miércoles, 6 de junio de 2012

ARTICUENTOS COMPLETOS. Juan José Millás


Título: Articuentos completos
Autor: Juan José Millás
Editorial: Seix Barral
Págs: 960
Precio: 27 €

En este lado, nosotros los lectores de paladar ambicioso (supongamos que un paladar necesario), y con nosotros nuestras debilidades, nuestras obsesiones, nuestros modos de rebelarnos o claudicar. Al otro lado, pero sin dejar de moverse alrededor ni cambiar ni volver borrosas las claves, resplandece la hechizadora maestría de Juan José Millás para tomar un trocito de la realidad, y con campechana naturalidad, de andar por casa como quien dice, hacer con ese trocito más de tres de saltos al vacío (de categorías, que no de grado) y ponérnoslo delante como espejos que nunca perderán el azogue si nos mantenemos ojo avizor a lo que las miles de realidades posibilitan, ocultan, construyen como puentes a mitad de camino entre lo que parece y lo que aun pareciéndose mucho nunca será por más que uno insista y se entusiasme. No es poco. Cuesta señalar tantas certezas, y otras no tan ciertas pero cumplen su cometido de reposar en barbecho, por si acaso, y derrochar tanta brillantez en tan modestos pero sustanciosos textos. El maestro Juan José Millás es todo un artista en conseguir equilibar los verbos que tocan con los buenos sustantivos y decirnos algo, ponernos en duda sobre algo. Ejercicio este en el que naufragan (por desgracia, pero como estamos en democracia y estamos alfabetizados, hay la idea generalizada de que todo vale, incluso lo que no vale nada) demasiadísmos/as que pasan por escritores y periodistas de fuste. Un brindis por estos Articuentos completos.
Los articuentos en estos Articuentos completos, digamos que no sobrepasa las tres páginas. Las 5 partes: Cuerpo / Mente / Lenguaje / Sociedad / Cajón de sastre, (polinizador pentagrama por la música de fondo que lo sostiene) que orbitan en el libro tienen sus enlaces astutos. O bien está el contador frente a su gin tonic y le llega una información que le parece valiosa y de ahí su empeño en hacernos partícipes, o bien en el diván del sicoanalista, o bien de paseo por ahí y un pedazo de la cotidianidad le llega para que el maestro y artista JJM nos ilumine, nos provoque detenernos frente al faro de una conversación presuntamente sin pies ni cabeza, nos invite a más de una devoción y a más de una fidelidad. Palabras y frases que fondean en su territorio, verbos y sustantivos que nos envía como un regalo, que nunca un paquetito bien envuelto y perfumado, eso no, de eso se ocupan otras empresas y empresarios, y la diferencia frente a otros que pasan por articulistas de vuelo grave, o cuentistas de pulso mayor sin temblar, o trabajadores de las palabras que se piensan y creen trabajadores serios, es que Juan José Millás universaliza y cuestiona una tozudez (véase Oposiciones) sin salir de ese misterio de nombre España, o si se quiere el mundo; personifica una idea  sin menoscabar la autoridad del cuerpo que la contiene (véase Ideas); entra en un de tú a tú contigo sin que parezca que sea un intruso porque su familiaridad con las palabras, su conocimiento de la esencia (etimológica y otras) de ellas, su hábil manejo de las frases abiertas, es obra de los que saben usarlas con propiedad. No hablo de gramática muerta, sin vida. ¿No es comunicar entrar en comunión entre nosotros y algo que surge un poco más allá? ¿Predominio de la santa forma? Sí y no. ¿Del tan discutido y zarandeado contenido? Sí y no. El asunto es que sobrevuele el tema que sobrevuele el novelista y periodista Juan José Millás, uno sale de sus creaciones mejor preparado para enfrentarse al mundo, o al vecino, o a la peste (véase La peste), y se siente menos dogmático y juzga menos pues antes intenta comprender, antes intenta hacer el viaje, no menos interesante y rico, de la estatua a la piedra, digamos.
Articuentos completos. Del novelista y articulista Juan José Millás (en la cubierta interior están los títulos de sus obras publicadas). No estaría mal que se sugiriera como ejemplo a emular en las escuelas de periodismo, o en las facultad de letras (no pocas veces Diosa castradora y uniformadora), o en esos tallercitos donde se pretende enseñar a muchos/as a escribir. Más de 400 perlas fuera de la ostra para que no nos cansemos de degustar con deleite, y reírnos a lo ancho y a lo dilatado, y no dejarnos que nos inmunicen la capacidad de criticar y oponernos unamunianamente, y llenar el cosmos de gritos si se tercia, para que no nos pongan la carreta delante de los bueyes.
No sé resumir tanta sabiduría y tan buen oficio, se me hace pendiente arriba. Solo les digo a quienes lean estas líneas que vuestra estantería estará mejor acompañada, será menos huérfana si posan en ella estos Articuentos completos que si está ausente de ella. Y no para decorar no. Para leerlos poco a poco, a sorbos, y ver cómo anda el patio de allá, de aquí, de todos lados. Ustedes mismos
Ubaldo R. Olivero

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