miércoles, 6 de junio de 2012

EL POETA ASESINADO. Guillaume Apollinaire


Título: El poeta asesinado
Autor: Guillaume Apollinaire
Editorial: Barataria
Págs: 144
Precio: 15 €

“Como Orfeo, todos los poetas estaban en peligro de tener una mala muerte. En todas partes los editores habían sido saqueados y las antologías de versos quemadas. En todas las ciudades se producían masacres.” (“El poeta asesinado”, Guillaume Apollinaire)
¿Y si de pronto la poesía fuese declarada un virus? Un virus que engaña a la sociedad y la esquilma, como un parásito que ya nada pudiera ofrecer a cambio. Qué tristeza, entonces. Qué crudeza sin paliativos tendría la vida.
Guillaume Apollinaire lo sabía, e inventó esta farsa en 1916 como una metáfora cómico-dramática de sus propias vivencias, en un experimento narrativo entre la prosa, la poesía y el teatro. 
Para los pocos que no conozcan aún su nombre, Apollinaire fue un artista de genio polémico y polifacético, nacido en Roma en 1880. Tras una infancia de viajes, llega a París donde se une a diversos grupos culturales de vanguardia (los encuentros del Bateaux Lavoir, o del grupo Puteaux), y es a la vez artista y crítico defensor de la libertad creativa de esas vanguardias, publicando en varias revistas.
Ahora Barataria reedita la obra “El poeta asesinado”. En un momento propicio en el que la cultura  está perdiendo atención en favor de otras actividades más terrenales, la obra nos llega como metáfora atemporal de la necesidad del arte libre.
La historia comienza con la accidentada y algo cómica génesis de Croniamantal. Tras perder a sus padres es acogido por un erudito pastor holandés que lo educa con esmero en las artes y las ciencias. Cuando su maestro muere, Croniamantal decide viajar a París, como hizo el propio autor, para dedicarse a lo que más placer le proporciona, la literatura.
Las primeras páginas de sus andanzas por París están llenas de poesía y de sueños. Los personajes empiezan a mezclarse con la realidad biográfica del autor hasta el punto en el que narra un encuentro con “El pájaro de Benín”, clara encarnación de Picasso, y éste vaticina que se enamorará de una muchacha llamada Tristusa Bailarineta, que bien podría encarnar a una pintora amiga de Picasso con la que Apollinaire tuvo una aventura amorosa.
La trama se complica cuando un periodista australiano emite un comunicado en el que critica la atención econóica que se dedica a la poesía, la tilda de inútil y de abusiva, e invita a la población a aniquilar a todo poeta vivo para evitar el contagio.
Guiños biográficos aparte, la obra es una deliciosa locura fragmentada., una crítica original y juguetona a lo estúpido de la masificación, en la que se tocan muchos temas añadidos al del puro arte, con el humor siempre como bandera.
No se puede leer sin sonreír líneas como: “Para las carreras se llevará el sombrero 'pelota infantil', compuesto de unos veinte balones, que producen un efecto muy suntuoso, y a veces, detonaciones muy divertidas. La concha de almeja solo se lleva en los botines. Observe que empezamos a vestirnos con animales vivos.”
Lleno de juegos de palabras infantiles y provocadores, al más puro estilo surrealista, en una edición más ancha, muy cómodo de leer.
¿Qué más se puede pedir? Con “El poeta asesinado” la diversión está asegurada.
Raquel Arévalo

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