martes, 5 de junio de 2012

Conversando en diferido con SUSANA CORCUERA


Comenzamos esta gélida semana en España con una nueva y cálida entrevista en La Biblioteca Imaginaria, esta vez de la mano (y el teclado) de la mexicana Susana Corcuera. Susana, una autora con un estilo particular e inolvidable que ha demostrado (y con creces) en su libro “A machetazos”, la obra ganadora del “VI Premio Internacional Vivenda de Relato” (del que más tarde os hablaré), ha contestado preguntas acerca de su libro, pero también sobre otros temas. Pero no os entretengo más, amig@s lectores. Aquí os dejo ya con sus palabras:

¿Cuándo comenzaste a escribir?
Empecé a escribir desde niña. Primero unos cuentos llenos de dibujos y después uno más largo a los doce o trece años que hace poco encontré entre unos papeles viejos. Se llama “Los problemas de un lirón” y es acerca de un lirón con insomnio. No me pareció malo, he pensado trabajar en él y ver si funcionaría para niños pequeños.

Has escrito cuento, pero también novela. ¿En qué género te encuentras más a gusto?
Los cuentos me crean menos conflictos en cuanto a la estructura y el desarrollo. Además me divierto mucho tratando de pulirlos lo más posible. Las novelas son para mí un asunto más complicado. He escrito dos y estoy a mitad de la tercera y en todas he estado a punto de darme por vencida mil veces, aunque la primera, “Llegó oscura la mañana” fue más bien un experimento para ver si realmente podría dedicarme a escribir o estaba perdiendo el tiempo. Enterarme de que estaba nominada para el premio Azorín, Planeta, ha sido una de las mayores sorpresas de mi vida.

¿Te imaginas tu mundo sin la literatura?
No, tanto escribir como leer son una parte esencial de mi vida.



¿Cómo surgió la idea de escribir “A machetazos?
De niña pasaba largas temporadas en una hacienda en Jalisco. La casa estaba pegada al ingenio azucarero y en esa época podía ser tenebrosa, sobre todo cuando nos quedábamos sin luz. Durante la zafra, a mitad de la noche, lo único que me tranquilizaba eran las voces de los obreros que platicaban cerca de mi cuarto. Compartían anécdotas a veces simpáticas, otras violentas, pero siempre con un lenguaje poético, es algo que la gente de esa zona lleva en la sangre; entre estas historias y las que me contaban los viejos del pueblo fui armando la primera parte del libro pero eran borradores escritos sin fijarme en el estilo ni en la literatura, lo hacía solamente para no olvidarlas. Mucho después, cuando descubrí que podía ser escritora, los retomé. La segunda parte son relatos que tienen más que ver con el mundo de los sueños y de la locura, más intimistas. Reuní todos los cuentos en un solo libro porque me parece que la tierra es un ancla contra esa locura de la que hablo  en la segunda parte.

¿Qué ha supuesto para ti ganar el “VI Premio Internacional Vivendia de Relato” con “A machetazos”?
En primer lugar, la publicación en España del libro, cosa que me ha dado mucha ilusión, y también me ha ayudado a seguir adelante con los proyectos que tengo ahora porque aunque escribir sea un vicio, a veces me falta asegurarme de que tantas horas dedicadas a eso valen la pena.

¿Tienes un vicio secreto, como Isabel, la niña de “El vicio de Isabel”?
Uno que otro… pero no te los voy a contar porque ya no serían secretos.



¿Has sentido alguna vez “el aliento del diablo”?
El lugar donde sucede el cuento es real; estuve ahí hace unos años. Sólo se puede ir en mula y son varias horas de camino. Fui porque me dijeron que mi papá tenía unas tierras abandonadas allá pero cuando finalmente llegamos me di cuenta de que era imposible hacer cualquier cosa con ellas. En verdad son un desbarrancadero, como dicen en Jalisco. En la época de lluvia debe ser espectacular pero yo fui en mayo y todo estaba seco, los árboles espinaban y a cada paso tragábamos polvo. No he sentido el aliento del diablo pero creo que después de ese viaje tengo una idea bastante clara del infierno.

¿Crees que los dioses se aburren de verdad?
En esta época me imagino que estarían entretenidos observando como se les adora con distintos nombres y ritos. El universo, por ejemplo, ha adquirido poderes divinos sospechosamente parecidos a los del Dios todopoderoso.

¿Le tienes miedo a la locura?
Quizá no me dé tanto miedo perder por completo el contacto con la realidad sino el proceso. He conocido locos que no parecen sufrir pero la mayoría que he visto tienen episodios de gran sufrimiento cuando se dan cuenta de que hay una diferencia entre la locura y la cordura. Eso es lo que me da miedo, no pertenecer a ningún mundo.



¿Qué esperas que encuentren los lectores en “A machetazos”?
Yo esperaría que encontraran un poco de la magia que me inspiró a escribirlo pero me he dado cuenta de que en cuanto se publica un libro se convierte en un ser independiente, así que más bien me da curiosidad saber qué opinan los lectores.

¿Qué nuevos proyectos literarios tienes en mente?
A corto plazo espero la publicación en México de la novela que fue nominada para el Premio Planeta Casamérica, “La memoria de las manos”, y más adelante espero acabar la que estoy escribiendo. También se me antoja trabajar en el cuento para niños que escribí hace años, quién sabe, quizá descubra que puedo incursionar en el género infantil.

Muchas gracias, Susana, por tu tiempo, tus palabras y tus fotos personales. Esperamos que “A machatazos” siga llegando a más y más gente en España, también que tu nueva novela sea pronto también publicada en este país, pues estoy segura de que tu estilo agradará a muchos lectores.
Y a vosotros, como siempre, amig@s, gracias por estar al otro lado una vez más, haga frío o calor.

Cristina Monteoliva

2 comentarios:

  1. Me encantó la manera tan poética, sincera y llena de humor con la que Susana responde a esta entrevista.

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  2. Susana Corcuera es una grandísima escritora. "A machetazos" es un libro de lo mejor en relatos publicado en los últimos años. Mis felicitaciones.

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