martes, 5 de junio de 2012

EN MI FUROR INTERNO Y OTROS JOCOSOS SURREALISMOS SEMÁNTICOS. Juan Bas


Título: En mi furor interno y otros jocosos surrealismos semánticos
Autor: Juan Bas
Editorial: Alberdania
Págs: 184
Precio: 16 € / 4,90 € (epub)

El que tiene boca, se equivoca; ¿y quién no ha metido alguna vez la pata diciendo mal un refrán, una expresión o cambiando una palabra por otra? Ahora bien: está la gente que se equivoca por un lapsus mental y la que vive convencida de que diciendo mal las cosas en realidad las dice bien (aún más hoy en día, ¡con lo que se ha puesto de moda el presumir de incultura!) De esto y mucho más sabe Juan Bas, de ahí que se haya decidido a escribir el libro “En mi furor interno y otros jocosos surrealismos semánticos”, la divertidísima obra que hoy comentaremos.
“En mi furor interno y otros jocosos surrealismos semánticos” es un curioso manual que nos hace darnos cuenta de lo mucho que estamos descuidando el lenguaje últimamente los españoles, aunque también de lo divertidas que pueden ser todas estas meteduras de pata lingüísticas.
Como bien dice Juan Bas en el prólogo de esta obra, la mayoría de las entradas que forman este libro han sido escuchadas por ahí por los amigos y conocidos del autor y por él mismo. El mundo de lo escrito da también para mucho surrealismo, aunque quizá sea en la calle donde éstos afloran de forma más espontánea y auténtica. Como un soplo de aire fresco. O como una bofetada (según se mire).
Juan Bas adereza cada entrada de este libro con un comentario (a veces ácido, a veces irreverente, a veces tan sorprendente que es difícil de clasificar) de su cosecha acerca de la misma, lo que hace que el volumen sea aún más hilarante. (Lo cierto es que es imposible parar de reír de principio a fin).
El libro comienza con el capítulo dedicado a los Surrealismos semánticos. Podría decirse que un surrealismo semántico se produce cuando en medio de una frase alguien cambia la palabra correcta por otra que esa persona usa en su vida diario como sinónimo de la primera, sin que quiera decir que el resto de la gente la use también (como sinónimo) o le vaya a entender cuando la use. Ejemplos que encontraréis aquí (perdonadme si para no extenderme mucho no apunto los lugares donde se escucharon, las personas que se las regalaron a Juan Bas (si se da el caso) y el comentario del autor al respecto): “Llueve a caudales” (página 19) y “Este pantalón te hace una ropa muy estirilizada” (página 67).
Los Neologismos son palabras de nuevo acuño, aunque solo las use una persona: las que las inventa. Ejemplos de las que encontraréis en este apartado del libro y su contexto son: “Ya no fumo canutos porque me inhibiden demasiado” (página 89) y “Los profesores son un rollo. A la mínima te cascan una amolestación” (página 95).
Las Nominaciones imaginativas, como descubriréis a continuación, son aquellas que, por mucho énfasis que se utilice al pronunciarlas, nunca dejarán de causar la sorpresa del que escucha. Como en “¡Qué calor! Parece que hayamos entrado en plena Calígula” (página 114) y “Comer pescado crudo es peligroso. Te puede entrar un Anasagasti” (página 111).
Frases deshechas y refranero mutante es un capítulo que no creo que merezca mucha explicación por mi parte, así que aquí van un par de ejemplos de lo que encontraréis aquí: “A ti se te da la mano y te coges al sobaco” (página 127) y “Al final se tiró por el medio de la calle” (página 138).
Si ya creías que lo habías leído todo y la mandíbula no podía dolerte más de tanto reír, espera a llegar a Surrealismos puros. ¿O es que a ti no se te quedarían los ojos abiertos como platos si alguien te dijera “Quería un collar de perlas asturianas” (página 147), por ejemplo?
Por último llegamos al cajón desastre que todo buen libro de recopilaciones debería tener. En este caso, el apartado de inclasificables se llama Miscelánea, y aquí podremos leer cosas como “Te invito a una fiesta en el sentido de pinchitos” (página 158) y “Lo malo no es oír voces, que todas las oímos, lo peor es tener conversaciones con ellas” (página 170).
“En mi furor interno y otros surrealismo semánticos”, en definitiva, es un manual instructivo, diferente y original, a la para que sencillo y asequible para todo tipo de público. Este libro lleno de meteduras de pata lingüísticas de todo tipo hará que cualquiera, tanto los que usan bien el lenguaje como los que no tanto, pasen un rato la mar de divertido, ¡y sin parar de reír!
El que tiene boca se equivoca, y menos mal que ahí están siempre algunos para recopilar las mejores meteduras de pata, para hacernos aprender de estos errores mientras nos reímos un rato. Compruébalo ahora con el libro “En mi furor interno y otros surrealismo semánticos”, un manual que no deberías perderte.
Cristina Monteoliva

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