa más tiempo en Westwood, en detrimento de los suyos y del trabajo.  Pero es considerada nada más que una simple criada.
Margaret tiene un alto concepto de sí misma y, de hecho, le molesta que la relacionen con las criadas, tanto con la señora Grantey como con Zita, una refugiada judía alemana a la cual utiliza para poder llegar hasta Westwood.
La autora es una gran admiradora de Jane Austen y la protagonista de Westwood es una mujer  victoriana, pero dudo que Jane Austen hubiera descrito a una de sus protagonistas como Gibbons describe a Margaret. Ninguna de las mujeres de Austen es tan servil como lo es Margaret Streggles, ni tan siquiera Marianne Dashwood ante su enamorado Willoughby en Sentido y Sensibilidad .
Westwood es una novela deliciosa. Podemos disfrutar de todos y cada uno de los personajes, aunque éstos sean los menos importantes. Nos quedamos con ganas de conocer más matices.
Una lectura muy recomendable para sobrellevar los rigores del calor y el retorno de las vacaciones, para los que las han terminado y para los que las comiencen ahora.
Pilar Ibáñez

ELOGIO DEL SILENCIO. Salvador Gómez de Simón


Título: Elogio del silencio
Autor: Salvador Gómez de Simón
Editorial: Cuadernos del Laberinto
Págs: 100
Precio: 12 €

“...porque creo firmemente que escribir poesía es la única forma de convertir la desesperación, no en una parálisis estéril, sino en una forma de interpretar y expresar el mundo mediante la palabra escrita.”
Con esta afirmación explica el autor novel Salvador Gómez de Simón su vocación literaria. Tras una vida dedicada a oficios que poco tienen que ver con las letras, trabajando como Inspector de Hacienda y otras funciones dentro del ámbito público empresarial, la necesidad de comprender al mundo que le rodea le ha llevado a publicar su primer poemario llamado “Elogio de silencio”.
Se podría decir que es una especie de diario sentimental, un cuaderno de bitácora en el que volcar todo lo que le provoca la vida en los ojos, en las manos, y en el alma.
Con un lenguaje moderno con vetas de alusiones clásicas y literarias, el autor nos conmueve con sus reflexiones naturales sobre temas universales como el amor, la tristeza, la cultura, la naturaleza, la música, la esperanza, etc.
A lo largo de la obra queda claro que Salvador Gómez es un hombre muy culto con una fina sensibilidad y con la mirada llena del bagaje que da una vida dedicada a cumplir lo inmediato, eso sí, sin renegar de las pausas obligadas del ensueño como salvavidas, como viaje interior necesario para entender su propia naturaleza:

“hace tiempo que quisiera
  hacer realidad un sueño
  quisiera forjar un corazón humano.”

Si quería crear un corazón, lo ha conseguido. Toda la obra en su conjunto parece ser un corazón humano palpitando peregrino lleno de amor y desamparo, lleno de las enseñanzas de los ilustres maestros a los que admira y evoca, y de las enseñanzas de la vida misma entre recuerdos de la niñez y anhelos futuros.
Con esa curiosidad necesaria para el descubrimiento, puede sorprenderse todavía de las cosas que   nos relata a lo largo de 100 páginas, y emprender el viaje de un espíritu que bien podría ser el de cualquiera de nosotros.

“Dejemos que el silencio nos hable,
dejemos cicatrizar la herida,
es hora de proclamar lo inefable
en esta encrucijada de la vida,
pues bien sé que hay una despedida
antes de la partida. Por eso,
dejemos que el Ángel se nos cuele,
entre los pliegues del silencio.”

Un debut más que notable que tenemos que agradecer a Cuadernos del Laberinto.
Raquel Arévalo
 

LA TÍA INGE DICE BASTA. Dora Heldt


Título: La tía Inge dice basta
Autora: Dora Heldt
Traducción: José Aníbal Campos
Editorial: Planeta
Págs: 400
Precio: 19,90 € / 13.99 € (epub)

