jueves, 7 de junio de 2012

PASEANDO CON FANTASMAS. ANTOLOGÍA DEL CUENTO GÓTICO. Varios Auores


Título: Paseando con fantasmas. Antología del cuento gótico
Autor: Varios
Editorial: Páginas de Espuma
Págs: 240
Precio: 17 €

Es probable que estés familiarizad@ con la estética gótica que algunas personas adoptan, la música gótica, las películas de ambientación gótica, incluso con la literatura actual que dice encuadrarse en este género. Pero, ¿qué sabes de los orígenes de “lo gótico”? No, no te estoy hablando de la época medieval y sus catedrales (aunque mucho tenga que ver, en realidad), sino del movimiento literario surgido a partir del siglo XVIII y que se extendió hasta al menos mediados del XIX. El movimiento dio mucho de sí, desde luego. Tal vez sería apabullante pedirte que, si estás interesado, te pusieras a revisar de golpe todo lo que se escribió (de bueno) por entonces. Permíteme que te recomiende pues un libro que te servirá para que te familiarices con el tema a la vez que te hará pasar muy buenos ratos. Se trata de “Paseando con fantasmas. Antología del cuento gótico”, el libro publicado por Páginas de Espuma del que os hablaré más detalladamente a continuación.
“Paseando con fantasmas. Antología del cuento gótico” es un volumen compuesto por un total de dieciocho relatos seleccionados por su también traductora, la escritora Marian Womack. Los cuentos, ordenados por estricto orden cronológico (lo que, entre otras cosas, nos permite sacar nuestras propias conclusiones acerca de la evolución del género gótico), vienen precedidos por una introducción escrita por el escritor David Roas, todo un experto en el género fantástico (y es que como veréis, lo gótico tiene mucho de fantástico) titulada “De macabras visiones y sublimes espantos: breve paseo por la narración gótica”.
Existen cuatro cuentos anónimos en esta compilación. El resto vienen firmados por nombres que de seguro resultarán familiares a los conocedores de la literatura extranjera de los siglos XVIII y XIX: Anne Letitia Barbauld, Richard Cumberland, Juvenis, Nathan Drake, Isaac Crookenden, Lord Byron, Leigh Hun, W. Harrison Ainsworth Charles Maturin, Mary Shelley, Petrus Borel, J. Wadham, W. M. Thackeray y James Hogg. Para los que no los conozcáis y queráis saber algo más de ellos, sabed que al final de este libro encontraréis un capítulo de “Notas biográficas”, breve, pero conciso.
Llegados a este punto, puede que algunos os estéis preguntando qué es lo que caracteriza realmente la literatura gótica, lo que la hace diferente a otros movimientos coetáneos y la convierte en algo imprescindible para sus adeptos. En primero lugar, diré que la literatura gótica persigue causar miedo y/o horror en los lectores. Esto lo suele conseguir con diversos elementos de los que hablaré a continuación, aunque, desde luego, los básicos a la hora de configurar la atmósfera lúgubre y tenebrosa de lo gótico, los elementos más comunes que encontramos en esta selección, son: los castillos medievales de estilo gótico-medieval (si tienen pasillos largos y si están medio derruidos, mejor), la riqueza económica de los protagonistas o de algún que otro personaje fundamental de la historia, el misterio de la noche, la ambientación en épocas pasada, los crímenes casi inhumanos y, sobre todo, la muerte y el espanto que esta causa en los vivos.
Decía antes que lo gótico tiene mucho de fantástico o de irreal. Esto podemos comprobarlo en un gran número de cuentos de este libro, aunque con matices. Lo que quiero decir con esto es que lo fantástico en el mundo gótico se manifiesta de diversas formas: como inquietantes sueños que se tienen durante la vigilia (“Sir Bertrand”) o el sueño (“El castillo de Leixlip” ,“El sueño”, “Expedición al infierno”), a veces terribles y premonitorios; como fantasmas casi de carne y hueso que vuelven de la tumba por algún motivo concreto (“El monje del horror o cónclave de cadáveres”, “El castigo del parricida”, “Danza macabra”, “Relato para una esquina con chimenea”, “Lady Eltringham, o el castillo de Ratcliffe Cross”); como predicciones inquietantes (“La predicción del astrólogo”, “El enterramiento”) o como apariciones demoniacas y malditas (“La novia fantasma”, “La apuesta del diablo”, “Expedición al infierno”).
La misma curiosidad que mata gatos causa estragos cuando la encontramos en un cuento gótico. Y si no, que se lo pregunten a los protagonistas de “El monje del horror o cónclave de cadáveres”, “Prisionero de los Banditti” y “Andreas Vesalius, el anatomista”.
La venganza puede ser un elemento interesante en estos cuentos plagados de héroes- victima y de malvados terroríficos, aunque más comunes son los crímenes terribles en sí, como los que vemos en “Raymond: un fragmento”, “Prisionero de los banditti”, “La novia fantasma” y “Lady Eltringham, o el castillo de Ratcliffe Cross”. Pero, ¿no son acaso mucho más horribles los crímenes cometidos entre familiares, como los que vemos en “El envenenador de Montremos”, “El monje vengativo”, “El castillo de Leixlip”, “Andreas Vesalius, el anatomista” y “La predicción del astrólogo”? (Cuento este último, por cierto, en el que muchos escritores de música gótica han debido de inspirarse, pues aquí es donde se plantea aquello de “querida, la vida no merece la pena. Muramos juntos entonces”).
Todo es terrible en estos cuentos, lo sé. Y, a pesar de ello, algunos de ellos, como “Danza macabra” y “La apuesta del diablo”, resultan deliciosamente divertidos, lo que demuestra que a veces el horror y lo cómico no están para nada reñidos.
Podría seguir hasta mañana hablándoos de estos cuentos, de los puntos en común y de las diferencias que hacen de cada una de estas piezas un tesoro único para los amantes de las buenas letras. Pero no lo haré, no. Ahora lo que toca es que os animéis a haceros con este maravilloso y gótico volumen y saquéis vuestras propias conclusiones tras la lectura de cada uno de estos deliciosos a la vez que terroríficos relatos. ¿O es que acaso os da miedo adentraros en el fabuloso mundo del cuento gótico?
Cristina Monteoliva

No hay comentarios:

Publicar un comentario