jueves, 7 de junio de 2012

DAISUKE. Natsume Soseki


Título: Daisuke
Autor: Natsume Soseki
Traducción: Yoko Ogihara y Fernando Cordobés
Editorial: Impedimenta
Págs: 344
Precio: 22,50 €

¿No sería maravilloso pasarse el día contemplando las musarañas, leyendo, acudiendo a actos, etc, como hacen los niños y niñas de papá? Claro, que tal vez tu familia te pediría algo a cambio: buscar un trabajo (por modesto que este fuera) para no verte siempre hacer el vago, acabar tus estudios, o incluso verte en el altar con la persona “indicada”. ¿Acabarías cediendo por mantener tu nivel de vida? Espera, no contestes todavía. Hazlo después de que yo te cuente un poco acerca de Daisuke, la novela de Natsume Soseki que trata estos y otros temas interesantes.
Daisuke tiene treinta años, un par de sirvientes y mucho tiempo libre. Desde que acabara sus estudios universitarios no se he molestado lo más mínimo en buscar un empleo. No podría ser de otra manera, ya que Daisuke se siente al margen de la sociedad. Sin embargo, no tiene ningún inconveniente a la hora de aceptar la asignación que su paciente padre le entrega mensualmente. Tampoco cuando se trata de acompañar a algunos actos a su cuñada. Lo de escuchar las ofertas de matrimonio que su familia le busca, es ya otro cantar. Ninguna candidata le agrada lo suficiente como para casarse con ella. ¿Será porque en realidad Daisuke, casi sin saberlo, está enamorado de una mujer con la que precisamente no podría casarse?
Es difícil escribir una reseña cuando se tienen tantas cosas que decir sobre el libro a comentar. Es algo que siempre me pasa con las obras de Natsume Soseki, un genio de la literatura japonesa del siglo XX, un autor casi imprescindible para todos los amantes de las buenas letras.
Hay que comenzar de alguna forma, y lo haré diciendo que Daisuke no es sólo el título de esta obra, sino también el nombre del protagonista indiscutible de esta novela que comienza con ritmo pausado (durante muchas páginas el autor parece esforzarse solo en darnos a conocer a su protagonista, sin que parezca pasar nada de importancia a su alrededor) para terminar de forma sin duda emocionante (por no decir sublime, a mi parecer).
Daisuke es a simple vista un vago, un hijo de papá que vive cómodamente a sus treinta años sin preocuparse por ningún aspecto de su futuro. Pero Daisuke no es un vago cualquiera. Daisuke es un vago culto e inteligente, un tipo complejo que ni cree en el matrimonio ni en la sociedad en la que vive. Y, sin embargo, aunque lo niegue, Daisuke vive en sociedad. De ella coge lo bueno y rechaza lo que le resulta incómodo. ¿Es cinismo? ¿Ingenuidad? ¿Idealismo tal vez? Difícil de decir, más aún conforme se desarrolla la trama. Una trama que pone a nuestro protagonista en un duro problema: el de amar o no a la mujer de su mejor amigo. Y hasta ahí puedo leer con respecto al tema central de la obra.  
Las novelas de Soseki tienen la cualidad de resultar en cierta forma atemporales, a pesar de haber sido escritas hace cien años o más. Daisuke no podría ser diferente, en este sentido. Lo entenderéis en cuanto descubráis que en aquella época la sociedad, como en nuestros días, oprime a veces al individuo con sus imposiciones,  y que el trabajo, al igual que en este año 2012, es un bien escaso que para muchos constituye el centro mismo de sus preocupaciones. Por no hablar de lo fácil, por mucho que ellos se quejen, que lo siguen teniendo los hijos de padres acomodados, ¿no crees?
Daisuke, diré finalmente, es una novela rica en matices y de personajes complejos perfectamente perfilados por la mano maestra de Soseki. La historia que aquí se nos narra no solo nos entretiene, sino que además invita a pensar sobre nuestro papel en la sociedad, las relaciones entre los seres humanos y la existencia del individuo, en general. La lectura, finalmente, te dejará finalmente un regusto agridulce en los labios. Porque Soseki no sólo nos muestra la parte irónica y más divertida de las cosas (como hace muchas veces, para deleite de sus asiduos lectores) sino también la más real (de ahí su grandeza). Y la realidad, como ya sabemos, no siempre es dulce, ¿verdad? Pero, ¿a qué esperas para comprobarlo por ti mismo?
No tener que trabajar para vivir puede ser estupendo, aunque algunos no lo vean así. Y es que todo el mundo tiene sus problemas, incluso los que no tienen que preocuparse de trabajar para vivir. Descubre esto y mucho más leyendo Daisuke, una novela que no te dejará indiferente.
Cristina Monteoliva

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