¿Has tenido ganas alguna vez de romper de radicalmente con esa rutina que te oprime? ¿Cuánto crees que tendrías que sacrificar si quisieras cambiar tu vida de la noche a la mañana? ¿No te arrepentirías luego del paso tomado? Sí, ya sé que son muchas preguntas. Pero, tranquilos, que todas, en su justa medida, tienen respuesta en “La tía Inge dice basta”, la novela de Dora Heldt de la que hoy os vengo a hablar.
Christine y Johann son una pareja de mediana edad que vive su relación a distancia. Las vacaciones, sin embargo, deciden pasarlas bien juntos en la isla de Sylt, en la casa de los padres de Christine y junto a estos. Nada les hace pensar, hasta que la encuentran en la estación de tren, que la tía Inge también piensa pasar una temporada en la isla. Pero, ¿dónde se ha dejado al tío Walter?, se preguntan todos. Walter está en casa, y la tía Inge está muy rara, lo que pronto hace pensar a los demás que ella está decidida a dejar a su marido definitivamente, y, lo que es peor: ¡encontrar un nuevo amor durante sus vacaciones! ¿Hasta dónde llegará esta divertida confusión?
No llegaré nunca a entender por qué los libros de humor no venden tanto como los dramáticos. Imagino que muchos pensarán que una historia no puede ser profunda si hay risas de por medio. Nada más alejado de la realidad, como bien demuestra “La tía Inge dice basta”, una novela llena de humor, emoción y aventuras un tanto disparatadas, pero con varios mensajes interesantes y muy, pero que muy originales, que no deberíamos pasar por alto. Por desgracia, no puedo indicaros cuáles son todos ellos en esta reseña (en realidad, los más importantes), pues desvelaría el misterio de la historia. Pero, tranquilos, que de otros sí os podré hablar y lo haré antes de poner el punto final.
“La tía Inge dice basta” es el segundo libro protagonizado por Christine, Johann y los familiares de la primera. Se trata, no obstante, de una aventura totalmente independiente de esta disparatada familia alemana, y si no te apetece leer el título anterior, “Vacaciones con papá”, no hace ninguna falta, ya que en numerosas ocasiones se hace referencia a esa aventura pasada, de tal forma que lo más importante de aquel libro queda señalado en este.
Esta es, además de una comedia la mar de divertida, una novela de personajes con intereses diversos e importantes conflictos que tendrán que resolver conforme pasen las páginas. Así, por un lado tenemos a Christine, una mujer de cuarenta y seis años que hace poco ha empezado una nueva relación con Johann, de cuarenta y ocho, en la distancia. Johann está cansado de vivir su relación de esta manera, por lo que intenta convencer a su novia de que se vaya a vivir con él. Sin embargo, Christine se niega a ello, ya que le cuesta mucho cambiar de aires. ¿Cambiará ella de idea? ¿No os da que pensar eso de que una persona se estanque, no quiera cambiar por miedo?
Por otro lado tenemos a la tía Inge, una mujer de sesenta años aburrida de la vida rutinaria que ella y su hipocondriaco marido, Walter, llevan desde que este se jubilara. Tras unas vacaciones en un balneario, en las que conoce a la moderna Renate, Inge decide darle un vuelco a su vida. Pero, ¿de verdad quiere dejar a su marido y buscar un nuevo amor? ¿No será que Inge guarda un par de secretillos que habrá que ir descubriendo a través de la lectura?
Y luego tenemos a Heinz, el hermano mayor de Inge y padre de Christine, un hombre que parece no estar tranquilo si no está metiéndose en los asuntos de los demás, con las consecuencias (normalmente, divertidísimas), que eso puede traer. Pero, ¿qué no haría un padre de familia y hermano preocupado por la felicidad de los suyos?
Por supuesto, hay muchos más personajes en esta historia, todos ellos imprescindibles. Pero mejor que los descubráis vosotros cuando os decidáis por “La tía Inge dice basta”, una novela fresca, original, divertida y amena que te hará pensar en la necesidad de los cambios en la vida, la importancia de la familia (y lo mucho que se mete en las relaciones de algunos de sus miembros, a veces), lo peligroso que es especular sobre las intenciones de los demás y un sinfín de temas que, como decía antes, no os puedo indicar porque si lo hiciera, se perdería toda la gracia. Os diré, eso sí, que esta novela superará vuestras expectativas en muchos sentidos, así que, ¿a qué esperáis a haceros con un ejemplar?
Cristina Monteoliva

jueves, 23 de agosto de 2012

Conversando en diferido con JUAN SOTO IVARS


Comenzamos esta nueva actualización de La Biblioteca Imaginaria con una refrescante entrevista veraniega. El entrevistado en esta ocasión es Juan Soto Ivars, un joven y más que prometedor escritor que últimamente ha publicado nada más y nada menos que dos obras: “Siberia” y “La conjetura de Pérelman”. Esperamos leer pronto la primera. Por lo pronto, hablamos de la segunda con Juan, además de otros temas. Estoy segura de que encontraréis sus respuestas la mar de interesante, así que permitidme que deje ya esta introducción y os pase enseguida con lo que importa:

