martes, 5 de junio de 2012

A MACHETAZOS. Susana Corcuera


Título: A machetazos
Autora: Susana Corcuera
Editorial: Ediciones Irreverentes
Págs: 84
Precio: 11 €

Es complicado elegir el nombre para una antología de relatos. El más adecuado, además de ser atrayente para el posible comprador del libro, ha de resumir en pocas palabras aquello que hace que el conjunto de historias tenga un sentido común. O, dicho de otro modo: el título ha de transmitir al lector el espíritu del libro. Esto tan difícil como fascinante lo consigue a la perfección el título del libro del que hoy os voy a hablar, “A machetazos”, la obra de Susana Corcuera ganadora de VI Premio Internacional Vivendia de Relato.
“A machetazos”, además del nombre de uno de los relatos que lo contiene (justamente el primero), es un volumen breve, en cuanto al número de páginas, aunque no por el número de piezas que lo componen. Así, en las ochenta y cuatro páginas de este librito, conoceremos el prólogo escrito por Juan Patricio Lombera (una muy buena reseña a la obra, por cierto) y un total de diecinueve cuentos, que se reparten entre los apartados denominados “La tierra” y “La locura”.
“La tierra” nos habla del mundo rural mexicano, de todos esos pequeños pueblos de enraizadas costumbres y nombres que tan exóticos se nos hacen a los que, torpes de nosotros, apenas conocemos del país las tres o cuatro ciudades más pobladas y de las que más se hablan en las noticias. Aquí la acción a veces se desarrolla en el presente, otras veces en el pasado. Las descripciones son escuetas (estos cuentos no suelen ser muy extensos), pero extremadamente precisas, de manera que es imposible no sentirse transportado a aquellos pueblos de vaqueros (“A caballo”, “La soga”), de brujas y supersticiones (“A machetazos”, “Sombras engañosas”), de secretos prácticamente inconfesables (“El vicio de Isabel”, “El aliento del diablo”), de seres  y enfermedades extraordinarios (“El cirquero”, “El hipo”), de crímenes atroces (“A machetazos”, “El aliento del diablo”) y de hombres y mujeres que luchan contra una naturaleza que no se deja doblegar (“La presa de Santa Úrsula”, “El gavión”)…
El último relato de “La tierra” es un desgarrador relato (toda una llamada de auxilio) que en realidad navega entre dos mundos: el establecido en este apartado y el que nos presenta el siguiente, “La locura”. Se trata por tanto de un relato puente, el que hace que estamentos tan aparentemente dispares se unan a la perfección.
“La locura” es un apartado donde cualquier cosa puede pasar, en todos los sentidos. La palabra locura aquí, además, aparece en su sentido más amplio, yo diría que subjetivo, pues lo que en realidad no siempre encontraremos enfermedades mentales, como en “Silencio”, “Una bendición eterna”, “La mujer del loco” o en “Detrás de la barda”, sino también de juegos perversos con resultados nefastos (“El aburrimiento de los dioses”), incesto (“Veladoras”) y hasta fenómenos fantasmagóricos de difícil explicación (“El huésped silencioso”, “Mujer lechuza”). He de decir también que a diferencia de “La tierra”, que nos presentaba relatos anclados en la realidad (casi siempre cruel, pero real), “La locura” nos ofrece también relatos de corte fantástico, y otros que no es fácil saber si navegan por la fantasía o por la realidad.
“A machetazos”, en definitiva, es una obra breve pero tremendamente intensa, un libro de apasionados y a la vez sosegados cuentos que nos acercan tanto a los dramas, horrores y pequeñas alegrías cotidianos del mundo rural como al terror que a todos nos produce cualquier cosa que  tenga relación con la enfermedad mental, así también como a las supersticiones y a lo fantástico. Adéntrate ahora entre sus páginas, amig@ lector, si quieres vivir una experiencia diferente y reflexiva a la vez que disfrutas de una prosa llana pero amena, mientras conoces también un poco más de un México que tal vez nadie te haya mostrado antes. Estoy segura de que no te arrepentirás.
No es fácil encontrar un buen título para una obra, más aún cuando se trata de una obra heterogénea, rica en matices y temáticas. La mexicana Susana Corcuera puede presumir no sólo de haberlo conseguido con su libro “A machetazos”, sino también de haber imprimido carácter a unos cuentos sobrecogedores que difícilmente olvidarás si te decides a leerlos. ¿Te atreves a comprobarlo?
Cristina Monteoliva

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