miércoles, 6 de junio de 2012

AGUAS OSCURAS. Claudia Gray


Título: Aguas oscuras
Autor: Claudia Gray
Traducción: Matuca Fernández de Villavicencio
Editorial: Montena
Págs: 345
Precio: 14,95 € / 9,99 €

Aguas oscuras forma parte de la gran cantidad de novelas románticas paranormales que están apareciendo en el mercado literario desde hace un par de años. A pesar de ello, creo que ésta, en concreto, debería tenerse más en cuenta, pues se sale un poco de lo común por varias causas:
—Lo primero es que está ambientada en siglos pasados y en un lugar en el que conocemos todos bien: el Titanic. Pero no, no se trata de la edulcorada historia de Jack y Rose.
—Lo paranormal no proviene de vampiros y eso es algo que agradezco, porque a veces me canso.
—La protagonista, a diferencia de otras, me parece que tiene mucho más carisma.
Por estos tres motivos creo que ya es una novela que merece tomarla desde otra perspectiva. Habrá quien la coja con ojo de lupa para ver los errores que se producen respecto a la ambientación del Titanic y cositas así, pero me gustaría recordar que no se trata, en absoluto, de una crónica histórica, ni tampoco de una novela histórica.
En cuanto al argumento, Tess, una muchacha que trabaja como sirvienta de una familia que está perdiendo toda su fortuna, se ve envuelta en las maravillas del Titanic. La joven, una vez llegue a Estados Unidos, planea empezar una nueva vida, alejada de la servidumbre. Un día antes de embarcar, le sucede algo extraño de camino a una tienda: un joven peculiar —aunque muy atractivo— la salva de ser devorada por un lobo. Una vez en el Titanic, constantemente nota la fría mirada de un cazador, alguien que la persigue y que desea, seguramente, verla muerta… Es en el Titanic, también, donde volverá a reencontrarse con el joven que la salvó. La joven Tess deberá en este viaje aprender a conocerse a sí misma y a conocer y aceptar a los demás.
Con una prosa muy sencilla y ligera, Claudia Gray capta la atención de los lectores desde la primera frase, pues comienza la historia in media res, y los lectores curiosos desean saber quién es esta joven y qué le va a ocurrir. La novela está escrita en primera persona y siempre en presente. Puede parecer algo demasiado simplón pero, a mi parecer, el público lector agradece este tipo de lecturas pues pueden seguirse mejor. Así, toda la historia está vista desde el punto de vista de Tess, la joven narradora, y, por lo tanto, no se trata de un narrador omnisciente, el cual sabe todo lo que sucede a su alrededor, sino que vamos descubriendo todo al mismo tiempo que lo descubre la narradora.
No encontramos tampoco muchas descripciones referentes a la época o a los lugares precisamente porque lo importante de la novela no es la ambientación, sino los sentimientos y las vivencias de Tess y de los demás personajes.
En cuanto a estos, creo que Claudia Grey ha sabido captar la esencia de cada uno de ellos. Mi personaje preferido es la Irene, la hija de la señora para la que sirve Tess. Es uno de los personajes con más sensibilidad de toda la novela y se le coge un gran cariño.
Respecto a Tess, no sé si las criadas de la época serían tan valientes e independientes como ella, pero lo que sí es cierto es que Claudia desarrolla su historia con una verosimilitud adecuada y, eso, es al fin y al cabo lo que cuenta.
Para concluir, señalar que todos aquellos jóvenes aficionados a la novela romántica paranormal, deberían hacerse con Aguas oscuras, pues se van a encontrar con una historia diferente a las que hemos estado leyendo hasta ahora, al igual que con personajes distintos. Como hemos dicho, otro de sus puntos fuertes es el lenguaje sencillo que emplea la historia, al igual que el suspense que invade toda la trama.
Elena Montagud

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