jueves, 7 de junio de 2012

Cara a cara con RAÚL ROMEVA


La Biblioteca Imaginaria ha tenido ocasión de asistir a la rueda de prensa que ha convocado la Editorial Plaza y Janés para presentar la obra Sayonara Sushi del escritor y europarlamentario Raul Romeva. El autor, que ya había publicado otros libros más relacionados con el ensayo y su tarea parlamentaria, y que reconoce haber escrito poesía, lanza ahora una novela con un par de temas candentes de fondo: la emigración ilegal y la sobrepesca. Le pudimos hacer algunas preguntas al respecto sobre el trasfondo del libro.

Raul Romeva: Si tuviera que presentar un poco la historia, la primera pregunta que seguramente os haréis a la hora de leer este libro es qué hay de verdad de todo lo que explico. Mi respuesta en este sentido es que hay más verdad de la que podría parecer. De entrada es una ficción, esto debe quedar claro, desde el punto de vista de los personajes, la trama, la historia de las subtramas, porque hay unas tramas que son las principales pero también hay unas subtramas. Debo dejar muy claro que es ficción. Que nadie quiera buscar la persona o el contexto en que se haya querido hacer de forma literal.
Pero es una ficción basada en hechos y personajes vividos. Si alguien me preguntara cuánto tiempo he tardado en hacer esta historia, sería difícil de responder porque no ha sido sólo desde el momento en que me he sentado a escribir. La construcción de la historia tiene momentos muy concretos y algunos hechos forman parte de cosas que he vivido en los años 2002 y 2003. A partir de aquí lo que sí es ficción es la vinculación de todas las historias. Es un libro que no he escrito en dos años ni en tres. Lo he construido en más tiempo pero  la redacción ha sido más compacta en el tiempo.


También es necesario aclarar que el libro es ficción pero empezó no siendo así. Comienza siendo un libro como los que había hecho en el pasado, de ensayo político o periodístico, explicando unas realidades que yo pensaba que era necesario explicar. Las primeras versiones eran un texto de no ficción pero con una voluntad de entretener. El paso hacia la ficción fue al apercibirnos de la necesidad de convertir esto en una trama y así explicar cosas que la no ficción te dificulta. Esto también me permitía ir hacia la vertiente de la creación para un lector o lectora no necesariamente conocedor del tema que se explica.
Una tercera reflexión que me gustaría compartir que es que en el formato de esta historia yo he buscado dos cosas. La primera, me he situado en la piel del lector. Soy fundamentalmente lector de narrativa y lo que me costó más, pero creo que fue lo más interesante, fue eliminar todo lo que pensaba que podía resultar superfluo e ir a la esencia de las tramas, de lectura razonablemente ágil. También había una intención de entretener.


Me ha interesado especialmente el  trasfondo político del tema, hablamos del negocio de la sobrepesca, también colateralmente de la emigración ilegal, pero, sobre todo, se dibuja un panorama político bastante sombrío. ¿La política no tiene forma de controlar la ilegalidad económica de este tipo de comercio?
La tiene si quiere. Existen muchas formas de poner límites a este exceso. La historia del atún rojo vive un momento interesante porque se está reformando la política de la Unión Europea, las reglas bajo las que gestionamos la pesca. En este contexto estamos viendo algo que es muy importante. La lógica bajo la que yo abordo este tema es que la gestión de la pesca debe ir por una secuencia que pasa primero por saber la situación de los stocks de la pesca, de los peces, del mar y, a partir de aquí, saber la capacidad que podemos tener de pescar de forma que los mares no se vacíen. Esta es mi lógica. Primero preguntar a los científicos y luego saber cuánto y cuándo podemos pescar. El problema es que hay otras formas de verlo que van en el sentido contrario que es calcular cuánta flota tenemos y a partir de aquí definir cuánto debemos pescar. Esto me parece absolutamente irracional porque al final lo que hacemos es cargarnos el sector. El sector desaparecerá cuando desaparezcan los peces. Si no mantenemos los peces, que es la materia prima del sector, difícilmente podremos pensar en proteger un sector. Lo que intento explicar es que o cambiamos de lógica y partimos de la base de que la pesca es la que es y habremos de dejar que se reproduzcan o lo que hacemos es un suicidio.
Y ahora incorporando la dimensión de la inmigración, puede afectar a sociedades enteras porque algunas viven fundamentalmente de este recurso. La política es una herramienta que puedes usar de muchas formas. Si la utilizas correctamente puedes gestionar bien esta realidad pero si la utilizas incorrectamente contribuyes a la vorágine y al absurdo. Esto relativo a este ejemplo del atún rojo pero también podríamos hablar del bacalao del norte, del pez espada o de la captura de tiburones.


Kira, la eurodiputada, es un personaje muy rico pero da la impresión de que el lector no identificará a Kira con la idea que se tiene del eurodiputado a partir de las imágenes que habitualmente vemos en televisión con traje y corbata y a veces en actitud somnolienta.
La voluntad es explicar que esta realidad también existe. Ya sé, y es el drama que uno tiene que soportar, y es la imagen que se da, y algunas veces desgraciadamente bien ganada. Lo que intento explicar es que hay muchas formas de enfrentarse a este tipo de tareas y  algunos tenemos formas de acercarnos desde parámetros diferentes. Por tanto no me invento nada. Simplemente es fácil de comprobar porque muchas de las cosas, si uno va a la fuente, se encontrarán. Es importante romper con este tópico que existe, que como todos los tópicos tiene una parte real pero hay otra que no lo es.

Lo decía también por aquella vieja idea de que el parlamento europeo ha sido tradicionalmente un cementerio de animales políticos.
Esta es una imagen histórica y de algo que en el pasado se daba pero que cada vez lo es menos. Si se analiza la media de edad en el Parlamento Europeo, la media de mi grupo son 33 años. La media, por tanto hay mucha gente por debajo de esta edad. Yo con 41 años ya soy de los mayores. Esto es bueno saberlo. Antes el Parlamento Europeo era el lugar donde se retiraba el político, lo cual no es necesariamente malo porque también tienes un capital acumulado. Pero esto ha cambiado. Además con las nuevas tecnologías tenemos un acceso inmediato para saber lo que hace cada uno de los diputados y diputadas. Insisto en discriminar entre lo que hacen unos y los otros. Una de las tareas que yo siempre he asumido como importante es la de comunicar lo que haces. Tan importante es hacer como explicar lo que sea hace. Por tanto esta novela también es una forma de explicar lo que se hace.

Mucha suerte, Raul Romeva con Sayonara sushi, una historia con un trasfondo ecológico, que habla de las mafias y con dos personajes femeninos que el lector seguramente encontrará interesantes.
Luis Vea García

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