¿Cuándo te diste cuenta de que eras más de letras que de matemáticas?
El cerebro va poniéndote los límites a su amable manera, con su encantador: ¿no ves que no entiendes un pijo de este problema, idiota? Los matemáticos me provocan la misma admiración que los magos y los alquimistas, manejan un lenguaje encriptado para los "de letras", mantienen conversaciones con entidades abstractas que nosotros ni siquiera intuimos que existan, que ni siquiera podemos comprender. Si pudiera ser otra cosa, si me dieran un cerebro nuevo, me haría matemático. O no, no sé. Pero las palabras son rudimentarias en comparación con los números. La metáfora mejor expresada es peor que la fórmula matemática menos elegante.

¿Siempre supiste que serías escritor?
Siempre supe que me gustaba contar historias, generar reacciones en la gente y hacerme preguntas. Mi tía me contaba ayer que volvía con ella de la playa cuando yo tenía dos o tres años y se ponía el sol. Me dijo: mira qué bonito está el cielo. Y que yo la miré con indulgencia de niño repelente y le dije: no es el cielo, es el infinito. Se rió mucho, y se reía mucho contando esa salida. Es muy bonito decir algo o escribirlo y que ocurra algo al otro lado, así que me dio por hacer metáforas y exageraciones ya de crío. Luego me pasaba la vida plagiando Star Wars en cómics que dibujaba en la parte de atrás de los apuntes universitarios de mi padre y le decía a todo el mundo que me había inventado yo las historias. Otro síntoma propio de escritores, la gloria a cualquier precio.

 

Has publicado este año dos novelas que tienen que ver con Rusia, “La conjetura de Perelmán” y “Siberia”. ¿Casualidad o fijación por el país?
Me obsesiona Rusia porque su literatura es maravillosa y porque allí ocurrieron cosas monstruosas en el siglo XX que tuvieron su origen en la voluntad del hombre, y además se perpetuaron en el tiempo, no fueron como otras histerias, fueron locuras longevas. Por otra parte, los escritores rusos tienen una forma salvaje de enfrentar las pasiones humanas, no he leído la mente de los personajes de esta forma en escritores de ningún otro país. De ahí la fijación. En cuanto a mis libros, Siberia transcurre en Madrid, pero la metáfora del título se refiere a una cárcel sin muros donde la idea de huida se anulaba, en Siberia los presos miraban a su alrededor y sentían el peso de la condena. Y La Conjetura transcurre en la Rusia de Putin, posterior al hundimiento de aquel sistema, en un país moralmente quebrado, en una modernidad social mutante.

Volviendo a “La conjetura de Perelmán”, el libro que reseñamos a continuación, ¿cómo surgió la idea de escribir esta novela?
Presenté Siberia a Ediciones B y me dijeron que era un texto demasiado literario, demasiado intimista, pero les gustó el estilo. Querían una novela con más trama, me preguntaron qué tenía y precisamente yo estaba pensando en una trama alrededor de Perelman. Todavía no sabía cómo afrontarla, no quería hacer una novela intimista sobre un matemático ensimismado y silencioso, quería estudiar la violencia que puede estallar alrededor de una persona así. Así que me puse a escribir una novela de aventuras, un thriller o sabe Dios qué, en el que Perelman ocupaba el lugar de eje. Ahora resulta que James Cameron va a hacer también una película sobre él, tengo bastante curiosidad. Supongo que serán muy distintas visiones.

¿Has aprendido muchas matemáticas mientras escribías este libro?
No, realmente he vuelto a repasar lo que ya sabía: que no sé casi nada y que no tengo la cabeza suficientemente puesta sobre los hombros para entender. La conjetura de Poincaré, cuya demostración hizo célebre a Perelman, es tan complicada que ni siquiera llegas a entender muy bien el enunciado que formula si no tienes una base matemática muy sólida. Estudiando ese punto de vista de la geometría y sobre todo leyendo interpretaciones de gente de letras pude entender que básicamente que el enunciado era algo como: "Si un tren va por una vía a 80km/hora, la vaca es blanca." Demostrar la conjetura de Poincaré, teniendo en cuenta que es algo tan sumamente alejado de la lógica accesible, es el heroísmo que ha hecho a Perelman protagonista de los pensamientos de muchos legos en matemáticas como yo.


