miércoles, 6 de junio de 2012

EL FINAL DE UNA PASIÓN. Ana María Navales


Título: El final de una pasión
Autora: Ana María Navales
Editorial: Bartleby Editores
Págs: 166
Precio: 16 €

El final de una pasión, escrita por Ana María Navales (1939-2009) y editada por Bartleby Editores es una novela interesante, intensa, donde un juego de realidades y espejos nos devuelven a la escritora y a su gran pasión, casi obsesiva, sobre el grupo Bloosmbury, pero sobre todo, nos acerca a su personaje más admirado: Virginia Woolf. Y a la misma autora.
Ana María Navales, doctora en Filosofía  y Letras, se dedicó  a la docencia en la universidad de Zaragoza impartiendo literatura Hispanoamericana. Estuvo al cargo de varias revistas literarias entre ellas Turia. Se la ha considerado una de las escritoras más relevantes de la segunda mitad del siglo XX. Fue galardonada con varios premios, entre ellos el Premio Antonio Camuñas con Su laberinto del Quetzal y el Premio Sial de Ensayo con De Virginia Woolf a Mary McCarthy. En 2001 recibió el Premio de las Letras Aragonesas concedido por el gobierno aragonés.
Esta novela está inconclusa porque la autora murió antes de poder terminarla lo que le da una dimensión más, ya que en ella, uno de las emociones que quiso transmitir, es la esencia de su admiradísima Virginia Woolf justo en la antesala de su suicidio, y al mezclarse su propia enfermedad con la angustia creciente de su personaje, a la vez imaginario y real, logra una sinceridad más allá de la ficción.
La obra nos muestra, siempre, esos dos planos, y lo hace desde el juego del manuscrito encontrado donde desde él nos acerca a sus ídolos. La misma escritora, que se convierte en uno de los personajes, es quien encuentra, buscando en los escenarios del grupo Bloosmbury, un paquete de cartas que se mandaron las hermanas Stephen, más conocidas por Virginia Woolf, escritora y Vanessa Bell, pintora, ambas integrantes del famoso grupo, cuando ya tenían parte de su vida hecha, antes del suicidio de la primera.
Las cartas están escritas con una sinceridad y elegancia tal que más de una vez hemos de situarnos para recordar que no son reales, que no las escribió Virginia, que son ficción. Pero una ficción que nos trasporta a sus realidades, en ellas surgen sus miedos, inseguridades, celos, rechazos, triunfos. Nos acercan tangencialmente a los hombres y mujeres que compartieron sus vidas, amantes, esposos, hijos, hijas, junto con sus muertos, dramas, dolor, reproches, crueldades y ternuras.
Leyendo la correspondencia íntima que supuestamente mantuvieron nos desvelan sus vidas, secretos, miserias y egoísmos.
Todo el trabajo de investigación de la autora sobre ellas, sobre el grupo, uno que por sí mismo vale la pena leer, aquí se nos presenta sutil, velado pero rotundo. Entre líneas se adivinan motivaciones y sueños; nos acerca lo más sórdido de ambas, pero también lo más luminoso.
En sus cartas encontradas, también aparece una especie de diario, unos folios, escritos solo por Virginia, y desde ahí ya se va cerrando una novela que no pudo concluir; deja que su protagonista divague y nos muestre su lado oscuro, su locura, sus pensamientos de muerte, sus miedos más profundos. No acaba, pero es como si lo hiciese. Quizá su propia enfermedad y muerte, la acercara mucho más a su ídolo, a esa Virginia que sabe expresarse como Virginia Woolf a través de las palabras de Ana Navales, en las que te sumerges y te dejas llevar por su juego de espejos, siendo reales a pesar de ser apócrifas. Nos descubre el interior de una mujer torturada y de talento, con talento y desde su propia tortura.
El final de una pasión: uno de los libros más interesantes que he leído últimamente.
Eva Monzón Jerez

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