miércoles, 6 de junio de 2012

EL YELMO DEL CABALLERO. Sergio R. Alarte


Título: El Yelmo del Caballero
Autor: Sergio R. Alarte
Editorial: Grupo AJEC
Ilustraciones: Marisa López “Sarima”, David Puertas, Carlos Palma Cruchaga “Wolf” (portada), Chelo Torres (mapa) y Kharmedia (mapa)
Págs: 544
Precio: 19,95 €

“Una corriente cósmica propició que la combinación de los átomos fuese diferente, que de una masa deforme y sin vida se conformasen tierras y costas, que de la oscuridad se hiciese una luz. Puede que fuese el Soplo de Goost, puede que el Aliento de Selón. Tal vez ambos, o quizás ninguno. La paradoja de los orígenes, por desgracia, todavía no ha sido respondida”. (El Yelmo del Caballero, Sergio R. Alarte).
El Yelmo del Caballero responde a todos los cánones de la Alta Fantasía[1] (High fantasy): se define como una ficción fantástica ambientada en un mundo alternativo, enteramente ficticio (secundario), en lugar del real (primario), donde el mundo secundario suele ser consistente y sus reglas básicas deben de ser diferentes al primario. Por contraste a la Baja Fantasía (Low fantasy) donde los elementos mágicos conviven con el racional.
Luego de lustros de paz y convivencia, la Tercera Gran Guerra sacude a los Seis Continentes, una historia contada por los perdedores: Dardiak, el asesino; Ragar, un soldado oscuro; la dama Auriel, la joven esclava liberta Wen, el joven Nalkar, el duque Sural de Fuego, Eleara la bibliotecaria sus historias aparentemente sin conexión van fluyendo en esta novela río[2] de características épicas donde cada personaje posee la complejidad y la fuerza que les hace ser queridos o repudiables.
Sergio R. Alarte conoce el paño y nos hace disfrutar de cada batalla, finta o movimiento de los prodigiosos espadachines, que luchan por un honor ya perdido o un blasón olvidado. La lucha entre el bien y el mal esta servida y los dioses no suelen ser meros espectadores.
La historia se desarrolla a un ritmo trepidante, en momentos nos recuerda a aquellos buenos juegos de rol y quizás echemos en falta un breve apéndice donde nos ofrezcan más información sobre su panteón; pero este secreto nos es negado como parte de un plan mayor. Una de las cosas que más se agraden a El Yelmo del Caballero es que se trata de un libro auto conclusivo y podremos prescindir quizás de futuras historias… Pero somos golosos devoradores del naciente Mundo de Aru y regresaremos a él una y otra vez.                                                                                                                 
Ricardo Acevedo Esplugas

[1]No confundir con la Fantasía Épica (Epic Fantasy) o Espada y Brujería (Sword & Sorcery).

[2] El término proviene del francés (roman-fleuve), y de Francia, precisamente, es la que quizás sea la novela río más famosa:, de Marcel Proust. El novelista Stephen King también tiene historias que podrían entrar dentro de la consideración de novela río, aunque en su caso se trata de motivos y personajes que se extienden a lo largo de varias de sus obras; en apariencia no tienen solución de continuidad, pero todas ellas desarrollan, de manera secundaria, la historia de dichos personajes.

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