jueves, 7 de junio de 2012

Conversando en diferido con TRINIDAD ANDRÉS LABRADOR


Llega el lunes y, como siempre, aquí estamos para ofreceros otra nueva remesa de recomendaciones literarias en La Biblioteca Imaginaria. Pero es que, además, esta actualización la comenzamos con una entrevista, la que nos ha concedido vía email Trinidad Andrés Labrador, la autora de la saga de libros juveniles de Mucki, un perro sin duda especial. Hablamos con Trinidad de “Mucki y los hombres de blanco”, primer libro de la colección “Los viajes de Mucki” (libro que, si tenéis paciencia, veréis reseñado tras este artículo), pero también de otros temas. Nos os lo perdáis, pues estoy segura de que os va a interesar:

¿Recuerdas qué fue lo primero que escribiste (cuento, novela, poesía…)?
Lo primero que escribí fue una Loa a la primavera con doce años, eran unos versos muy muy cursis, pero a mi me parecían el colmo de la profundidad.

¿Y cuándo supiste que serías escritora?
Hay maneras de vivir que son parte de tu identidad y puede que salgan a la luz pública o no, pero de un modo u otro siempre están ahí. Yo he construido relatos desde que tengo uso de razón, pero he escrito muy pocos. Contar historias es una forma de pensar y una forma de vivir. Todos lo hacemos en nuestro constante diálogo interior, tal vez lo que te convierte en escritor es tener conciencia de que lo haces y sobre todo adecuarte a una forma de hacerlo que es escribir. En este sentido creo que desde el asunto de la Loa a la primavera supe que escribir sería una de mis formas  de vivir.

¿Qué autores han influido en ti como escritora?
De momento solo soy una humilde escritora de historias para niños, y decir que “La muerte de Virgilio” de Hermann Broch o “Rojo y Negro” de Stendhal, que han sido dos libros muy importantes para mi, han influido en mi forma de escribir sonaría presuntuoso y además no creo que haya sido exactamente así, en general, los libros, los perros, y por supuesto algunas personas, me han ayudado a vivir y cada uno de estos seres tiene un nombre asociado a unas emociones dentro de mi que influyen en todo lo que hago.
Pero para ser más precisa diré que Julio Verne marcó mi infancia como lectora y también Marcial Lafuente Estefanía. Tal vez por eso, cuando escribo para niños y jóvenes procuro que haya mucha acción y aventura en mis libros, porque creo que se trata de divertirles, pero también quiero que el libro les ayude a ser buenas personas. Me gustaban “los buenos” de las novelas del oeste, porque en un mundo hostil y violento era difícil ser bueno y ellos lo conseguían.


¿Qué encuentras en la literatura juvenil que no hallas en otros géneros?
Aunque parezca un lugar común, yo no he encontrado a la literatura juvenil, ella me ha encontrado a mí. Soy profesora desde hace 25 años, y he visto como el gusto por la lectura de mis alumnos ha ido decreciendo; además de esto soy profesora de filosofía luego tengo el deber de transformar el mundo. Partiendo de estas premisas, el resto fue ponerse manos a la obra. ¿Qué he encontrado en la literatura juvenil?: que hace falta, sobre todo en el tramo de primeros lectores, que es donde los lectores se ganan o se pierden.

Lo de escribir “Mucki y los hombres de blanco”, ¿fue idea tuya o de Mucki?
Fue idea de Mucki y su panda, y su “panda“ la constituyen todos los que trabajan en la editorial Langenscheidt Ibérica que han contribuido con su trabajo y entusiasmo a dar forma a un proyecto con el que en un principio yo sólo me atrevía a soñar.

¿Te fue difícil escribir este primer libro sobre las aventuras de Mucki?
El primer libro siempre es el más difícil de escribir, porque aunque creas firmemente en tu proyecto sientes la inseguridad del que sale por vez primera a escena. Yo tengo facilidad para construir historias, siempre han brotado en mi mente de forma generosa, pero una cosa es crear historias, y otra que adquieran la dignidad que todo texto escrito requiere cuando se expone al público.


¿Es el Mucki literario exactamente igual que el real?
El real es la criatura más mimosa que conozco, y un poco menos intrépido que el literario, aunque sí, hay rasgos de carácter en el Mucki literario que son plenamente reconocibles en el real y al revés. En definitiva el literario es un personaje con una “chispa” y un encanto que hace que sea un placer trabajar con él, y el real es parte de mi familia y me cuesta imaginar la vida sin él.

Julia, ¿se parece a ti?
Sí, en que es profesora de una especialidad un poco “rara”, las lenguas muertas ella y la filosofía yo, además a ambas nos interesan muchísimo las otras culturas. Y no, en el sentido de que es más atrevida que yo, y porque a mí los viajes en avión a lugares muy lejanos cada vez me cuestan más.

¿Y lo que sucede en el libro? ¿Alguna de lo que cuentas ha sucedido en realidad?
Partiendo de que toda ficción tiene anclajes en la realidad, en los libros de Mucki he tenido especialmente en cuenta esta cuestión, porque uno de mis objetivos al comenzar la colección era mostrar a los niños y niñas lo fascinante que puede resultar la realidad, pero no la realidad que aparece en una pantalla, sino la de la historia y la de la vida contempladas a través de un relato y de un personaje. Siguiendo este principio de hacer dialogar a la realidad con la ficción, los acontecimientos históricos en “Mucki y la patata de oro” son reales, son parte de la historia de Perú, lo mismo ocurre en Mucki y los Murciélagos Azules”, en ese libro lo que se describe sobre el budismo y otras religiones está muy bien documentado. Próximamente se publicará “Mucki y la ratas sagradas”, y en este libro uno puede seguir la historia de Berlín recorriendo con Mucki y sus amigos las alcantarillas de la capital alemana.


¿Qué esperas que encuentren los lectores en “Mucki y los hombres de blanco”?
Espero que encuentren una razón para seguir leyendo el resto de los libros de la colección, y para leer un poco cada día.

¿Qué nuevos proyectos literarios tienes en marcha?
Acabo de terminar un nuevo libro de la serie “Los viajes de Mucki” titulado “Mucki y las ratas sagradas” para chicos y chicas a partir de 9 años, aunque he de decir que lo han leído chavales de doce y les ha encantado, y también acaban de publicarse dos libros de la serie “Los libros verdes de Mucki” para niños y niñas a partir de 6 años : “Mucki y La luciérnaga Lucía” y “Mucki y el ratón Ignacio”, tengo que destacar que en estos dos últimos libros, que el talento como dibujante de Kim Amate hace que merezca la pena tener los libros sólo por la increíble calidad de las ilustraciones.  
Así que en un futuro inmediato, quiero dejar descansar a Mucki y empezar a trabajar en un proyecto que tendría como marco histórico, la toma de Constantinopla y como protagonistas a tres adolescentes. Estoy en fase de documentación y me llevará tiempo, pero como siempre espero que haga lectores y valga la pena.

Muchas gracias, Trinidad, por tu tiempo, tus respuestas y tus fotos personales. Esperamos que tu nuevo proyecto esté pronto en las librerías, también que Mucki siga llegando cada vez a más y más lectores.
Y a vosotros, amigos lectores, como siempre, gracias por estar una vez más al otro lado de la pantalla.

Cristina Monteoliva

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