¿Crees que existen fórmulas matemáticas milagrosas?
Milagrosas para los que sólo comprobamos los efectos prácticos. Por ejemplo: una parte de la novela, la de los villanos, se basa en la idea de que el dinero ha sido destruido por los alquimistas de la economía, que ha sido reducido a fórmulas, a valores variables. El oro ya no es un patrón, y por tanto el dinero es una mera fórmula matemática. Unos días tu dólar vale un litro de gasolina, otros días tendrás que pagar tres. De hecho: un día un dólar vale esto, y otro día el dólar no vale nada. Bien: todo esto se debe a las matemáticas. Las matemáticas en malas manos pueden hacer que el paro de España supere el 20% de la población. Y de ahí la trama. ¿Y si utilizamos a Perelman para jugar con el dinero?

Perelmán es un tipo complicado, por no decir imposible. ¿Cómo crees que reaccionarías a su lado?
No tengo ni idea. Al principio me empapé de Perelman porque quería que la novela partiera de él. Pero supongo que el resultado es bastante diferente al Perelman real. Digamos que mi novela enfrenta al Perelman real (o a nuestra aproximación a él) a un problema que lo cambia totalmente. Yo me preguntaba cómo reaccionaría Perelman a las situaciones de la novela. Cómo reacciona un genio a la irrupción de un escuadrón de damas de la muerte en su despacho, por ejemplo, o a convivir con una chica que le ama.

¿Cómo se te ocurrió liar a una chica como Mary (mi personaje favorito del libro, por cierto), con un tipo como Perelmán?
Supongo que yo mismo he tenido relaciones tan extrañas que no me parece raro que una tipa de 25 años, americana y con ansia por conocerse a sí misma (la típica gilipollez de muchas chicas de esa edad) acabe enamorada de un genio matemático que apenas se comunica y cuyos pensamientos ni siquiera se pueden traducir. Me gustó llegar a momentos de ternura entre los dos, y también llegar a los conflictos. Con la perspectiva del tiempo voy viendo cada vez más natural esa relación que, al principio, a mí mismo me parecía incomprensible.


Esto no lo entenderá nadie hasta que lea el libro, pero no puedo evitar preguntarlo: ¿cuál es tu película favorita de Bruce Willis?
La tetralogía de La Jungla de Cristal, en eso coincido con Mary. ¿Sabes que mientras escribía la novela leí una noticia (no sé si falsa o verdadera, no he indagado) que decía que la quinta entrega iba a rodarse en Rusia?

¿Qué esperas que encuentren los lectores en “La conjetura de Perelmán”?
No sé. Como hace tiempo que lo publiqué te puedo decir qué me ha escrito la gente que lo lee. Algunos han encontrado un libro muy entretenido. Otros han encontrado personajes profundos. Otros han encontrado un libro denso y otros personajes estereotipados y mucha gamberrada. En fin. Yo lo que encontré es que podía escribir una novela, publicarla, y que me leyera mucha gente a la que no conozco. Gente distinta con percepciones diferentes. Es maravilloso.

¿Qué nuevos proyectos literarios tienes en marcha?
Claro, siempre. Ahora mismo escribo en paralelo una novela infantil y otra de adultos. Además estoy metido en un proyecto de crowfounding que me propuso una especie de mecenas: los lectores propondrán elementos esenciales de la historia y yo tendré que cogerlo todo y hacer una novela con ello. La cosa está todavía en proceso, pero cuando salga va a ser una experiencia estimulante y un experimento muy siglo XXI. Y no sé, hago de todo, en estos tiempos hay que ser torero y mecánico al mismo tiempo. Si un día no hago nada, es porque la noche anterior me emborraché.

Muchas gracias, Juan, por tu tiempo, tus palabras y tus fotos personales. Esperamos ver pronto tus nuevos proyectos y que los que ya tienes publicados sigan llegando cada día a más y más lectores.
Y a vosotros, como siempre, muchas gracias por estar al otro lado, ¡también en plena ola de calor!

