martes, 5 de junio de 2012

EL LECTOR DE CADÁVERES. Antonio Garrido


Título: El lector de cadáveres
Autor: Antonio Garrido
Editorial: Espasa
Págs: 539
Precio: 19,90€

Hoy en día vivimos en una sociedad que encasilla en cierto modo los distintos tipos de modas, géneros, etc, haciendo que mucha gente, por el simple hecho de oír que un producto sigue una determinada tendencia, no quiera darle al mismo una oportunidad. En el caso de la literatura, este hecho se suele dar con mucha frecuencia. Oímos hablar de novela histórica, fantástica, romántica, etc, y diversas variantes dentro de subgéneros, los cuales nos pueden influenciar negativamente al creer que dentro de una novela de un género específico, únicamente encontraremos ese contenido. Me considero afortunado por ser una persona que no se deja guiar por encasillamientos, ya que me gusta leer cualquier tipo de libro, al igual que ver cualquier tipo de película o escuchar cualquier tipo de música, para luego poder juzgar con voz propia la esencia de lo que he leído, visto u oído. Digo esto antes de entrar a realizar la reseña que hoy os presentamos, para animar a aquellos que se resisten a probar nuevas cosas, que lo hagan. Os aseguro que no hay mayor satisfacción que dejarse sorprender por un libro, independientemente de su “encasillamiento”.
Pues bien, hoy os presentamos “El lector de cadáveres”, un libro que ha llevado a su autor a pasar varios años documentándose sobre la China imperial de la dinastía Tsong, en la zona oriental del país.
A través de sus páginas nos sumergiremos en el año 1206. Aquí se nos presentará a Cí, un joven que está pasando por un duro momento. Tiempo atrás, Cí estudiaba con dedicación, la misma que le permitió conseguir un puesto de ayudante junto al juez Feng, el cual le instó para estudiar medicina y poder así ayudarle en investigaciones criminales. Todo iba viento en popa, hasta que el padre de Cí dejó su puesto de contable en LI’an, regresando a su pueblo de origen y haciendo abandonar su sueño a Cí, al obligarle a ayudar a su hermano en tareas del campo. Cí comienza a trabajar de sol a sol en un campo de arroz, casi como un esclavo. Las tradiciones de la época obligaban a obedecer a su padre y su hermano mayor en todo lo que le mandaran, recibiendo en más de una ocasión alguna que otra paliza por parte de su hermano, el cual se pasaba el día jugando y emborrachándose, mientras Cí realizaba todas las tareas.
El tiempo pasaba y Cí, cada vez estaba más resignado al duro destino que le había tocado vivir. Uno de los días que Cí trabajaba en el campo de arroz, encuentra entre el fango el cuerpo decapitado de Shang, padre de su prometida, llamada Cereza. Por casualidad, el juez Feng se encuentra reunido en el pueblo reunido con el padre de Cí, aunque el caso de este asesinato no es competencia suya. De todos modos, Cí habla con el juez para que realice un examen del cadáver, teniendo en cuenta la persona de la cual se trata. El examen y una posterior investigación hacen que aparezca un culpable, aunque Cí se lamentará al descubrir que el autor del asesinato ha sido su propio hermano. Nuestro protagonista intentará por todos los medios hacer que su hermano no sea sentenciado a muerte, pero esto le resultará prácticamente imposible. A partir de aquí todo comenzará a ir de mal en peor para Cí. En primer lugar, un día de tormenta en el cual se encontraba durmiendo en la puerta de la habitación de su prometida, es despertado por una terrible explosión. Al dirigirse hacia la zona de la misma, descubre que su casa ha sido la afectada, posiblemente debido a un rayo. Sus padres han muerto bajo el derrumbe y únicamente se ha salvado Tercera, su hermana pequeña, la cual padece una grave enfermedad.
Si ya de por sí su situación es desoladora, además de todo esto Cí es acusado de robar un dinero, siendo engañado por el magistrado. Cí decide huir junto a su hermana, ya que su prometida reniega de escaparse con él;  emprenderá entonces su camino hacia Li’an, en busca del juez Feng. Pero no será fácil todo lo que tendrá que afrontar a partir de entonces. Duras pruebas que harán tambalear la paciencia y la cordura de un muchacho marcado por el destino.
Destacar de este libro lo bien trabajados que están los personajes, haciéndolos totalmente creíbles desde un primer momento. Cí, por ejemplo, es un joven que sufre una enfermedad, la cual le omite de todo dolor físico. Por un lado, esto puede parecer una ventaja a su favor, aunque para Cí, puede convertirse en un lastre que le hará verse como un monstruo.
Sumergiéndonos en las páginas de este libro, disfrutaremos de una riqueza literaria llena de matices exquisitos que no nos dejarán indiferentes. Todo sucede de un modo fluido y perfectamente explicado y documentado, dándonos datos sobre investigaciones forenses con todo detalle, al tiempo que seguiremos una trama de engaños y traiciones al más puro estilo de novela policial o detectivesca.
La verdad es que Antonio Garrido ha escrito un libro excelente, con el cual consigue transmitir y hacer sentir emociones por cada página.
Uno de los aspectos que más me ha llamado la atención es el hecho de que el personaje de Cí existió realmente, aunque ha sido alterado literariamente para dar más juego en la novela. De todos modos, Song Cí, que es su nombre real, fue un médico forense, el cual realizó un tratado científico sobre la medicina forense, titulado el Hsi Yuan Lu Hsiang i. Dicho tratado ha sentado bases hasta hace muy poco, y fue publicado en 1247.
Podría seguir contando datos sobre este libro, pero no voy a hacerlo porque quiero que os dejéis sorprender por el mismo, disfrutando tanto o más como lo he hecho leyéndolo.

Luis Martínez Semper

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