miércoles, 6 de junio de 2012

PASEOS CON MI MADRE. Javier Pérez Andújar


Título: Paseos con mi madre
Autor: Javier Pérez Andújar
Editorial: Tusquest Editores
Págs: 184
Precio: 15 €

No mucho tiempo atrás entré en una librería, Documenta, y me gustó el título Los príncipes valientes. Un título certero debería casi siempre encerrar, magmáticamente, las probables historias que se esconden en el interior. Lo paladeé un poco una página por aquí, otro poquito una página por allá, intuí efervescencias, ondas líricas, ondas concéntricas. Lo compré. Lo leí. Me gustó.
Hace nada, hará una semana pasé por esa misma librería, Documenta, y vi otro parto de Javier Pérez Andújar. Me llamó el título. Me sedujo el título Paseos con mi madre. Miré aquí, escudriñé un centímetro por allá y una voz me habló: “No debe ser casualidad”. Este señor lo sabe hacer bien, y no teme que las emociones se emocionen y hablen por ellas mismas, por nosotros, nos lleven y nos traigan, nos tienten para pasar de un dato determinado relativamente frío, hiriente (pongamos el caso de una huelga de los trabajadores por allá por el año 1973, y el asesinato a manos de la policía de Manuel fernández Márquez) a un paisaje que también duele pero lo tienen olvidado porque pertenecen a la periferia de la ciudad de Barcelona, que como comenta el narrador en un momento dado,
“La ciudad no vive de espaldas al mar, vive de espaldas a su gente y a sus vecinos porque no siente nada por ellos”. ¿Postalita y paquetito para el turismo de posibles? Eso rumorean por ahí algunos bien enterados, y puede que no les falte razón. Quien sabe.
Algo de cierto hay en esa estocada. Y en otras tantas que planean por el libro como abejorros inquietos. No es prosa de resentimiento ni de resentido hacia la ciudad aunque pueda parecerlo en una primera presión. Por eso en el paseo de Javier y su madre, y el paseo con sus amigos Toni Disco, y otros amigos del ayer, va registrando vivencias en los bloques, en los barrios de La Salut, de San Adrián del Besós, de La Mina, de San Roc, de Santa Coloma, mientras fluyen por su desenfadado y armonioso contar el río Llobregat, el río Besós, el río del Yukón y de Jack London, el río de sus recuerdos de cuando la democracia respiraba y se movía, y vivía en la calle, y parecía que los intereses del pueblo, sus reivindicaciones, nunca fueran a dejarse pisotear por los intereses podridos y mezquinos de quienes no quieren saber de “esos otros”; de esos que llegan y se instalan a vivir en las faldas de las montañas, en chabolas, en cuevas de cemento enfermos de aluminosis, porque no les queda otro remedio que malvivir y mal respirar ahí.
Somos “animales políticos”, ya lo dijo en su momento tiempo ha el gran Aristoteles. Y viene el narrador Javier, que lleva el mismo nombre que el autor y en muchos asuntos puede que se parezcan y quizás hasta cenen del mismo plato más de una vez, y nos musicaliza “Uno va a ser de la multitud. Pero no de una multitud social, las mías serán multitudes políticas, es decir, poéticas”. Pues sí que anda Calíope por ahí en esos andares que el narrador Javier va pautando (raya la geografía periférica con su mirada de niño asustado, cazador de viejas lagartijas marseanas) con verbos pulidos pero no demasiado como para que lo confundan con sintaxis sin vida, correctamente gramaticales, sin latidos. Hay poesía, sí señor, de la que cuando fondea en el tuétano, como quien dice, se queda dentro y provocan una reflexión, y otra, y otra más.
Paseos con mi madre. El nuevo libro de Javier Pérez Andújar en Tusquets. Un logro sin ruído innecesario pero que se siente. Y que fuerza en las épicas de su contar. Sostiene su ir y venir en los 15 capítulos sin que uno se maree, sin que el oído (amigo muy frágil que deberíamos cuidar cuando queremos manchar de palabras y frases un papel para decir e historiar algo) se lamente. Creo en la fuerza prosística de Javier Pérez Andújar porque consigue algo importante llegado el momento de lanzar al mundo un mensaje sin mensajes. Siento que me hace salir de mí sin salir de mí. Y cuando paseo por los alrededores (sin mi madre) de la ciudad de Barcelona, se me revela que si una hermosa ciudad como la susodicha contara con cronistas y defensores de la osadía de este autor, de vinos de esta cepa, quien sabe si la ciudad ganaría mucho más respeto y consideración frente a los espejos que la venden como lo que no es si nos asomamos al fondo.
Paseos con mi madre. Editorial Tusquets. Invito a entrar sin miedo y sin complejos en este reciente libro de Javier Pérez Andújar que sin faros artificiales ilumina más allá del puerto de cada lectora, de cada lector. ¡Salud!
Ubaldo R. Olivero

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