Cristina Monteoliva

LA CONJETURA DE PERELMÁN. Juan Soto Ivars


Título: La conjetura de Perelmán
Autor: Juan Soto Ivars
Editorial: Ediciones B
Págs: 400
Precio: 18 €

¿Te imaginas que alguien descubriera una fórmula matemática que al resolverla hiciera que parte del mundo, tal y como lo conocemos se desmoronara? ¿Qué sería capaz alguien poderoso por conseguir algo que le diera tanto poder? ¿Y qué harían los detractores de esta fórmula por evitarlo? Todas estas preguntas y muchas encuentran sus respectivas respuestas en “La conjetura de Perelmán”, la novela de Juan Soto Ivars de la que hoy os hablaré.
Grigori Perelmán es un genio de las matemáticas al que se le ha encargado la búsqueda de una complicada fórmula cuya resolución revolucionaría el mundo financiero actual. Conforme el trabajo avanza, Grigori se vuelve más huraño y silencioso, de tal forma que la convivencia con él se vuelve prácticamente imposible. Mientras tanto, aquellos que quieren impedir que Perelmán tenga éxito se acercan peligrosamente, tanto, que  habrá que huir. Pero, ¿de quién realmente? ¿Y hacia dónde es la huida? ¿Quiénes son los buenos y los malos en esta historia de conspiraciones ambientada en la Rusia actual?
Hay novelas que enseguida tienes claro en qué género encuadrarlas y otras que, después de terminar de leerlas, no sabes siquiera si existe un género para ellas. “La conjetura de Perelmán” es sin duda una de estas últimas. Así, habrá quien diga que esta es una novela negra, o un thriller, pues elementos para ello no le falta (asesinatos, conspiraciones, huidas trepidantes, acción a raudales, secuestros, secretos y mentiras que ponen en peligro a los actores de la historia continuamente…). Sin embargo, existen otros elementos que a muchos les harían afirmar que la de Juan Soto Ivars es una novela de crítica social, o de ciencia ficción con ciertos toques de fantasía, romántica, ¡o incluso de viajes!
Dejando a un lado el engorroso tema de las clasificaciones, lo cierto es que “La conjetura de Perelmán” hay, entre muchas otras cosas, acción, aventuras, enigmas, amor y, en su medida, humor (magnífica es la caricatura que hace de cierto presidente de la Rusia actual) donde los personajes, perfectamente perfilados, tienen mucho más peso que ese gran desafío matemático que Perelmán tiene por delante.
Grigori Perelmán, el gran matemático de carácter imposible, sin ser en realidad el protagonista de esta novela coral, es el sol alrededor del cual orbitan el resto de personajes. El primero que debemos mencionar es el de Ludmila, la madre del monstruo de las matemáticas, la mujer que dejó un día su prometedora carrera también como matemática para fundar una familia que con el tiempo se reveló un fracaso total. Tras el abandono de su marido, Ludmila se aferra a la figura del hijo como el hombre de la casa y único familiar que le queda en realidad. Pero a veces el querer que las cosas funcionen no es suficiente. ¿Qué hará esta madre por un hijo tan ingrato? ¿Llegará a darse cuenta Ludmila de que la vida sigue a pesar de su hijo?
Mary Parsons, por su parte, es una americana extravertida y exuberante, una mujer inteligente de personalidad arrolladora que se encapricha un día del matemático con pinta de vagabundo y al siguiente no sabe como echarlo de su casa. La relación de ella con Perelmán será cada vez más difícil conforme pasen los días y Mary descubra que no tiene remedio, también a causa de las terribles circunstancias. Pero Mary es mucho más que una cara bonita. Si queréis saber como sobrevive a todo y a todos, no tenéis más que leer este libro.
Nombraré finalmente (aunque existan muchos más personajes en esta novela, muchos de ellos interesantes), a Kurmónov, el viejo matemático gay adicto al vodka que consigue meter en tantos líos a Perelmán y a su entorno con su dichoso encargo. Él conoce muchas claves, pero no tiene en cuenta otras. Salir vivo de este embrollo también le costará. Mientras lo consigue o no, no os perdáis las escenas tan variopintas que nos regala el ruso.
No puedo acabar esta reseña sin hacer alusión a las cuidadas descripciones que encontraréis en esta novela, la magnífica prosa (lírica, en muchos momentos) que nos regala su autor y lo bien que está dibujada la trama, en general. Por todo ello, esta es una novela que te gana página a página, una de aquellas que te da pena que se acaben cuando por fin llegas al inesperado final.
“La conjetura de Perelmán”, en definitiva, es una excelente novela que gustará tanto a los amantes de la acción y el género negro como a los que simplemente buscan historias originales con personajes sólidos, una buena dosis de crítica social y una prosa de calidad. ¡Ah! Y tranquilos, que no hace falta saber matemáticas para disfrutar de esta obra. Así que, ¿a qué esperas para hacerte ya con un ejemplar?
Cristina Monteoliva